{"id":42527,"date":"2026-11-05T10:31:03","date_gmt":"2026-11-05T08:31:03","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/a-quien-visita-dios\/"},"modified":"2026-11-05T10:31:19","modified_gmt":"2026-11-05T08:31:19","slug":"a-quien-visita-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/a-quien-visita-dios\/","title":{"rendered":"\u00bfA qui\u00e9n visita Dios?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 30 de marzo de 1981, un hombre armado dispar\u00f3 al presidente Ronald Reagan a la salida del Hilton de Washington, y los cirujanos del Hospital Universitario George Washington le extrajeron una bala del pecho. Los colaboradores de Reagan vigilaban la lista de visitantes como si fuera un asunto de Estado. El jefe de gabinete, Jim Baker, decidi\u00f3 que la primera figura pol\u00edtica a la que se permitir\u00eda entrar ser\u00eda el l\u00edder de la oposici\u00f3n, el presidente dem\u00f3crata de la C\u00e1mara de Representantes, Tip O&#8217;Neill. O&#8217;Neill se arrodill\u00f3 junto a la cama, tom\u00f3 las manos del presidente y los dos recitaron juntos el Salmo 23. Al marcharse, le dio un beso en la frente a Reagan.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es una historia preciosa. Tambi\u00e9n es una historia sobre el poder. El paciente era el presidente de Estados Unidos, as\u00ed que hasta su lista de visitantes fue una decisi\u00f3n pol\u00edtica, y la visita pas\u00f3 a la historia. En otras partes de ese mismo hospital, en habitaciones que nadie fotografi\u00f3, otros pacientes se recuperaban de sus propias operaciones esa misma semana. Ning\u00fan presidente de la C\u00e1mara de Representantes se arrodill\u00f3 junto a sus camas. Nadie llevaba una lista de qui\u00e9n pod\u00eda entrar, porque nadie lo ped\u00eda.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La porci\u00f3n de la Tor\u00e1 <em>de Vayera<\/em> empieza con una visita al lecho de un enfermo. Abraham tiene noventa y nueve a\u00f1os. Unos d\u00edas antes, por orden de Dios, se circuncid\u00f3 a s\u00ed mismo, a su hijo Ismael y a todos los varones de su casa (G\u00e9nesis 17:23-27). Ahora est\u00e1 sentado a la entrada de su tienda, cerca de Hebr\u00f3n, en pleno calor del d\u00eda, d\u00e9bil y con dolor. Y Dios se le aparece:<\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/genesis-18\/#verse_1\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b5\u05e8\u05b8\u05d0 \u05d0\u05b5\u05dc\u05b8\u05d9\u05d5 \u05d9\u05b0\u05d4\u05b9\u05d5\u05b8\u05d4 \u05d1\u05bc\u05b0\u05d0\u05b5\u05dc\u05b9\u05e0\u05b5\u05d9 \u05de\u05b7\u05de\u05b0\u05e8\u05b5\u05d0 \u05d5\u05b0\u05d4\u05d5\u05bc\u05d0 \u05d9\u05b9\u05e9\u05c1\u05b5\u05d1 \u05e4\u05bc\u05b6\u05ea\u05b7\u05d7\u05be\u05d4\u05b8\u05d0\u05b9\u05d4\u05b6\u05dc \u05db\u05bc\u05b0\u05d7\u05b9\u05dd \u05d4\u05b7\u05d9\u05bc\u05d5\u05b9\u05dd\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">va-yay-RA ay-LAV a-do-NAI b&#8217;-ay-lo-NAY mam-RAY v&#8217;-HU yo-SHAYV pe-takh ha-O-hel k&#8217;-KHOM ha-YOM<\/p><p class=\"short_translation\"><em>Hashem<\/em> se le apareci\u00f3 junto a los terebintos de Mamre; estaba sentado a la entrada de la tienda mientras el d\u00eda se calentaba.<\/p><figcaption><cite>G\u00e9nesis 18:1<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Sabios ense\u00f1an que era el tercer d\u00eda despu\u00e9s de la circuncisi\u00f3n, el d\u00eda m\u00e1s doloroso de la recuperaci\u00f3n, y que Dios vino con un \u00fanico prop\u00f3sito: visitar a los enfermos. Los jud\u00edos siguen considerando hasta hoy que visitar a los enfermos es una obligaci\u00f3n sagrada porque Dios fue el primero en hacerlo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cl\u00e1sico comentarista b\u00edblico conocido como el <em>Kli Yakar<\/em> se fij\u00f3 en algo curioso en tres palabras hebreas: <em>\u00abvayera elav Hashem<\/em>\u00bb, \u00aby el Se\u00f1or se le apareci\u00f3\u00bb. A \u00e9l. No a Abraham. Un cap\u00edtulo antes, Dios le da personalmente a Abraham su nuevo nombre, y la Biblia lo repite una y otra vez. Aqu\u00ed, mientras Abraham est\u00e1 sentado, d\u00e9bil y con dolor, el Creador del cielo y de la tierra se acerca a la tienda de un anciano enfermo, y la Biblia no dice su nombre.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 iba la Biblia a borrar el nombre del hombre m\u00e1s importante del mundo justo en el momento en que Dios viene a visitarlo?<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Retrocede un cap\u00edtulo, hasta el d\u00eda en que Abraham recibe ese nombre. Hasta los noventa y nueve a\u00f1os se llama Abram. Entonces Dios se lo cambia:<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nuevo nombre de Abraham es tambi\u00e9n un t\u00edtulo. Anuncia una misi\u00f3n y un destino. Cada vez que alguien le llama Abraham, est\u00e1 resumiendo su trayectoria.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y eso, explica el <em>Kli Yakar<\/em>, es precisamente por lo que el nombre desaparece de nuestro vers\u00edculo. Si la Biblia dijera \u00abel Se\u00f1or se le apareci\u00f3 a Abraham\u00bb, los lectores pensar\u00edan que Dios vino por qui\u00e9n era Abraham: el fundador de una naci\u00f3n, el padre de multitudes, el ser humano m\u00e1s importante de su \u00e9poca. Dios estar\u00eda visitando a un VIP. La Biblia omite el nombre para evitar esa conclusi\u00f3n. Dios no vino a ver al padre de muchas naciones. Vino a ver a un hombre que sufr\u00eda, sentado bajo el calor, y que necesitaba que alguien se le acercara.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El propio Abraham entend\u00eda la diferencia. En ese mismo cap\u00edtulo, se presenta ante Dios para interceder por la ciudad de Sodoma, y se describe a s\u00ed mismo con unas palabras que suenan casi impactantes viniendo de un hombre con un t\u00edtulo como el suyo:<\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/genesis-18\/#verse_27\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b7\u05e2\u05b7\u05df \u05d0\u05b7\u05d1\u05b0\u05e8\u05b8\u05d4\u05b8\u05dd \u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b9\u05d0\u05de\u05b7\u05e8 \u05d4\u05b4\u05e0\u05bc\u05b5\u05d4\u05be\u05e0\u05b8\u05d0 \u05d4\u05d5\u05b9\u05d0\u05b7\u05dc\u05b0\u05ea\u05bc\u05b4\u05d9 \u05dc\u05b0\u05d3\u05b7\u05d1\u05bc\u05b5\u05e8 \u05d0\u05b6\u05dc\u05be\u05d0\u05b2\u05d3\u05b9\u05e0\u05b8\u05d9 \u05d5\u05b0\u05d0\u05b8\u05e0\u05b9\u05db\u05b4\u05d9 \u05e2\u05b8\u05e4\u05b8\u05e8 \u05d5\u05b8\u05d0\u05b5\u05e4\u05b6\u05e8\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">vai-YA-an av-ra-HAM va-YO-mer, hi-NEH-NA ho-a-LE-tee l&#8217;-da-BAYR el a-do-NAI, v&#8217;-a-NO-khee a-FAR va-E-fer<\/p><p class=\"short_translation\"><em>Avraham<\/em> habl\u00f3, diciendo, \u201cAqu\u00ed me atrevo a hablar a mi Se\u00f1or, yo que no soy m\u00e1s que polvo y cenizas:<\/p><figcaption><cite>G\u00e9nesis 18:27<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El padre de un mont\u00f3n de naciones, ah\u00ed en la puerta. Polvo y cenizas dentro de la habitaci\u00f3n. Abraham nunca confundi\u00f3 su t\u00edtulo con su propia persona, y Dios tampoco los confundi\u00f3 nunca.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay mucha gente buena y creyente que da por hecho, sin decirlo, que Dios presta m\u00e1s atenci\u00f3n a los que son importantes. El rabino con miles de alumnos. El pastor con la iglesia a rebosar. El hombre cuyo nombre aparecer\u00e1 en los libros de historia. El resto de nosotros, suponemos, esperamos nuestro turno en las salas donde nadie saca fotos.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">G\u00e9nesis 18 dice lo contrario. La visita se la hizo a \u00ab\u00e9l\u00bb, un hombre al que el vers\u00edculo ni siquiera se molesta en nombrar, y le pasa a gente como \u00e9l todos los d\u00edas: el anciano que cena solo, el padre que se queda despierto a las 3 de la madrugada preocup\u00e1ndose por su trabajo, los padres de un soldado que miran el m\u00f3vil por en\u00e9sima vez desde que han desayunado. No necesitas un nombre nuevo, una declaraci\u00f3n de intenciones ni seguidores para merecer una visita de Dios.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el vers\u00edculo deja un vac\u00edo en la historia. Nos dice que el Se\u00f1or se le apareci\u00f3 a Abraham, y luego ya no dice nada m\u00e1s. \u00bfC\u00f3mo se le apareci\u00f3 Dios? \u00bfQu\u00e9 hizo? \u00bfQu\u00e9 dijo? La Biblia no nos lo cuenta.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Maim\u00f3nides, el gran sabio y fil\u00f3sofo jud\u00edo del siglo XII, encuentra la respuesta en el vers\u00edculo siguiente:<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abAl levantar la vista, vio a tres hombres de pie junto a \u00e9l\u00bb (G\u00e9nesis 18:2).<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Maim\u00f3nides, el primer vers\u00edculo es un titular, y lo que viene despu\u00e9s cuenta la historia que hay detr\u00e1s. Dios se le apareci\u00f3 a Abraham a trav\u00e9s de estos tres visitantes, unos \u00e1ngeles que parec\u00edan viajeros normales en un caluroso camino del desierto.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abraham podr\u00eda f\u00e1cilmente no haberse fijado en ellos. Ten\u00eda noventa y nueve a\u00f1os, hab\u00edan pasado tres d\u00edas desde su circuncisi\u00f3n y estaba aguantando el calor m\u00e1s intenso de la tarde. Tres desconocidos polvorientos en el horizonte no parec\u00edan precisamente la presencia de Dios. Aun as\u00ed, Abraham levant\u00f3 la vista y corri\u00f3 a su encuentro.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda de nosotros nunca veremos \u00e1ngeles esperando a la puerta de casa. Dios no env\u00eda a todo el mundo tres mensajeros celestiales. Pero se preocupa por cada uno de nosotros tanto como se preocup\u00f3 por aquel anciano enfermo sentado bajo el sol, y sigue viniendo, normalmente en formas tan sencillas como tres viajeros en un camino polvoriento: una llamada de un amigo en el peor d\u00eda del mes, un desconocido que aparece con justo la ayuda que necesitamos, un vers\u00edculo que salta de la p\u00e1gina justo cuando m\u00e1s lo necesitamos. Si miramos con atenci\u00f3n, lo veremos.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que la pr\u00f3xima vez que te sientas como ese paciente al que nadie fotograf\u00eda, ese que no tiene lista de visitas porque nadie pide entrar, recuerda c\u00f3mo empieza este pasaje. El Visitante m\u00e1s importante del universo se detuvo en la tienda de un hombre al que la Biblia ni siquiera menciona por su nombre. Y sigue haciendo esas visitas.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mira hacia arriba.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 30 de marzo de 1981, un hombre armado dispar\u00f3 al presidente Ronald Reagan a la salida del Hilton de Washington, y los cirujanos del Hospital Universitario George Washington le extrajeron una bala del pecho. Los colaboradores de Reagan vigilaban la lista de visitantes como si fuera un asunto de Estado. El jefe de gabinete, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":42528,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_wpscppro_dont_share_socialmedia":false,"_wpscppro_custom_social_share_image":0,"_facebook_share_type":"","_twitter_share_type":"","_linkedin_share_type":"","_pinterest_share_type":"","_linkedin_share_type_page":"","_instagram_share_type":"","_medium_share_type":"","_threads_share_type":"","_bluesky_share_type":"","_mastodon_share_type":"","_selected_social_profile":[],"_wpsp_enable_custom_social_template":false,"_wpsp_social_scheduling":{"enabled":false,"datetime":null,"platforms":[],"status":"template_only","dateOption":"","timeOption":"","customDays":"","customHours":"","customDate":"","customTime":"","schedulingType":""},"_wpsp_active_default_template":true},"categories":[419,505,514],"tags":[2039],"class_list":["post-42527","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vayeira","category-humility","category-kindness-and-compassion","tag-visitar-a-los-enfermos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42527","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42527"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42527\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42529,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42527\/revisions\/42529"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42528"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42527"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42527"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42527"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}