{"id":41789,"date":"2026-09-09T11:56:05","date_gmt":"2026-09-09T09:56:05","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/a-solas-ante-el-rey\/"},"modified":"2026-09-09T12:05:02","modified_gmt":"2026-09-09T10:05:02","slug":"a-solas-ante-el-rey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/a-solas-ante-el-rey\/","title":{"rendered":"A solas ante el rey"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera ma\u00f1ana de <em>Rosh Hashan\u00e1<\/em>, la lectura de los Profetas no trata de una coronaci\u00f3n, ni de un campo de batalla, ni de una visi\u00f3n del fin de los d\u00edas. Es la historia de una mujer que no pod\u00eda tener hijos.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se llamaba Hannah. Su marido, Elkan\u00e1, ten\u00eda una segunda mujer, Penina, que ten\u00eda hijos y se encargaba de que Hannah nunca lo olvidara. Una vez al a\u00f1o, la familia sub\u00eda al santuario de Silo para ofrecer sacrificios, y cada a\u00f1o Penina aprovechaba la ocasi\u00f3n para atormentarla. Hannah lloraba y se negaba a comer. Luego, todos se iban a casa, y al a\u00f1o siguiente volv\u00eda a pasar lo mismo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una de esas visitas, Hannah se levant\u00f3 de la mesa familiar y se fue a rezar a solas. Rezaba en silencio, moviendo los labios sin emitir ning\u00fan sonido, lo cual le pareci\u00f3 tan raro a Eli, el sacerdote, que pens\u00f3 que estaba borracha y le dijo que se recuperara.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa es la lectura que los Sabios eligieron para el D\u00eda del Juicio, y los Sabios explican por qu\u00e9: en <em>Rosh Hashan\u00e1<\/em> se recuerda a Sara, Raquel y Ana (Rosh Hashan\u00e1 10b). Estas tres mujeres est\u00e9riles quedaron embarazadas ese mismo d\u00eda.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La oraci\u00f3n de Ana fue escuchada en <em>Rosh Hashan\u00e1<\/em>, y el hijo que tanto hab\u00eda pedido fue Samuel, quien m\u00e1s tarde ungir\u00eda a los dos primeros reyes de Israel.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero si te fijas bien en la historia, hay algo que no cuadra. Hannah hab\u00eda estado yendo a Silo a\u00f1o tras a\u00f1o. El texto lo dice muy claro:<\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/i-samuel-1\/#verse_7\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b0\u05db\u05b5\u05df \u05d9\u05b7\u05e2\u05b2\u05e9\u05c2\u05b6\u05d4 \u05e9\u05c1\u05b8\u05e0\u05b8\u05d4 \u05d1\u05b0\u05e9\u05c1\u05b8\u05e0\u05b8\u05d4 \u05de\u05b4\u05d3\u05bc\u05b5\u05d9 \u05e2\u05b2\u05dc\u05b9\u05ea\u05b8\u05d4\u05bc \u05d1\u05bc\u05b0\u05d1\u05b5\u05d9\u05ea \u05d9\u05b0\u05d4\u05b9\u05d5\u05b8\u05d4 \u05db\u05bc\u05b5\u05df \u05ea\u05bc\u05b7\u05db\u05b0\u05e2\u05b4\u05e1\u05b6\u05e0\u05bc\u05b8\u05d4 \u05d5\u05b7\u05ea\u05bc\u05b4\u05d1\u05b0\u05db\u05bc\u05b6\u05d4 \u05d5\u05b0\u05dc\u05b9\u05d0 \u05ea\u05b9\u05d0\u05db\u05b7\u05dc\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">v&#8217;-khen ya-a-SE sha-NAH b&#8217;-sha-NAH mi-DAY a-lo-TAH b&#8217;-BAYT a-do-NAI, khen tak-a-SE-nah, va-tiv-KEH v&#8217;-lo to-KHAL<\/p><p class=\"short_translation\">Esto suced\u00eda a\u00f1o tras a\u00f1o: cada vez que sub\u00eda a la Casa de <em>Hashem<\/em>, la otra se burlaba de ella, hasta que lloraba y no com\u00eda.<\/p><figcaption><cite>Samuel 1:7<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No era una mujer que hubiera dejado de rezar. Llevaba mucho tiempo rezando.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 este a\u00f1o? \u00bfQu\u00e9 ten\u00eda de especial esta oraci\u00f3n en concreto, en este momento concreto, que al final conmovi\u00f3 al cielo?<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta est\u00e1 escondida en la frase justo antes de que ella rece, y viene de donde menos te lo esperas: de su marido.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elcana ve a su mujer llorando durante la comida de la fiesta e intenta consolarla:<\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/i-samuel-1\/#verse_8\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b9\u05d0\u05de\u05b6\u05e8 \u05dc\u05b8\u05d4\u05bc \u05d0\u05b6\u05dc\u05b0\u05e7\u05b8\u05e0\u05b8\u05d4 \u05d0\u05b4\u05d9\u05e9\u05c1\u05b8\u05d4\u05bc \u05d7\u05b7\u05e0\u05bc\u05b8\u05d4 \u05dc\u05b8\u05de\u05b6\u05d4 \u05ea\u05b4\u05d1\u05b0\u05db\u05bc\u05b4\u05d9 \u05d5\u05b0\u05dc\u05b8\u05de\u05b6\u05d4 \u05dc\u05b9\u05d0 \u05ea\u05b9\u05d0\u05db\u05b0\u05dc\u05b4\u05d9 \u05d5\u05b0\u05dc\u05b8\u05de\u05b6\u05d4 \u05d9\u05b5\u05e8\u05b7\u05e2 \u05dc\u05b0\u05d1\u05b8\u05d1\u05b5\u05da\u05b0 \u05d4\u05b2\u05dc\u05d5\u05b9\u05d0 \u05d0\u05b8\u05e0\u05b9\u05db\u05b4\u05d9 \u05d8\u05d5\u05b9\u05d1 \u05dc\u05b8\u05da\u05b0 \u05de\u05b5\u05e2\u05b2\u05e9\u05c2\u05b8\u05e8\u05b8\u05d4 \u05d1\u05bc\u05b8\u05e0\u05b4\u05d9\u05dd\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">vai-YO-mer LAH el-ka-NAH ee-SHAH, kha-NAH la-MEH ti-v&#8217;-KI v&#8217;-la-MEH lo to-KHE-LEE, v&#8217;-la-MEH ye-RA l&#8217;-va-VEKH, ha-LO a-NO-khee TOV LAHKH may-a-sa-RAH ba-NEEM<\/p><p class=\"short_translation\">Su esposo <em>Elkana<\/em> le dijo: \u201c<em>Chana<\/em>, \u00bfpor qu\u00e9 lloras y por qu\u00e9 no comes? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s tan triste? \u00bfNo soy m\u00e1s devoto a ti que diez hijos?\u201d<\/p><figcaption><cite>Samuel 1:8<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si lo lees con voz c\u00e1lida, suena a devoci\u00f3n. Un marido que le dice a su mujer que ella le basta, que su matrimonio no depende de tener hijos, que la quiere pase lo que pase. Pero el rabino Joseph B. Soloveitchik oy\u00f3 algo totalmente distinto.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escuch\u00f3 a un hombre que quer\u00eda de verdad a su mujer y que, de verdad, no consegu\u00eda llegar a ella. Elcana no estaba siendo cruel, ni tampoco ego\u00edsta. Intentaba ayudar. Simplemente, no pod\u00eda sentir lo que ella sent\u00eda. Vio a una mujer que estaba triste y pens\u00f3 que la tristeza era el problema, as\u00ed que le ofreci\u00f3 lo \u00fanico que pod\u00eda ofrecerle: su propio amor. Lo que no consegu\u00eda entender era que el dolor que ella llevaba dentro no era un vac\u00edo que su devoci\u00f3n pudiera llenar. Era una p\u00e9rdida con forma propia, y \u00e9l no pod\u00eda meterse dentro de ella.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que le hizo la pregunta que se hace alguien cuando ya no sabe qu\u00e9 m\u00e1s decir. <em>\u00bfAcaso no te valgo m\u00e1s que diez hijos?<\/em> Ana no <em>le<\/em> responde. El texto no recoge ninguna respuesta. \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda haberle dicho a un hombre que la quer\u00eda y que, aun as\u00ed, no consegu\u00eda entender lo que ella sent\u00eda?<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en ese instante, seg\u00fan ense\u00f1aba el rabino Soloveitchik, Hannah comprendi\u00f3 algo que no hab\u00eda entendido en todos los a\u00f1os anteriores en los que hab\u00eda subido a Silo. Estaba sola. Total y absolutamente sola. La \u00fanica persona en el mundo que se supon\u00eda que deb\u00eda compartir esto con ella no pod\u00eda hacerlo, ni siquiera pod\u00eda llamarlo por su nombre. Ya no le quedaba nadie en quien apoyarse. Nadie que intercediera por ella, rezara en su nombre o la ayudara a conseguir lo que m\u00e1s deseaba.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue entonces cuando su oraci\u00f3n cambi\u00f3. <em>La<\/em> verdadera <em>tefil\u00e1<\/em>, la oraci\u00f3n, no es un ejercicio religioso que hace alguien a quien, en el fondo, le va bien. Es lo que pasa cuando a una persona se le acaba todo lo dem\u00e1s. Mientras quede otra puerta a la que llamar, otra persona a la que llamar por tel\u00e9fono, otro plan que probar, la oraci\u00f3n sigue siendo cort\u00e9s y superficial. Solo se vuelve real en el momento en que una persona descubre que no hay nada entre ella y Dios.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese es el momento que recoge el texto.<\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/i-samuel-1\/#verse_10\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b0\u05d4\u05b4\u05d9\u05d0 \u05de\u05b8\u05e8\u05b7\u05ea \u05e0\u05b8\u05e4\u05b6\u05e9\u05c1 \u05d5\u05b7\u05ea\u05bc\u05b4\u05ea\u05b0\u05e4\u05bc\u05b7\u05dc\u05bc\u05b5\u05dc \u05e2\u05b7\u05dc\u05be\u05d9\u05b0\u05d4\u05b9\u05d5\u05b8\u05d4 \u05d5\u05bc\u05d1\u05b8\u05db\u05b9\u05d4 \u05ea\u05b4\u05d1\u05b0\u05db\u05bc\u05b6\u05d4\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">v&#8217;-HEE ma-RAT NA-fesh va-tit-pa-LAYL al a-do-NAI u-va-KHOH tiv-KEH<\/p><p class=\"short_translation\">En su miseria, ella or\u00f3 a <em>Hashem<\/em>, llorando todo el tiempo.<\/p><figcaption><cite>Samuel 1:10<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En hebreo se dice <em>\u00abmarat nefesh\u00bb<\/em>, que literalmente significa \u00abamargura del alma\u00bb, una expresi\u00f3n que describe algo que ha llegado al fondo. No es decepci\u00f3n. No es tristeza. Es una amargura que ha llegado hasta lo m\u00e1s profundo de una persona.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y entonces reza de una forma en la que nadie en la Biblia hab\u00eda rezado antes que ella.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Sabios se dan cuenta de esto y consideran a Ana como la maestra por excelencia de la oraci\u00f3n, extrayendo una ley tras otra de sus pocos vers\u00edculos (Berajot 31a). Que quien reza debe concentrar su coraz\u00f3n. Que las palabras se pronuncian en voz baja, moviendo solo los labios. Que no se reza estando borracho. Toda la estructura de la oraci\u00f3n jud\u00eda, la <em>Amid\u00e1<\/em> silenciosa que los jud\u00edos recitan tres veces al d\u00eda de pie ante Dios, se basa en el ejemplo de una mujer desconsolada en Silo a la que ya no le quedaba nadie con quien hablar.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Eli la acusa de estar borracha, su respuesta define perfectamente lo que est\u00e1 haciendo. No ha estado bebiendo, le dice. \u00abEstaba derramando mi alma ante el Se\u00f1or\u00bb (1 Samuel 1:15).<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No estaba recitando. Estaba derramando.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuatro vers\u00edculos m\u00e1s adelante, la Biblia cuenta el resultado sin hacer mucho ruido: \u00aby el Se\u00f1or se acord\u00f3 de ella\u00bb (1 Samuel 1:19). El verbo hebreo es <em>vayizkereha<\/em>, derivado de la ra\u00edz <em>zachar<\/em>, \u00abrecordar\u00bb. Es la misma ra\u00edz que da a Rosh Hashan\u00e1 uno de sus nombres b\u00edblicos, <em>Yom HaZikaron<\/em>, el D\u00eda del Recuerdo. El d\u00eda en que Dios se acuerda del mundo, se acord\u00f3 de Ana.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfY qu\u00e9 tiene esto que ver con nosotros? La mayor\u00eda de nosotros vemos la soledad como un problema que hay que resolver. Cuando algo se rompe en nuestras vidas, buscamos a alguien que nos entienda. Buscamos a un amigo, a nuestra pareja, al p\u00e1rroco, al rabino o a un grupo de personas que hayan pasado por lo mismo, y todo eso tiene un valor real. Pero, en el fondo de esa b\u00fasqueda, hay una suposici\u00f3n: que si pudi\u00e9ramos encontrar a la persona adecuada que nos entendiera del todo, ese dolor desaparecer\u00eda.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nadie te va a entender del todo. Ni siquiera la persona que m\u00e1s te quiere. Eso no es un fallo de la relaci\u00f3n, es lo que significa ser persona.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que Hannah descubri\u00f3 fue que esto no es el final del camino. Es el principio de uno. El lugar donde se agota la comprensi\u00f3n humana es precisamente donde empieza la oraci\u00f3n, y resulta que ese lugar no est\u00e1 vac\u00edo. Alguien ya est\u00e1 ah\u00ed. \u00abClaman, y<small>Dios<\/small> los oye, y los libra de todas sus angustias.<small>Dios<\/small> est\u00e1 cerca de los quebrantados de coraz\u00f3n; a los abatidos de esp\u00edritu los libra\u00bb (Salmo 34:18-19).<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Rosh Hashan\u00e1<\/em> nos pone a todos en la misma situaci\u00f3n que Hannah. <em>Suena <\/em>el <em>shofar <\/em>y nadie puede sustituirte. Ni tu pareja puede responder por ti, ni tus hijos, ni tu reputaci\u00f3n. Est\u00e1s solo ante el Rey, con lo que sea que tengas en ese momento.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hannah se adentr\u00f3 en esa soledad y descubri\u00f3 que no estaba sola all\u00ed. Y nosotros tampoco.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rosh Hashan\u00e1 nos pone a todos en la misma situaci\u00f3n que Hannah. Suena el shofar y nadie puede sustituirte. Ni tu pareja puede responder por ti, ni tus hijos pueden hacerlo, ni tu reputaci\u00f3n puede responder por ti. 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