{"id":41956,"date":"2026-09-19T12:23:37","date_gmt":"2026-09-19T10:23:37","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/lo-que-el-primer-hombre-aprendio-sobre-las-segundas-oportunidades\/"},"modified":"2026-09-20T13:48:09","modified_gmt":"2026-09-20T11:48:09","slug":"lo-que-el-primer-hombre-aprendio-sobre-las-segundas-oportunidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/lo-que-el-primer-hombre-aprendio-sobre-las-segundas-oportunidades\/","title":{"rendered":"Lo que el primer hombre aprendi\u00f3 sobre las segundas oportunidades"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Varios shabatot del a\u00f1o jud\u00edo tienen nombres especiales, que suelen estar relacionados con la estaci\u00f3n del a\u00f1o en la que caen o con una lectura concreta de los Profetas. Est\u00e1 <em>el Shabat Hagadol<\/em>, \u00abel Gran Shabat\u00bb, justo antes de la Pascua jud\u00eda. Est\u00e1 <em>el Shabat Jazon<\/em>, \u00abel Shabat de la Visi\u00f3n\u00bb, antes del ayuno de Tisha BeAv, y <em>el Shabat Najam\u00fa<\/em>, \u00abel Shabat del Consuelo\u00bb, justo despu\u00e9s. Esta semana es <em>Shabat Shuva<\/em>, el \u00abShabat del Retorno\u00bb. Se celebra en el breve intervalo entre <em>Rosh Hashan\u00e1<\/em> y <em>Yom Kippur<\/em>, durante el periodo conocido como <em>Aseret Yemei Teshuv\u00e1<\/em>, los Diez D\u00edas de Arrepentimiento. Su nombre viene de la primera palabra de la lectura especial de los Profetas, la <em>haftar\u00e1<\/em>, que se lee en las sinagogas esa ma\u00f1ana:<\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/hosea-14\/#verse_2\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05e9\u05c1\u05d5\u05bc\u05d1\u05b8\u05d4 \u05d9\u05b4\u05e9\u05c2\u05b0\u05e8\u05b8\u05d0\u05b5\u05dc \u05e2\u05b7\u05d3 \u05d9\u05b0\u05d4\u05b9\u05d5\u05b8\u05d4 \u05d0\u05b1\u05dc\u05b9\u05d4\u05b6\u05d9\u05da\u05b8 \u05db\u05bc\u05b4\u05d9 \u05db\u05b8\u05e9\u05c1\u05b7\u05dc\u05b0\u05ea\u05bc\u05b8 \u05d1\u05bc\u05b7\u05e2\u05b2\u05d5\u05c2\u05e0\u05b6\u05da\u05b8\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">SHU-vah yis-ra-AYL AD a-do-NAI e-lo-HE-kha KEE kha-SHAL-ta ba-a-vo-NE-kha<\/p><p class=\"short_translation\">Regresa, oh <em>Yisrael<\/em>, a <em>Hashem<\/em> tu Dios, porque has ca\u00eddo debido a tu pecado.<\/p><figcaption><cite>Oseas 14:2<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <em>haftar\u00e1<\/em> sigue con pasajes de los profetas Joel y Miqueas, en los que todos llaman a Israel a volver a Dios (Joel 2:15-27; Miqueas 7:18-20).<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Sabios ense\u00f1an que la puerta de  <em>teshuva<\/em>, el arrepentimiento, nunca se acaba. Cualquiera puede volver a Dios cualquier d\u00eda del a\u00f1o. Pero tambi\u00e9n ense\u00f1an que estos diez d\u00edas son especiales. El profeta Isa\u00edas nos anima: \u00abBuscad al Se\u00f1or mientras se puede encontrar; llamadlo mientras est\u00e1 cerca\u00bb (Isa\u00edas 55:6), y los Sabios explican que esto se refiere a los d\u00edas entre  <em>Rosh Hashan\u00e1  <\/em>y  <em>Yom Kippur  <\/em>(Talmud babil\u00f3nico, Rosh Hashan\u00e1 18a). Maim\u00f3nides a\u00f1ade que, aunque el arrepentimiento siempre es bueno, durante estos d\u00edas se acepta de inmediato (Maim\u00f3nides, Leyes del arrepentimiento 2:6). Dios est\u00e1 cerca y nos est\u00e1 esperando.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, \u00bfhay alguna conexi\u00f3n m\u00e1s profunda entre <em>la teshuv\u00e1<\/em> y el Shabat? \u00bfPuede el d\u00eda de descanso ense\u00f1arnos algo sobre c\u00f3mo cambiar nuestras vidas?<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Sabios nos dan una pista sobre la respuesta a trav\u00e9s de una historia sorprendente sobre Ad\u00e1n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuentan que Ad\u00e1n se encontr\u00f3 con su hijo Ca\u00edn despu\u00e9s de que este hubiera matado a su hermano Abel. Ad\u00e1n le pregunt\u00f3 qu\u00e9 castigo le hab\u00edan impuesto a Ca\u00edn. Ca\u00edn respondi\u00f3 que se hab\u00eda arrepentido y que le hab\u00edan aliviado el castigo. Ad\u00e1n se qued\u00f3 alucinado. \u00ab\u00a1As\u00ed de grande es el poder del arrepentimiento!\u00bb, dijo, \u00ab\u00a1y yo ni siquiera lo sab\u00eda!\u00bb. En ese momento, Ad\u00e1n compuso el Salmo 92: \u00abUn salmo, un canto para el d\u00eda del sabbat\u00bb (Midrash, G\u00e9nesis Rab\u00e1 22:16).<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Sra. Adina Shmidman se\u00f1ala que el salmo en s\u00ed no parece mencionar en absoluto el arrepentimiento. Alaba las obras de Dios y celebra el triunfo de los justos sobre los malvados. \u00bfPor qu\u00e9 responder\u00eda Ad\u00e1n al descubrimiento del arrepentimiento escribiendo una canci\u00f3n para el Shabat?<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Sabios nos dan una pista en el segundo vers\u00edculo del salmo:<\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/psalms-92\/#verse_2\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d8\u05d5\u05b9\u05d1 \u05dc\u05b0\u05d4\u05b9\u05d3\u05d5\u05b9\u05ea \u05dc\u05b7\u05d9\u05d4\u05b9\u05d5\u05b8\u05d4 \u05d5\u05bc\u05dc\u05b0\u05d6\u05b7\u05de\u05bc\u05b5\u05e8 \u05dc\u05b0\u05e9\u05c1\u05b4\u05de\u05b0\u05da\u05b8 \u05e2\u05b6\u05dc\u05b0\u05d9\u05d5\u05b9\u05df\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">TOV l&#8217;-ho-DOT la-a-do-NAI u-l&#8217;-za-MER l&#8217;-shim-KHA el-YON<\/p><p class=\"short_translation\">Es bueno alabar a <em>Hashem<\/em>, cantar himnos a Tu nombre, oh Alt\u00edsimo,<\/p><figcaption><cite>Salmos 92:2<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La palabra hebrea para \u00abalabar\u00bb en este vers\u00edculo, <em>\u00ablehodot\u00bb<\/em>, tambi\u00e9n puede significar \u00abconfesar\u00bb. Si lo interpretas as\u00ed, el vers\u00edculo dice que es bueno confesar ante Dios. Pero la se\u00f1ora Shmidman sugiere que hay una conexi\u00f3n m\u00e1s profunda entre ese d\u00eda y esa idea.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Piensa en c\u00f3mo se ve el pecado desde dentro. Una vez que se hace algo, no se puede deshacer. Las palabras que se dicen no se pueden retirar. Una falta cometida pasa a formar parte de la historia, y la historia no cambia. Seg\u00fan las reglas habituales del mundo, una persona que peca parece quedarse atascada con ese pecado para siempre, marcada por \u00e9l de forma permanente. No tenemos ning\u00fan derecho al perd\u00f3n de Dios. \u00c9l nos cre\u00f3 y nos lo dio todo, y nosotros le hemos fallado.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ad\u00e1n conoc\u00eda ese miedo mejor que nadie. Hab\u00eda comido del \u00e1rbol, y la muerte hab\u00eda entrado en el mundo por su culpa. Podr\u00eda haberse pasado el resto de su vida creyendo que su fracaso era lo que le defin\u00eda.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Shabat nos cuenta una historia diferente. Seis d\u00edas a la semana vivimos dentro del orden natural. Trabajamos, construimos, luchamos contra los l\u00edmites del tiempo y del mundo f\u00edsico. Entonces llega el Shabat, y algo cambia. Como explica la se\u00f1ora Shmidman, el Shabat es una esfera que se eleva por encima de la naturaleza. Las presiones de la semana quedan a un lado, y en su lugar surge un tipo de existencia diferente, centrada en el esp\u00edritu m\u00e1s que en la supervivencia.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Ad\u00e1n se enter\u00f3 de que el arrepentimiento de Ca\u00edn hab\u00eda cambiado su destino, se dio cuenta de que el arrepentimiento funciona igual. Es un espacio que est\u00e1 por encima de las reglas habituales. Seg\u00fan las leyes de la naturaleza, lo hecho, hecho est\u00e1. Pero Dios ha abierto una puerta que la naturaleza no puede explicar. Una persona puede volver atr\u00e1s, y el pasado deja de tener poder sobre ella.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso la respuesta de Ad\u00e1n fue una canci\u00f3n para el Shabat. El d\u00eda que nos eleva por encima de la semana cotidiana es la imagen m\u00e1s clara de lo que el arrepentimiento hace por el alma. Incluso el idioma hebreo insin\u00faa ese v\u00ednculo: cada letra de la palabra <em>\u00abShabat\u00bb<\/em> aparece en la palabra <em>\u00abteshuv\u00e1\u00bb<\/em>, como si estuvieran destinadas a escucharse juntas.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cualquier otro Shabat, el d\u00eda nos recuerda con discreci\u00f3n que somos algo m\u00e1s que nuestra rutina semanal. En <em>el Shabat Shuva<\/em>, a ese recordatorio se suma una llamada directa: \u00abVuelve, oh Israel\u00bb. El d\u00eda nos muestra que el cambio es posible, y el profeta nos anima a dar el paso y cambiar.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">F\u00edjate en lo que Oseas nos pide que llevemos. Ni sacrificios, ni grandes gestos. \u00abLleva contigo palabras\u00bb. Dios quiere que le hablemos con sinceridad, que reconozcamos lo que ha salido mal y que le pidamos ayuda. El profeta promete lo que vendr\u00e1 despu\u00e9s: \u00abSanar\u00e9 su infidelidad; los amar\u00e9 con todo mi coraz\u00f3n\u00bb (Oseas 14:5).<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos de nosotros tenemos la sensaci\u00f3n de que los errores son para siempre. Nos decimos a nosotros mismos que simplemente somos de ese tipo de personas que pierden los estribos, que descuidamos nuestras oraciones, que hacemos da\u00f1o a la gente a la que queremos. Nos tomamos nuestros fracasos como si fueran leyes de la naturaleza: fijos e inmutables.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El Shabat Shuva<\/em> responde a esa voz. Al igual que el Shabat nos saca de la rutina de la semana, el arrepentimiento nos saca de esos patrones de los que pens\u00e1bamos que nunca podr\u00edamos escapar. No estamos condenados a seguir siendo quienes \u00e9ramos el a\u00f1o pasado. Y durante estos diez d\u00edas, en los que Dios est\u00e1 especialmente cerca, \u00c9l no est\u00e1 esperando para condenarnos. Est\u00e1 esperando para darnos la bienvenida a casa.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este Shabat, cuando enciendas las velas y te sientes a comer, deja que el resto del d\u00eda te hable. El mundo de fuera se ha detenido. El pasado no tiene la \u00faltima palabra. Ll\u00e9vate contigo unas palabras sinceras, vu\u00e9lvete hacia Dios y vuelve.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Igual que el Shabat nos saca de la rutina de la semana, el arrepentimiento nos saca de esos patrones de los que pens\u00e1bamos que nunca podr\u00edamos escapar.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":41957,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_wpscppro_dont_share_socialmedia":false,"_wpscppro_custom_social_share_image":0,"_facebook_share_type":"","_twitter_share_type":"","_linkedin_share_type":"","_pinterest_share_type":"","_linkedin_share_type_page":"","_instagram_share_type":"","_medium_share_type":"","_threads_share_type":"","_google_business_share_type":"","_selected_social_profile":[],"_wpsp_enable_custom_social_template":false,"_wpsp_social_scheduling":{"enabled":false,"datetime":null,"platforms":[],"status":"template_only","dateOption":"today","timeOption":"now","customDays":"","customHours":"","customDate":"","customTime":"","schedulingType":"absolute"},"_wpsp_active_default_template":true},"categories":[371,455,527],"tags":[],"class_list":["post-41956","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-shabbat","category-hosea","category-repentance"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41956","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41956"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41956\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":41958,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41956\/revisions\/41958"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41957"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41956"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41956"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41956"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}