{"id":39603,"date":"2026-04-13T12:16:15","date_gmt":"2026-04-13T10:16:15","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/el-pecado-que-engrandecio-a-aaron\/"},"modified":"2026-04-13T12:30:41","modified_gmt":"2026-04-13T10:30:41","slug":"el-pecado-que-engrandecio-a-aaron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/el-pecado-que-engrandecio-a-aaron\/","title":{"rendered":"El pecado que engrandeci\u00f3 a Aar\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras meses de laboriosa construcci\u00f3n, el Santuario de Israel -el Tabern\u00e1culo- estaba completo en el desierto. Toda la naci\u00f3n se hab\u00eda reunido. Las nubes de gloria se cern\u00edan. Por fin hab\u00eda llegado el momento de que Aar\u00f3n y sus hijos comenzaran su sagrado servicio como sacerdotes de Israel.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y Aar\u00f3n se qued\u00f3 helado.<\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/leviticus-9\/#verse_7\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b9\u05d0\u05de\u05b6\u05e8 \u05de\u05b9\u05e9\u05c1\u05b6\u05d4 \u05d0\u05b6\u05dc\u05be\u05d0\u05b7\u05d4\u05b2\u05e8\u05b9\u05df \u05e7\u05b0\u05e8\u05b7\u05d1 \u05d0\u05b6\u05dc\u05be\u05d4\u05b7\u05de\u05bc\u05b4\u05d6\u05b0\u05d1\u05bc\u05b5\u05d7\u05b7 \u05d5\u05b7\u05e2\u05b2\u05e9\u05c2\u05b5\u05d4 \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05d7\u05b7\u05d8\u05bc\u05b8\u05d0\u05ea\u05b0\u05da\u05b8 \u05d5\u05b0\u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05e2\u05b9\u05dc\u05b8\u05ea\u05b6\u05da\u05b8 \u05d5\u05b0\u05db\u05b7\u05e4\u05bc\u05b5\u05e8 \u05d1\u05bc\u05b7\u05e2\u05b7\u05d3\u05b0\u05da\u05b8 \u05d5\u05bc\u05d1\u05b0\u05e2\u05b7\u05d3 \u05d4\u05b8\u05e2\u05b8\u05dd \u05d5\u05b7\u05e2\u05b2\u05e9\u05c2\u05b5\u05d4 \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05e7\u05b8\u05e8\u05b0\u05d1\u05bc\u05b7\u05df \u05d4\u05b8\u05e2\u05b8\u05dd \u05d5\u05b0\u05db\u05b7\u05e4\u05bc\u05b5\u05e8 \u05d1\u05bc\u05b7\u05e2\u05b2\u05d3\u05b8\u05dd \u05db\u05bc\u05b7\u05d0\u05b2\u05e9\u05c1\u05b6\u05e8 \u05e6\u05b4\u05d5\u05bc\u05b8\u05d4 \u05d9\u05b0\u05d4\u05b9\u05d5\u05b8\u05d4\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">vai-YO-mer mo-SHE el a-ha-RON, k&#8217;-RAV el ha-miz-BAY-akh va-a-SEH et-kha-ta-TE-kha v&#8217;-et-o-LA-te-kha v&#8217;-ka-FER ba-ad-KHA u-ve-ad ha-AM, va-a-SEH et-kor-BAN ha-AM v&#8217;-ka-FER ba-a-DAM ka-a-SHER tzi-VA a-do-NAI<\/p><p class=\"short_translation\">Luego <em>Moshe<\/em> dijo a <em>Aharon<\/em>: \u201cAc\u00e9rcate al <em>mizbayach<\/em> y sacrifica tu ofrenda por el pecado y tu ofrenda quemada, haciendo expiaci\u00f3n por ti mismo y por el pueblo; y sacrifica la ofrenda del pueblo y haz expiaci\u00f3n por ellos, como <em>Hashem<\/em> ha ordenado.\u201d<\/p><figcaption><cite>Lev\u00edtico 9:7<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Rashi, la palabra que utiliz\u00f3 Mois\u00e9s <em>-kerav<\/em>, \u00abac\u00e9rcate\u00bb- implicaba que Aar\u00f3n se hab\u00eda mantenido a distancia. \u00abAar\u00f3n se avergonzaba y tem\u00eda acercarse al altar\u00bb. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9? \u00c9ste era el momento m\u00e1s importante de su vida, la culminaci\u00f3n de todo. \u00bfPor qu\u00e9 iba el reci\u00e9n nombrado Sumo Sacerdote a rehuir la tarea para la que hab\u00eda sido elegido? <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para comprender la par\u00e1lisis de Aar\u00f3n, tenemos que remontarnos a uno de los episodios m\u00e1s oscuros de la Tor\u00e1. Mientras Mois\u00e9s estaba en el Sina\u00ed recibiendo la Tor\u00e1, Aar\u00f3n qued\u00f3 a cargo del pueblo. Lo que sigui\u00f3 fue catastr\u00f3fico. El pueblo exigi\u00f3 un \u00abdios\u00bb que pudiera ver. Aar\u00f3n recogi\u00f3 su oro, fabric\u00f3 un becerro y construy\u00f3 un altar ante \u00e9l. Cuando Mois\u00e9s descendi\u00f3 y se enfrent\u00f3 a \u00e9l - \u00ab\u00bfQu\u00e9 te ha hecho este pueblo, para que hayas tra\u00eddo sobre ellos este gran pecado?\u00bb-, la respuesta de Aar\u00f3n fue famosamente evasiva: \u00ab\u00a1Me dieron el oro, lo ech\u00e9 al fuego y sali\u00f3 este becerro!\u00bb. (\u00c9xodo 32:24).     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hombre de pie ante el altar del<em> <\/em>Tabern\u00e1culo, a punto de expiar los pecados de todo el pueblo jud\u00edo, era el mismo que hab\u00eda presidido el pecado del Becerro de Oro. \u00c9l lo sab\u00eda. Todo el mundo lo sab\u00eda. Seg\u00fan el rabino Jonathan Sacks, all\u00ed de pie, con sus vestiduras sacerdotales, Aar\u00f3n no se sent\u00eda el Sumo Sacerdote de Israel, sino un impostor.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta de Mois\u00e9s a su hermano, citada por Rashi, llega al coraz\u00f3n mismo de lo que significa ser elegido para una tarea sagrada. No le tranquiliz\u00f3. No le dijo a Aar\u00f3n que se enderezara y olvidara el pasado. Dijo algo mucho m\u00e1s radical: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 te averg\u00fcenzas? Para esto fuiste elegido<em>\u00ab<\/em>.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El rabino Sacks explica lo que quiso decir Mois\u00e9s. \u00bfQui\u00e9n era m\u00e1s adecuado para esa tarea de expiar los pecados del pueblo que un hombre que hab\u00eda conocido el fracaso real, que comprend\u00eda desde dentro lo que se sent\u00eda al ser arrastrado por una multitud, al hacer una elecci\u00f3n catastr\u00f3fica, al cargar con el peso de la culpa? Aar\u00f3n sab\u00eda lo que era el pecado, no en teor\u00eda, sino en sus huesos. Comprend\u00eda la desesperada necesidad humana de expiaci\u00f3n, de limpieza, de un camino de vuelta a Dios. Lo que hab\u00eda experimentado como su mayor verg\u00fcenza era, de hecho, su mayor cualificaci\u00f3n.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trataba simplemente de que Mois\u00e9s animara a un hermano nervioso. Era un replanteamiento completo de la forma en que Aar\u00f3n deb\u00eda entenderse a s\u00ed mismo y a su vocaci\u00f3n. La misma experiencia de la que quer\u00eda esconderse era la que le hac\u00eda insustituible.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mois\u00e9s lo sab\u00eda de primera mano. Cuando Dios le llam\u00f3 por primera vez para que sacara al pueblo jud\u00edo de Egipto, Mois\u00e9s se resisti\u00f3 en todo momento. No era un orador. Tropezaba con las palabras. Suplic\u00f3 repetidamente: \u00abNo soy hombre de palabras&#8230; soy lento de palabra y de lengua\u00bb. (\u00c9xodo 4:10). Para Mois\u00e9s, su impedimento para hablar era la prueba decisiva de que Dios se hab\u00eda equivocado de hombre. Lo que a\u00fan no pod\u00eda ver era que \u00e9se era precisamente el motivo por el que Dios le hab\u00eda elegido. Cuando Mois\u00e9s hablaba, todos sab\u00edan que no actuaba. No ten\u00eda dotes ret\u00f3ricas, ni presencia imponente: s\u00f3lo era un hombre reticente que transmit\u00eda un mensaje que no era el suyo. Los profetas Isa\u00edas y Jerem\u00edas expresaron la misma vacilaci\u00f3n, y ambos se convirtieron en las voces m\u00e1s poderosas de toda la historia de Israel.         <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Tor\u00e1 no oculta las debilidades de sus h\u00e9roes. Mois\u00e9s tartamude\u00f3. Aar\u00f3n cedi\u00f3 ante la presi\u00f3n y pec\u00f3. Lo que les hizo grandes no fue la ausencia de lucha, sino lo que hicieron con ella. Lucharon con sus insuficiencias en lugar de dejarse vencer por ellas. Permitieron que sus lugares rotos se convirtieran en la fuente de su servicio m\u00e1s profundo.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dios no exige la perfecci\u00f3n antes de llamarnos. Nos llama <em>a trav\u00e9s de<\/em> nuestra imperfecci\u00f3n, si somos lo bastante honestos para reconocerla y lo bastante valientes para seguir adelante.  Como escribe el rabino Sacks, \u00ablo que consideramos nuestra mayor debilidad puede convertirse, si luchamos con ello, en nuestra mayor fuerza\u00bb.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sea lo que sea lo que crees que te descalifica -el fracaso que no puedes olvidar, la debilidad que intentas ocultar-, preg\u00fantate si en realidad podr\u00eda ser lo que te hace especialmente adecuado para tu prop\u00f3sito. Dios no elige a los perfectos. Elige a los que saben que no lo son y que, de todos modos, siguen adelante.   <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sea lo que sea lo que crees que te descalifica -el fracaso que no puedes olvidar, la debilidad que intentas ocultar-, preg\u00fantate si en realidad podr\u00eda ser lo que te hace especialmente apto para tu prop\u00f3sito.  <\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":39601,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_wpscppro_dont_share_socialmedia":false,"_wpscppro_custom_social_share_image":0,"_facebook_share_type":"","_twitter_share_type":"","_linkedin_share_type":"","_pinterest_share_type":"","_linkedin_share_type_page":"","_instagram_share_type":"","_medium_share_type":"","_threads_share_type":"","_google_business_share_type":"","_selected_social_profile":[],"_wpsp_enable_custom_social_template":false,"_wpsp_social_scheduling":{"enabled":false,"datetime":null,"platforms":[],"status":"template_only","dateOption":"today","timeOption":"now","customDays":"","customHours":"","customDate":"","customTime":"","schedulingType":"absolute"},"_wpsp_active_default_template":true},"categories":[941,997,1057],"tags":[],"class_list":["post-39603","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tabernaculo-y-templo","category-humildad","category-shemini-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39603","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39603"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39603\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39610,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39603\/revisions\/39610"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39601"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39603"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39603"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39603"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}