מִגְדַּל בָּבֶל
Migdal Bavel
mig-DAL ba-VEL
En la Torre de Babel, la humanidad se unió para construir una torre tan alta que alcanzara los cielos para «hacerse un nombre». En respuesta, Dios decidió confundir la lengua de la gente y esparcirla por el mundo.
Este acontecimiento sirve de recordatorio de que la ambición humana se vuelve peligrosa cuando no se fundamenta en la creencia en Dios y en la relación con Él.
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