{"id":39704,"date":"2026-04-21T10:41:03","date_gmt":"2026-04-21T08:41:03","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/el-arte-de-recordar\/"},"modified":"2026-04-21T10:42:08","modified_gmt":"2026-04-21T08:42:08","slug":"el-arte-de-recordar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/el-arte-de-recordar\/","title":{"rendered":"El arte de recordar"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Precisamente a las 11:00 h, Israel se detiene.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los coches se detienen en el arc\u00e9n de la autopista. Los peatones se paralizan. Una naci\u00f3n se detiene, inmovilizada por un lamento de dos minutos que atraviesa el ruido de la vida ordinaria. En <em>Yom HaZikaron<\/em>, el D\u00eda de la Memoria de Israel, no nos detenemos simplemente para llorar. Recordamos, deliberadamente, activamente, como un acto de voluntad.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese instinto es profundo. La Tor\u00e1 no deja la memoria al azar. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se nos ordena recordar seis cosas. \u00abAcu\u00e9rdate del d\u00eda de reposo para santificarlo\u00bb (\u00c9xodo 20:8). \u00abAcu\u00e9rdate del d\u00eda en que estuviste delante del Se\u00f1or, tu Dios, en Horeb\u00bb (Deuteronomio 4:10). \u00abRecuerda lo que Dios hizo a Miriam en el camino\u00bb (Deuteronomio 24:9). \u00abAcu\u00e9rdate de lo que te hizo Amalec en el camino cuando sal\u00edas de Egipto\u00bb (Deuteronomio 25:17). \u00abRecuerda que fuiste esclavo en Egipto\u00bb (Deuteronomio 16:3). Y quiz\u00e1 la m\u00e1s humillante de todas: \u00abAcu\u00e9rdate, no te olvides, de c\u00f3mo provocaste al Se\u00f1or, tu Dios, en el desierto\u00bb (Deuteronomio 9:7) - el mandato de recordar el pecado del Becerro de Oro.      <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seis mandamientos para recordar. Cuatro nos llenan de gracia: el Sabbat, la entrega de la Tor\u00e1, la lecci\u00f3n de guardar nuestra palabra, la liberaci\u00f3n de la esclavitud. El quinto es una carga: La crueldad no provocada de Amalec, que tenemos prohibido dejar que se desvanezca. Pero la sexta es la m\u00e1s humillante de todas: el mandato de recordar al Becerro de Oro. No lo que nos hicieron. Lo que nosotros hicimos. Al pie mismo del Sina\u00ed, cuarenta d\u00edas despu\u00e9s de o\u00edr la voz de Dios, construimos un \u00eddolo. La Tor\u00e1 insiste en que tampoco lo olvidemos nunca.       <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mois\u00e9s, en su canto final al pueblo jud\u00edo, lanza una acusaci\u00f3n m\u00e1s amplia:<\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/deuteronomy-32\/#verse_7\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d6\u05b0\u05db\u05b9\u05e8 \u05d9\u05b0\u05de\u05d5\u05b9\u05ea \u05e2\u05d5\u05b9\u05dc\u05b8\u05dd \u05d1\u05bc\u05b4\u05d9\u05e0\u05d5\u05bc \u05e9\u05c1\u05b0\u05e0\u05d5\u05b9\u05ea \u05d3\u05bc\u05d5\u05b9\u05e8\u05be\u05d5\u05b8\u05d3\u05d5\u05b9\u05e8 \u05e9\u05c1\u05b0\u05d0\u05b7\u05dc \u05d0\u05b8\u05d1\u05b4\u05d9\u05da\u05b8 \u05d5\u05b0\u05d9\u05b7\u05d2\u05bc\u05b5\u05d3\u05b0\u05da\u05b8 \u05d6\u05b0\u05e7\u05b5\u05e0\u05b6\u05d9\u05da\u05b8 \u05d5\u05b0\u05d9\u05b9\u05d0\u05de\u05b0\u05e8\u05d5\u05bc \u05dc\u05b8\u05da\u05b0\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">ZE-khor ye-MOT o-LAM bi-NU sh&#8217;-NOT dor-va-DOR, sh&#8217;-AL a-VEE-KHA v&#8217;-ya-GE-d&#8217;-KHA z&#8217;-KE-ne-KHA v&#8217;-yo-M&#8217;-RU LAKH<\/p><p class=\"short_translation\">Recuerda los d\u00edas de anta\u00f1o, Considera los a\u00f1os de las edades pasadas; Pregunta a tu padre, \u00e9l te informar\u00e1, Tus ancianos, ellos te dir\u00e1n:<\/p><figcaption><cite>Deuteronomio 32:7<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mira hacia atr\u00e1s. Bebe del profundo pozo de la historia. No te separes de lo que vino antes.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al ordenarnos que recordemos, la Tor\u00e1 est\u00e1 siendo sincera sobre algo que la mayor\u00eda de nosotros ya sabemos. Recordar no es un hecho. El ser humano olvida, y eso no es del todo un defecto.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si de verdad lo record\u00e1ramos todo -cada desaire, cada dolor, cada p\u00e9rdida, cada momento de cada d\u00eda de nuestra vida-, el peso nos aplastar\u00eda. El olvido no es un defecto. Es una liberaci\u00f3n. Es lo que nos permite vivir hacia adelante en lugar de ahogarnos en la pena acumulada del pasado.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Maggid de Dubno, el c\u00e9lebre predicador del siglo XVIII Rab\u00ed Jacob Kranz, ense\u00f1a mediante una par\u00e1bola que Dios nos concedi\u00f3 el don del olvido precisamente para que pudi\u00e9ramos desprendernos del dolor y la tribulaci\u00f3n que nos frenan, y vivir una vida normal. El olvido, en este sentido, es un acto de bondad divina. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La obra cl\u00e1sica medieval de \u00e9tica jud\u00eda conocida como <em>Orchos Tzadikim<\/em> a\u00f1ade otra dimensi\u00f3n: olvida, ense\u00f1a, todas las buenas acciones que hayas realizado. De lo contrario, te llenar\u00e1s de tu propio sentido de la rectitud y la piedad, y el orgullo desplazar\u00e1 a la propia humildad que esas acciones deb\u00edan cultivar. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Olvidar, en otras palabras, puede ser un acto espiritual.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Piensa en Jos\u00e9, que llam\u00f3 a su hijo primog\u00e9nito Manas\u00e9s, de la ra\u00edz <em>nashani<\/em>, \u00abporque Dios me ha hecho olvidar todas mis penurias y toda la casa de mi padre\u00bb (G\u00e9nesis 41:51). El rabino Eliyahu Safran se\u00f1ala que Jos\u00e9 no estaba borrando su pasado. Se negaba a encadenarse a \u00e9l. Se desprendi\u00f3 de la miseria y la ansiedad de sus primeros a\u00f1os para poder construir algo nuevo, en una tierra extranjera, a partir de la nada.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso es lo que significa <em>nashani<\/em>. No amnesia, sino liberaci\u00f3n. El aguij\u00f3n se desvanece aunque el recuerdo permanezca.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero aqu\u00ed es donde la Tor\u00e1 lanza su advertencia m\u00e1s aguda.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la misma canci\u00f3n, s\u00f3lo once vers\u00edculos despu\u00e9s de ordenarnos que recordemos, Mois\u00e9s profetiza lo que saldr\u00e1 mal: \u00abIgnorasteis a la Roca que os dio a luz, y olvidasteis a Dios que os hizo nacer\u00bb (Deuteronomio 32:18). El Maggid de Dubno enmarca la tragedia con precisi\u00f3n: Dios te dio el olvido para que pudieras liberarte del sufrimiento que te retiene. \u00bfY luego te diste la vuelta y lo utilizaste para olvidarte de Dios mismo? Eso no es olvido como don. Eso es olvido como traici\u00f3n.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuesti\u00f3n, pues, nunca es si recordar u olvidar. La cuesti\u00f3n es <em>qu\u00e9<\/em> recordar y <em>qu\u00e9<\/em> olvidar. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Olvida los desaires. Olvida tu propia justicia. Olvida el dolor de ayer cuando te impida construir el ma\u00f1ana. Pero no olvides el Sina\u00ed. No olvides el Sabbat. No olvides lo que el castigo de Miriam ense\u00f1\u00f3 sobre el poder de las palabras. No olvides Egipto: lo que significaba ser esclavos y lo que costaba ser libres. Y no olvides el Becerro de Oro. Ese mandamiento es el m\u00e1s inc\u00f3modo de todos, porque nos pide que llevemos el recuerdo de nuestra propia capacidad de traici\u00f3n. Es un recordatorio de que el enemigo no siempre est\u00e1 fuera del campamento.         <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y no olvides nunca a Amalec.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abAmalec no teme a Dios\u00bb, nos dice la Tor\u00e1 (Deuteronomio 25:18). Amalec ataca a los rezagados, a los d\u00e9biles, a los que est\u00e1n en la retaguardia. Pero Amalec nunca est\u00e1 satisfecho. Como escribi\u00f3 el pastor Martin Niem\u00f6ller a la sombra del Holocausto: primero vinieron a por los socialistas, luego a por los sindicalistas, luego a por los jud\u00edos&#8230; y para cuando vinieron a por todos los dem\u00e1s, ya no quedaba nadie que hablara. Amalek acaba viniendo a por todos.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Olvidamos a Amalec por nuestra cuenta y riesgo, y las Escrituras nos dan un ejemplo devastador de c\u00f3mo es ese olvido en la pr\u00e1ctica. El rabino Neil Winkler se\u00f1ala que cuando el rey Sa\u00fal se enfrent\u00f3 a su momento m\u00e1s decisivo, encargado por Dios del acto definitivo de <em>zajor<\/em> contra Amalec, fracas\u00f3. Olvid\u00f3 su misi\u00f3n. Olvid\u00f3 su destino. Olvid\u00f3 por qu\u00e9 hab\u00eda sido nombrado rey. Era el mismo olvido que hab\u00eda asolado a las generaciones de los Jueces anteriores a \u00e9l: ese ciclo interminable, como lo describi\u00f3 el rabino Samson Raphael Hirsch, de fidelidad y deserci\u00f3n, deserci\u00f3n y fidelidad, una naci\u00f3n que \u00abuna y otra vez olvidaba su particularidad, la especialidad de su misi\u00f3n y de su destino\u00bb. Se supon\u00eda que Sa\u00fal pondr\u00eda fin a esa \u00e9poca. En lugar de ello, en el momento crucial, la repiti\u00f3.       <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una naci\u00f3n que olvida su pasado pierde su futuro.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1942, mientras los nazis aniquilaban a los jud\u00edos europeos, el c\u00e9lebre escritor hebreo Haim Hazaz public\u00f3 un relato corto titulado \u00abEl Serm\u00f3n\u00bb. Su personaje central, Yudka, miembro de un kibutz, se levanta una noche y pronuncia lo que se convirti\u00f3 en uno de los discursos m\u00e1s famosos de la literatura israel\u00ed. Se opone a la historia jud\u00eda, declara. No es m\u00e1s que opresi\u00f3n, persecuci\u00f3n y martirio. Prohibir\u00eda totalmente su ense\u00f1anza a los ni\u00f1os. Las palabras son comprensibles; en 1942, casi perdonables. Pero son err\u00f3neas. Nuestra historia no empez\u00f3 en 1948, ni con Herzl, ni con el Talmud. Empez\u00f3 con la creaci\u00f3n misma, con un Dios que eligi\u00f3 a un pueblo, le dio una tierra y le confi\u00f3 una misi\u00f3n. Apartar a los ni\u00f1os de esa historia no es protegerlos. Es dejarlos sin ra\u00edces, indefensos y, en \u00faltima instancia, perdidos.          <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo sabemos no s\u00f3lo por la historia, sino por los \u00faltimos dos a\u00f1os y medio de nuestras propias vidas. El 7 de octubre de 2023, Amalek golpe\u00f3 a los m\u00e1s rezagados: los j\u00f3venes de un festival de m\u00fasica, las familias que dorm\u00edan en sus casas de los kibbutz, las comunidades de la frontera de Gaza que nunca lo vieron venir. Casi 1.200 personas fueron masacradas en una sola ma\u00f1ana. M\u00e1s de 1.150 soldados, polic\u00edas y personal de seguridad han ca\u00eddo luchando para que no vuelva a ocurrir. Amalek atac\u00f3 primero. Israel respondi\u00f3.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, mientras suena la sirena en todo Israel, no estamos simplemente de duelo. Estamos tomando una decisi\u00f3n, la misma decisi\u00f3n que la Tor\u00e1 nos ha pedido que tomemos durante tres mil a\u00f1os. Estamos eligiendo la memoria activa frente al olvido pasivo. Nos negamos a dejar que los nombres de nuestros ca\u00eddos se desvanezcan en el ruido de fondo de la vida ordinaria.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los soldados y las v\u00edctimas del terror que recordamos hoy no murieron por una causa abstracta. Murieron para que el pueblo jud\u00edo pudiera permanecer en su tierra, erguido, soberano y libre. Lo menos que les debemos es esto: recordar, deliberadamente, activamente, como un acto de voluntad.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuerda los viejos tiempos. Y no te detengas nunca. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los soldados y las v\u00edctimas del terror que recordamos hoy no murieron por una causa abstracta. Murieron para que el pueblo jud\u00edo pudiera permanecer en su tierra, erguido, soberano y libre. Lo menos que les debemos es esto: recordar, deliberadamente, activamente, como un acto de voluntad.  <\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":39702,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_wpscppro_dont_share_socialmedia":false,"_wpscppro_custom_social_share_image":0,"_facebook_share_type":"","_twitter_share_type":"","_linkedin_share_type":"","_pinterest_share_type":"","_linkedin_share_type_page":"","_instagram_share_type":"","_medium_share_type":"","_threads_share_type":"","_google_business_share_type":"","_selected_social_profile":[],"_wpsp_enable_custom_social_template":false,"_wpsp_social_scheduling":{"enabled":false,"datetime":null,"platforms":[],"status":"template_only","dateOption":"today","timeOption":"now","customDays":"","customHours":"","customDate":"","customTime":"","schedulingType":"absolute"},"_wpsp_active_default_template":true},"categories":[1095,1223],"tags":[],"class_list":["post-39704","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-haazinu-es","category-dia-de-la-memoria-de-israel"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39704"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39704\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39705,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39704\/revisions\/39705"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39702"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}