{"id":42333,"date":"2026-10-21T09:37:36","date_gmt":"2026-10-21T07:37:36","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/querido-diario-las-palabras-del-rey-david-nuestras-oraciones\/"},"modified":"2026-10-21T09:38:10","modified_gmt":"2026-10-21T07:38:10","slug":"querido-diario-las-palabras-del-rey-david-nuestras-oraciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/querido-diario-las-palabras-del-rey-david-nuestras-oraciones\/","title":{"rendered":"Querido diario: Las palabras del rey David, nuestras oraciones"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El otro d\u00eda, mi marido y yo \u00edbamos en coche por la autopista cuando un cami\u00f3n grande se meti\u00f3 de repente en nuestro carril, cort\u00e1ndonos el paso de forma bastante brusca. Una vez que se me pas\u00f3 el susto inicial, me puse a leer el anuncio que llevaba pegado en la parte trasera del cami\u00f3n. Pero no era un anuncio. Al menos, no en el sentido tradicional. En la parte trasera ten\u00eda impreso el Salmo 100,  <em>Mizmor L&#8217;Todah<\/em>, un salmo de acci\u00f3n de gracias. No pude evitar re\u00edrme ante la iron\u00eda. Un cami\u00f3n casi nos hab\u00eda hecho tener un accidente, y ah\u00ed estaba yo, leyendo una oraci\u00f3n de agradecimiento a Dios. Normalmente, la parte trasera de los camiones es un valioso espacio publicitario. Las empresas los usan para promocionar de todo, desde material de oficina hasta entregas de la compra, con n\u00fameros de tel\u00e9fono enormes y esl\u00f3ganes pegadizos. Pero este cami\u00f3n en concreto anunciaba algo totalmente diferente. Pens\u00e9 para mis adentros: \u00abMenuda estrategia de marketing tan ingeniosa por parte de Dios\u00bb.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y resulta que \u00faltimamente no he dejado de pensar en el Libro de los Salmos. En la tradici\u00f3n jud\u00eda, cuando alguien est\u00e1 enfermo o se enfrenta a una situaci\u00f3n dif\u00edcil, una de las formas m\u00e1s habituales de recurrir a Dios es a trav\u00e9s de  <em>Tehillim<\/em>, que es el nombre en hebreo del Libro de los Salmos. Las familias, los amigos y, a veces, comunidades enteras se reparten los 150 salmos entre ellos, y trabajan juntos para completar todo el libro en honor de alguien que necesita desesperadamente nuestras oraciones. Luego vuelven a empezar. Y otra vez. Todo el tiempo que haga falta. Ahora mismo, mi comunidad est\u00e1 haciendo precisamente eso por un familiar cercano m\u00edo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un grupo de WhatsApp dedicado a coordinar estas oraciones, en el que la gente se apunta para recitar diferentes cap\u00edtulos a lo largo del d\u00eda y de la noche. Esta ma\u00f1ana me he despertado con m\u00e1s de 400 mensajes nuevos. \u00a1Cuatrocientos! En las seis horas que he estado durmiendo, el grupo se hab\u00eda le\u00eddo el Libro de los Salmos al menos dos veces y media. Pi\u00e9nsalo un momento. Cientos de oraciones individuales, ofrecidas por gente de diferentes pa\u00edses, diferentes zonas horarias y en diferentes momentos de su rutina diaria. En alg\u00fan lugar, alguien estaba sentado a la mesa de la cocina. Otra persona iba en tren. Quiz\u00e1s alguien acababa de acostar a sus hijos. Y todos ellos se tomaban unos minutos para dirigirse a Dios en nombre de otra persona. Mientras participaba, me he encontrado leyendo partes del Tehilim que, de otra forma, quiz\u00e1 no habr\u00eda abierto ese d\u00eda. Y se me ocurri\u00f3 algo. En cierto modo, estamos leyendo el diario personal del rey David. Claro, no todos los salmos los escribi\u00f3 David. Hay otras voces representadas a lo largo de la colecci\u00f3n. Pero gran parte del Libro de los Salmos se le atribuye tradicionalmente a \u00e9l, y muchos de sus cap\u00edtulos parecen incre\u00edblemente personales.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Empec\u00e9 a imaginar c\u00f3mo habr\u00edan sido esas entradas si David hubiera llevado un diario de verdad.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Querido diario,<\/em><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Hoy estoy escondido en una cueva porque el rey Sa\u00fal me quiere muerto. Estoy asustado, agotado y no tengo ni idea de c\u00f3mo voy a salir de esta situaci\u00f3n. Dios, por favor, ay\u00fadame.<\/em><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y luego, quiz\u00e1, otra entrada:<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Querido diario,<\/em><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Hoy he contemplado las colinas y me he quedado impresionado por la belleza de la creaci\u00f3n de Dios. Es incre\u00edble que Aquel que cre\u00f3 todo esto se preocupe por alguien tan insignificante como yo.<\/em><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay salmos de alegr\u00eda, salmos de gratitud, salmos de ira, salmos de miedo y salmos que parecen contener varias de estas emociones a la vez. David no siempre parece un hombre al que le resulte f\u00e1cil tener fe. A veces se cuestiona las cosas. A veces suplica. A veces parece casi desesperado por que Dios le responda. Y, sin embargo, sigue habl\u00e1ndole a Dios. Creo que eso es parte de lo que hace que el Tehilim sea tan perdurable. La gente sigue leyendo los sonetos de amor de Shakespeare siglos despu\u00e9s de que se escribieran, no porque compartan sus circunstancias concretas ni siquiera porque hablen la misma variante del ingl\u00e9s, sino porque las emociones que hay detr\u00e1s de las palabras se reconocen al instante. Amor, a\u00f1oranza, celos, dolor. Estas experiencias nunca pasan de moda.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tampoco el miedo, la esperanza, la gratitud ni ese deseo desesperado de que alguien a quien queremos se recupere. Las circunstancias de la vida de David est\u00e1n muy lejos de las nuestras. La mayor\u00eda de nosotros nunca tendremos que huir de un rey enfadado ni escondernos de los enemigos en el desierto de Judea. Pero sabemos lo que se siente al tener miedo. Sabemos lo que significa esperar noticias, sentirnos impotentes, preguntarnos qu\u00e9 nos deparar\u00e1 el ma\u00f1ana.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y a veces, cuando esos sentimientos son abrumadores, encontrar las palabras adecuadas para rezar puede resultar sorprendentemente dif\u00edcil. Es entonces cuando las palabras de David se convierten en las nuestras. El juda\u00edsmo nos ofrece muchas formas de dirigirnos a Dios. Tenemos las oraciones estructuradas que recitamos cada d\u00eda, y tenemos la libertad de acercarnos a \u00c9l con nuestras propias palabras. Pero el Libro de los Salmos ofrece algo especial: un lenguaje que ya ha dado cabida a casi todas las emociones humanas. No tenemos que fingir estar seguros de nosotros mismos cuando tenemos miedo, ni agradecidos cuando estamos de luto. Podemos acudir a Dios con lo que sea que llevemos dentro, tal y como hizo David. Y quiz\u00e1 por eso me parece tan conmovedor el grupo de WhatsApp. Cada uno est\u00e1 leyendo un cap\u00edtulo diferente, descubriendo un momento distinto de la relaci\u00f3n de David con Dios. Algunos leen palabras de alabanza. Otros, gritos pidiendo ayuda. Y otros, vers\u00edculos que expresan desconcierto, soledad o esperanza.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, sin embargo, de alguna manera, todas esas palabras diferentes se convierten en una sola oraci\u00f3n colectiva. He vuelto a pensar en ese cami\u00f3n y en su mensaje de agradecimiento, bastante inesperado.<\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/psalms-100\/#verse_2\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05e2\u05b4\u05d1\u05b0\u05d3\u05d5\u05bc \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05d9\u05b0\u05d4\u05b9\u05d5\u05b8\u05d4 \u05d1\u05bc\u05b0\u05e9\u05c2\u05b4\u05de\u05b0\u05d7\u05b8\u05d4 \u05d1\u05bc\u05b9\u05d0\u05d5\u05bc \u05dc\u05b0\u05e4\u05b8\u05e0\u05b8\u05d9\u05d5 \u05d1\u05bc\u05b4\u05e8\u05b0\u05e0\u05b8\u05e0\u05b8\u05d4\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">IV-du et a-do-NAI b&#8217;-sim-KHA, bo-U l&#8217;-fa-NAV bir-na-NAH.<\/p><p class=\"short_translation\">adora a <em>Hashem<\/em> con alegr\u00eda; entra en Su presencia con gritos de j\u00fabilo.<\/p><figcaption><cite>Salmos 100:2<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es f\u00e1cil entender por qu\u00e9 alguien decidir\u00eda mostrar esas palabras en p\u00fablico. La gratitud es algo precioso que merece la pena compartir. Pero lo que hace que el Tehilim sea tan extraordinario es que no se limita a la gratitud. Tambi\u00e9n nos ofrece palabras para esos momentos en los que tenemos miedo, nos sentimos inseguros o no sabemos c\u00f3mo acabar\u00e1n las cosas. Miles de a\u00f1os despu\u00e9s de que David alzara por primera vez su voz hacia Dios, seguimos alzando la nuestra a trav\u00e9s de sus palabras. A veces con agradecimiento. A veces con l\u00e1grimas. A veces con ambas cosas.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y la conversaci\u00f3n sigue.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El otro d\u00eda, mi marido y yo \u00edbamos en coche por la autopista cuando un cami\u00f3n grande se meti\u00f3 de repente en nuestro carril, cort\u00e1ndonos el paso de forma bastante brusca. Una vez que se me pas\u00f3 el susto inicial, me puse a leer el anuncio que llevaba pegado en la parte trasera del cami\u00f3n. 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