{"id":41959,"date":"2026-09-20T09:55:56","date_gmt":"2026-09-20T07:55:56","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/dios-abrenos-los-ojos\/"},"modified":"2026-09-20T13:48:09","modified_gmt":"2026-09-20T11:48:09","slug":"dios-abrenos-los-ojos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/dios-abrenos-los-ojos\/","title":{"rendered":"Dios, \u00e1brenos los ojos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante los dos d\u00edas de Rosh Hashan\u00e1, los jud\u00edos de todo el mundo leemos dos historias diferentes del Libro del G\u00e9nesis. El primer d\u00eda, leemos sobre Agar e Ismael en el desierto. El segundo, leemos el sacrificio de Isaac. Las historias son muy diferentes. Los personajes son distintos. Las circunstancias son distintas. Pero hay un momento en cada lectura en el que no puedo dejar de pensar.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer d\u00eda de Rosh Hashan\u00e1, a Agar se le ha acabado el agua. Ella e Ismael est\u00e1n solos en el desierto. Creyendo que su hijo va a morir, Agar lo deja debajo de un arbusto y se marcha. \u00abNo quiero ver morir al ni\u00f1o\u00bb, dice. Se sienta a cierta distancia y llora.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces la Tor\u00e1 nos cuenta:<\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/genesis-21\/#verse_19\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b4\u05e4\u05b0\u05e7\u05b7\u05d7 \u05d0\u05b1\u05dc\u05b9\u05d4\u05b4\u05d9\u05dd \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05e2\u05b5\u05d9\u05e0\u05b6\u05d9\u05d4\u05b8 \u05d5\u05b7\u05ea\u05bc\u05b5\u05e8\u05b6\u05d0 \u05d1\u05bc\u05b0\u05d0\u05b5\u05e8 \u05de\u05b8\u05d9\u05b4\u05dd \u05d5\u05b7\u05ea\u05bc\u05b5\u05dc\u05b6\u05da\u05b0 \u05d5\u05b7\u05ea\u05bc\u05b0\u05de\u05b7\u05dc\u05bc\u05b5\u05d0 \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05d4\u05b7\u05d7\u05b5\u05de\u05b6\u05ea \u05de\u05b7\u05d9\u05b4\u05dd \u05d5\u05b7\u05ea\u05bc\u05b7\u05e9\u05c1\u05b0\u05e7\u05b0 \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05d4\u05b7\u05e0\u05bc\u05b8\u05e2\u05b7\u05e8\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">vai-yif-KAKH e-lo-HEEM et a-YE-ne-HA va-TE-re b&#8217;-AYR ma-YIM va-TE-lekh va-te-ma-LE et ha-KHE-met ma-YIM va-TASH-k&#8217;-et ha-NA-ar<\/p><p class=\"short_translation\">Entonces <em>Hashem<\/em> le abri\u00f3 los ojos y vio un pozo de agua. Fue y llen\u00f3 la piel de agua, y dej\u00f3 que el ni\u00f1o bebiera.<\/p><figcaption><cite>G\u00e9nesis 21:19<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El vers\u00edculo no dice que Dios creara de repente un pozo. Dice que Dios le abri\u00f3 los ojos y ella lo vio. Los comentaristas hacen una observaci\u00f3n extraordinaria sobre estas palabras. Los sabios nos ense\u00f1an que se considera que todas las personas est\u00e1n ciegas hasta que Dios les abre los ojos. El pozo podr\u00eda estar ah\u00ed, la respuesta podr\u00eda estar ah\u00ed, y aun as\u00ed quiz\u00e1 no seamos capaces de verlo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hagar se siente abrumada por lo que tiene justo delante. Ve un odre vac\u00edo. Ve a un ni\u00f1o que cree que se est\u00e1 muriendo. Ve un futuro que parece haberse esfumado. Dios ve algo m\u00e1s. Y entonces le permite a Hagar verlo tambi\u00e9n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n hay algo profundamente humano en la forma en que Dios le responde. Agar ha llegado a un punto en el que ni siquiera puede sentarse al lado de su propio hijo. Se aleja porque no soporta ver lo que cree que va a pasar. Y, sin embargo, Dios no la rechaza en ese momento. Escucha a Ismael. Llama a Agar. Le dice que no tenga miedo. Le dice que se levante, que coja a su hijo y que siga adelante. Entonces le abre los ojos.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la ma\u00f1ana siguiente, en la sinagoga, nos encontramos con otro padre y otro ni\u00f1o. Abraham est\u00e1 en el monte Moriah con Isaac. Ha atado a su hijo al altar y ya ha levantado el cuchillo cuando un \u00e1ngel le grita y le detiene.<\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/genesis-21\/#verse_13\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b0\u05d2\u05b7\u05dd \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05d1\u05bc\u05b6\u05df\u05be\u05d4\u05b8\u05d0\u05b8\u05de\u05b8\u05d4 \u05dc\u05b0\u05d2\u05d5\u05b9\u05d9 \u05d0\u05b2\u05e9\u05c2\u05b4\u05d9\u05de\u05b6\u05e0\u05bc\u05d5\u05bc \u05db\u05bc\u05b4\u05d9 \u05d6\u05b7\u05e8\u05b0\u05e2\u05b2\u05da\u05b8 \u05d4\u05d5\u05bc\u05d0\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">v&#8217;-GAM et ben ha-a-MAH l&#8217;-GOY a-see-ME-nu, KEE zar-a-KHA HU<\/p><p class=\"short_translation\">En cuanto al hijo de la esclava, tambi\u00e9n har\u00e9 de \u00e9l una naci\u00f3n, porque es tu semilla.\u00bb<\/p><figcaption><cite>G\u00e9nesis 21:13<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez m\u00e1s, la respuesta est\u00e1 ah\u00ed.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tradici\u00f3n jud\u00eda va a\u00fan m\u00e1s all\u00e1. Rashi (el rabino Shlomo Yitzchaki, un erudito jud\u00edo franc\u00e9s del siglo XI y uno de los comentaristas m\u00e1s importantes de la Biblia y el Talmud), citando fuentes rab\u00ednicas anteriores, dice que, en realidad, este carnero ya hab\u00eda sido preparado para este fin desde los seis d\u00edas de la Creaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Hagar hab\u00eda que abrirle los ojos. Abraham ten\u00eda que levantar la vista.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 ese sea uno de los mensajes que se esconden en la yuxtaposici\u00f3n de estas dos lecturas de Rosh Hashan\u00e1. A veces, la mayor dificultad no es que Dios nos haya abandonado o que no haya un camino por delante. A veces, simplemente a\u00fan no lo vemos. Rosh Hashan\u00e1 est\u00e1 lleno de momentos en los que no podemos ver muy lejos. Empezamos un nuevo a\u00f1o sin saber qu\u00e9 nos deparar\u00e1. Rezamos por vida, salud, sustento, paz y bendiciones sin saber qu\u00e9 nos traer\u00e1n realmente los pr\u00f3ximos meses. Agar nos recuerda que la desesperaci\u00f3n puede reducir nuestro campo de visi\u00f3n hasta que lo \u00fanico que vemos es lo que va mal. Abraham nos recuerda que levantemos la vista. Ninguna de las dos historias sugiere que el peligro fuera imaginario. A Agar realmente se le hab\u00eda acabado el agua. Abraham realmente estaba all\u00ed, con su hijo atado ante \u00e9l. La fe no exige fingir que las circunstancias aterradoras no dan miedo. M\u00e1s bien, se trata de dejar espacio a la posibilidad de que lo que vemos no sea todo lo que hay.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, puede que ya haya un pozo. Puede que ya haya un ariete.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A veces, la oraci\u00f3n que necesitamos al empezar un nuevo a\u00f1o es simplemente esta: Dios, \u00e1brenos los ojos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante los dos d\u00edas de Rosh Hashan\u00e1, los jud\u00edos de todo el mundo leemos dos historias diferentes del Libro del G\u00e9nesis. El primer d\u00eda, leemos sobre Agar e Ismael en el desierto. El segundo, leemos el sacrificio de Isaac. Las historias son muy diferentes. Los personajes son distintos. Las circunstancias son distintas. 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