{"id":42024,"date":"2026-09-25T11:41:28","date_gmt":"2026-09-25T09:41:28","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/la-suca-que-sobrevivio-a-la-tormenta\/"},"modified":"2026-09-25T13:54:41","modified_gmt":"2026-09-25T11:54:41","slug":"la-suca-que-sobrevivio-a-la-tormenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/la-suca-que-sobrevivio-a-la-tormenta\/","title":{"rendered":"La suc\u00e1 que sobrevivi\u00f3 a la tormenta"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al rabino Jonathan Sacks, el difunto gran rabino del Reino Unido, le encantaba contar una historia sobre su primer <em>Sucot como <\/em>hombre casado, hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os. \u00c9l y su mujer, Elaine, no ten\u00edan coche, y \u00e9l no ten\u00eda herramientas. Seg\u00fan \u00e9l mismo admit\u00eda con buen humor, siempre hab\u00eda quedado el \u00faltimo en la clase de carpinter\u00eda todos los a\u00f1os del colegio, y cambiar una bombilla era lo m\u00e1ximo a lo que llegaban sus habilidades pr\u00e1cticas. Ahora, por primera vez, ten\u00eda que construir una <em>suc\u00e1<\/em> (la caba\u00f1a temporal en la que viven los jud\u00edos durante la festividad) por su cuenta.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un amigo se ofreci\u00f3 a llevarlo al almac\u00e9n de madera. Antes de salir, el amigo le ense\u00f1\u00f3 con orgullo sus planos: unos dibujos arquitect\u00f3nicos detallados para una <em>suc\u00e1 digna <\/em>de la realeza, con una puerta de verdad, ventanas y una estructura que se mantuviera en pie por s\u00ed sola. En el almac\u00e9n de madera, se sac\u00f3 del bolsillo una larga lista de vigas, tablones, bisagras y tornillos. El rabino Sacks, que no ten\u00eda ni idea de lo que estaba haciendo, compr\u00f3 unas cuantas l\u00e1minas de aglomerado, unos cuantos tablones y una bolsa de clavos.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los resultados fueron exactamente los que cabr\u00eda esperar. El amigo construy\u00f3 un palacio. El rabino Sacks construy\u00f3 tres paredes tambaleantes de aglomerado apoyadas contra el lateral de su casa, algo m\u00e1s parecido a una caja de cart\u00f3n gigante que a una vivienda. Cumpl\u00eda con los requisitos de la ley jud\u00eda, y eso era m\u00e1s o menos lo m\u00e1s amable que se pod\u00eda decir de ello.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda noche de la fiesta, una tormenta con vientos de fuerza de hurac\u00e1n arras\u00f3 el barrio. A la ma\u00f1ana siguiente, en la sinagoga, el amigo parec\u00eda destrozado. Su magn\u00edfica <em>suc\u00e1 se hab\u00eda <\/em>derrumbado y pens\u00f3 que a la del rabino le habr\u00eda pasado lo mismo. Cuando el rabino Sacks le dijo que segu\u00eda en pie, el amigo se neg\u00f3 a creerlo y se acerc\u00f3 para verlo con sus propios ojos. Tras examinar la fr\u00e1gil estructura, descubri\u00f3 el secreto. Como nunca habr\u00eda podido mantenerse en pie por s\u00ed sola, el rabino Sacks la hab\u00eda fijado a la pared de su casa con un solo clavo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El amigo se qued\u00f3 callado un momento. Luego dijo que por fin hab\u00eda entendido el significado de la festividad. Una persona puede planificar una <em>suc\u00e1<\/em>, un edificio o toda una vida hasta el \u00faltimo detalle, y aun as\u00ed un viento lo suficientemente fuerte puede llev\u00e1rselo todo por delante. Pero algo que est\u00e9 sujeto a unos cimientos s\u00f3lidos e inamovibles, aunque sea con un solo clavo, resistir\u00e1 cualquier tormenta. Entonces sonri\u00f3 y dijo: \u00abEse clavo es la fe\u00bb.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es una historia maravillosa. Adem\u00e1s, pone de manifiesto una caracter\u00edstica curiosa de esta fiesta que la mayor\u00eda de nosotros nunca nos paramos a cuestionar.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Biblia sit\u00faa <em>Sucot justo al <\/em>final del a\u00f1o agr\u00edcola, cuando ya se ha trillado el grano y se ha prensado la uva. Incluso lo llama la \u00abFiesta de la Recolecci\u00f3n\u00bb (\u00c9xodo 23:16). Para un agricultor de anta\u00f1o en la Tierra de Israel, este era el momento m\u00e1s seguro de todo el a\u00f1o. Ten\u00eda los graneros llenos. Su familia tendr\u00eda qu\u00e9 comer durante todo el invierno. Si hab\u00eda un momento para sentarse c\u00f3modamente dentro de su s\u00f3lida casa de piedra y disfrutar de los frutos de su trabajo, era este.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 elige Dios precisamente este momento para sacar a su pueblo de sus casas y llevarlos a caba\u00f1as precarias?<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Biblia da su propia explicaci\u00f3n sobre las caba\u00f1as, y a primera vista parece que no tiene nada que ver con la cosecha:<\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/leviticus-23\/#verse_42\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d1\u05bc\u05b7\u05e1\u05bc\u05bb\u05db\u05bc\u05b9\u05ea \u05ea\u05bc\u05b5\u05e9\u05c1\u05b0\u05d1\u05d5\u05bc \u05e9\u05c1\u05b4\u05d1\u05b0\u05e2\u05b7\u05ea \u05d9\u05b8\u05de\u05b4\u05d9\u05dd \u05db\u05bc\u05b8\u05dc\u05be\u05d4\u05b8\u05d0\u05b6\u05d6\u05b0\u05e8\u05b8\u05d7 \u05d1\u05bc\u05b0\u05d9\u05b4\u05e9\u05c2\u05b0\u05e8\u05b8\u05d0\u05b5\u05dc \u05d9\u05b5\u05e9\u05c1\u05b0\u05d1\u05d5\u05bc \u05d1\u05bc\u05b7\u05e1\u05bc\u05bb\u05db\u05bc\u05b9\u05ea\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">ba-su-KOT tay-SHE-vu shiv-AHT ya-MEEM kol ha-ez-RAKH b&#8217;-yis-ra-AYL yay-SHE-vu ba-su-KOT<\/p><p class=\"short_translation\">Vivir\u00e9is en caba\u00f1as durante siete d\u00edas; todos los ciudadanos en <em>Yisrael<\/em> vivir\u00e1n en caba\u00f1as,<\/p><figcaption><cite>Lev\u00edtico 23:42<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div><div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/leviticus-23\/#verse_43\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05dc\u05b0\u05de\u05b7\u05e2\u05b7\u05df \u05d9\u05b5\u05d3\u05b0\u05e2\u05d5\u05bc \u05d3\u05b9\u05e8\u05b9\u05ea\u05b5\u05d9\u05db\u05b6\u05dd \u05db\u05bc\u05b4\u05d9 \u05d1\u05b7\u05e1\u05bc\u05bb\u05db\u05bc\u05d5\u05b9\u05ea \u05d4\u05d5\u05b9\u05e9\u05c1\u05b7\u05d1\u05b0\u05ea\u05bc\u05b4\u05d9 \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05d1\u05bc\u05b0\u05e0\u05b5\u05d9 \u05d9\u05b4\u05e9\u05c2\u05b0\u05e8\u05b8\u05d0\u05b5\u05dc \u05d1\u05bc\u05b0\u05d4\u05d5\u05b9\u05e6\u05b4\u05d9\u05d0\u05b4\u05d9 \u05d0\u05d5\u05b9\u05ea\u05b8\u05dd \u05de\u05b5\u05d0\u05b6\u05e8\u05b6\u05e5 \u05de\u05b4\u05e6\u05b0\u05e8\u05b8\u05d9\u05b4\u05dd \u05d0\u05b2\u05e0\u05b4\u05d9 \u05d9\u05b0\u05d4\u05b9\u05d5\u05b8\u05d4 \u05d0\u05b1\u05dc\u05b9\u05d4\u05b5\u05d9\u05db\u05b6\u05dd\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">l&#8217;-MA-an yay-d&#8217;-U do-ro-tay-KHEM KEE va-su-KOT ho-SHAV-tee et b&#8217;-NAY yis-ra-AYL b&#8217;-ho-tzee-EE o-TAM may-E-retz mitz-RA-yim a-NEE a-do-NAI e-lo-hay-KHEM<\/p><p class=\"short_translation\">para que las generaciones futuras sepan que hice vivir a los <em>B&#8217;nei Yisrael<\/em> en caba\u00f1as cuando los saqu\u00e9 de la tierra de Egipto, Yo, <em>Hashem<\/em>, vuestro Dios.<\/p><figcaption><cite>Lev\u00edtico 23:43<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <em>suc\u00e1 es <\/em>una lecci\u00f3n de historia. Nos transporta al desierto, a cuarenta a\u00f1os de deambular por una tierra sin campos, sin r\u00edos y sin refugio fijo. Los Sabios no se pon\u00edan de acuerdo sobre qu\u00e9 eran realmente esas caba\u00f1as del desierto. El rabino Eliezer ense\u00f1aba que eran las Nubes de Gloria, el manto milagroso que Dios extend\u00eda sobre el campamento. El rabino Akiva ense\u00f1aba que eran caba\u00f1as de verdad, el tipo de refugios improvisados que cualquier n\u00f3mada construye en el desierto (Talmud babil\u00f3nico, Suc\u00e1 11b).<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00fan queda por resolver la cuesti\u00f3n del momento adecuado. \u00bfPor qu\u00e9 dar la lecci\u00f3n sobre el desierto precisamente en oto\u00f1o, de entre todas las estaciones, cuando tendr\u00eda mucho m\u00e1s sentido hacerlo en primavera, cerca de la Pascua, que es cuando realmente empez\u00f3 el \u00c9xodo?<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El rabino Shmuel ben Meir, el comentarista franc\u00e9s del siglo XII conocido como el Rashbam, encontr\u00f3 la respuesta en las fr\u00e1giles caba\u00f1as del rabino Akiva y en la propia cosecha. Durante cuarenta a\u00f1os en el desierto, explic\u00f3, nuestros antepasados no ten\u00edan casas ni campos propios. Viv\u00edan en caba\u00f1as fr\u00e1giles y cada d\u00eda sobreviv\u00edan solo porque Dios los proteg\u00eda. Luego se\u00f1al\u00f3 una advertencia que Mois\u00e9s les hizo justo antes de que los israelitas entraran en la Tierra Prometida:<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abCuando te hayas saciado, hayas construido casas bonitas y vivas en ellas\u2026 entonces tu coraz\u00f3n se enorgullecer\u00e1 y te olvidar\u00e1s del Se\u00f1or tu Dios&#8230; y dir\u00e1s en tu coraz\u00f3n: \u201cMi propio poder y la fuerza de mis propias manos me han dado esta riqueza\u201d\u00bb (Deuteronomio 8:12, 14, 17).<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El peligro de olvidarte de Dios es mayor precisamente cuando la vida te va bien. A un hombre hambriento en el desierto no le cuesta nada recordar qui\u00e9n le da de comer. En cambio, un hombre con el granero lleno y un techo s\u00f3lido sobre su cabeza empieza a creer que todo lo ha conseguido por s\u00ed mismo. Por eso, justo en la cima de la prosperidad, Dios nos pide que salgamos, dejemos la casa que hemos construido y nos sentemos bajo un techo de ramas que deja pasar las estrellas y la lluvia, tal y como hac\u00edan nuestros antepasados en el desierto. Durante una semana, recordamos que todo lo que tenemos viene de \u00c9l, y que nuestra verdadera seguridad nunca ha estado en las paredes.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Zohar, la obra cl\u00e1sica del misticismo jud\u00edo, le da a la suc\u00e1 un nombre que nos hace pensar directamente en esa caja de aglomerado de Inglaterra. Llama a la <em>suc\u00e1 \u00abtzila d&#8217;meheimnuta<\/em>\u00bb, \u00abla sombra de la fe\u00bb. Las paredes y las ramas son lo de menos. Lo que realmente da cobijo a quien est\u00e1 sentado dentro es su confianza en Dios.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta noche, en la primera noche de <em>Sucot<\/em>, los jud\u00edos de todo el mundo saldr\u00e1n de sus casas y se meter\u00e1n en sus caba\u00f1as. Algunas de esas <em>sucot ser\u00e1n <\/em>impresionantes, con luces, adornos y muebles sacados del comedor. Otras ser\u00e1n solo unas cuantas tablas apoyadas contra una pared. No importa mucho. Las tormentas de la vida nos alcanzan tanto a los que tienen lo grandioso como a los que tienen lo modesto, y los planes que parecen perfectos sobre el papel a menudo se esfuman.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que importa es si estamos conectados con Dios, el \u00fanico cimiento que no se puede mover. Como escribi\u00f3 el salmista: \u00abSi el Se\u00f1or no construye la casa, en vano se esfuerzan los constructores\u00bb (Salmo 127:1). El amigo del rabino Sacks aprendi\u00f3 esa lecci\u00f3n una ma\u00f1ana tormentosa hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os. Cada <em>Sucot<\/em>, Dios nos invita a aprenderla de nuevo y a asegurarnos de que, construyamos lo que construyamos, hayamos clavado ese \u00fanico clavo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que importa es si estamos unidos a Dios, el \u00fanico fundamento que no se puede mover.  <\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":42025,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_wpscppro_dont_share_socialmedia":false,"_wpscppro_custom_social_share_image":0,"_facebook_share_type":"","_twitter_share_type":"","_linkedin_share_type":"","_pinterest_share_type":"","_linkedin_share_type_page":"","_instagram_share_type":"","_medium_share_type":"","_threads_share_type":"","_google_business_share_type":"","_selected_social_profile":[],"_wpsp_enable_custom_social_template":false,"_wpsp_social_scheduling":{"enabled":false,"datetime":null,"platforms":[],"status":"template_only","dateOption":"today","timeOption":"now","customDays":"","customHours":"","customDate":"","customTime":"","schedulingType":"absolute"},"_wpsp_active_default_template":true},"categories":[427,432,505],"tags":[1037,1103,1152],"class_list":["post-42024","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sukkot","category-faith","category-humility","tag-fiesta-de-los-tabernaculos","tag-vagando-por-el-desierto","tag-nubes-de-gloria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42024","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42024"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42024\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42026,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42024\/revisions\/42026"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42025"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42024"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42024"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42024"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}