{"id":38988,"date":"2026-02-19T12:51:54","date_gmt":"2026-02-19T10:51:54","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/tienes-que-escalar-la-montana\/"},"modified":"2026-02-19T12:52:23","modified_gmt":"2026-02-19T10:52:23","slug":"tienes-que-escalar-la-montana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/tienes-que-escalar-la-montana\/","title":{"rendered":"Tienes que escalar la monta\u00f1a"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El valle de Elah es uno de esos lugares de Israel que te detienen incluso antes de salir del coche. Colinas verdes ondulantes, terrazas antiguas y, en alg\u00fan lugar del lecho del arroyo, las piedras lisas que David utiliz\u00f3 para matar a Goliat. Es el tipo de paisaje que hace que la Biblia parezca menos historia y m\u00e1s ayer.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La semana pasada, me encontr\u00e9 all\u00ed, en la base de una de esas colinas, at\u00e1ndome los zapatos para hacer una excursi\u00f3n. Era casi primavera y se hab\u00eda corrido la voz de que las flores silvestres estaban por todas partes: amapolas, cicl\u00e1menes, an\u00e9monas, el rojo, el morado y el dorado que transforman las laderas israel\u00edes durante unas preciosas semanas al a\u00f1o. Desde el aparcamiento, sin embargo, nunca lo sabr\u00edas. Todo era verde, pero las flores no estaban a la vista.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Empezamos a subir.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante un rato, nada cambi\u00f3. S\u00f3lo el ritmo constante del ascenso, las rocas bajo los pies, la vista del valle que se abr\u00eda a nuestras espaldas. Entonces, poco a poco, algo cambi\u00f3. Un destello rojo. Un racimo de p\u00farpura. Y entonces llegamos a un claro cerca de la cima y all\u00ed estaba: la ladera cubierta de color, todos los matices de la primavera resplandeciendo a la luz de la tarde.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al bajar, me di cuenta de que las flores estaban all\u00ed todo el tiempo. S\u00f3lo que no pod\u00edamos verlas desde abajo. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese pensamiento me acompa\u00f1\u00f3 durante el resto de la caminata. Y entonces, al llegar al inicio del sendero, se nos acerc\u00f3 una mujer. Estaba a punto de iniciar la ascensi\u00f3n con un grupo de amigos, y ten\u00eda la mirada ligeramente esperanzada y esc\u00e9ptica de alguien que ha o\u00eddo hablar de ello pero no est\u00e1 segura de creerlo. \u00ab\u00bfDe verdad hay flores en la cima?\u00bb, pregunt\u00f3.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hice una pausa. Hab\u00eda una docena de formas de responder. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abTienes que escalar la monta\u00f1a\u00bb, le dije.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El calendario jud\u00edo sabe algo de esto. Estamos a semanas de la Pascua, y hay un libro asociado a esta estaci\u00f3n por encima de todos los dem\u00e1s: <em>Shir HaShirim<\/em>, el Cantar de los Cantares, que se lee p\u00fablicamente en Pascua en las sinagogas de todo el mundo. Es un texto saturado del lenguaje de la primavera y el despertar.    <\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/song-of-songs-2\/#verse_11\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05db\u05bc\u05b4\u05d9\u05be\u05d4\u05b4\u05e0\u05bc\u05b5\u05d4 \u05d4\u05e1\u05ea\u05d5 [\u05d4\u05b7\u05e1\u05bc\u05b0\u05ea\u05b8\u05d9\u05d5] \u05e2\u05b8\u05d1\u05b8\u05e8 \u05d4\u05b7\u05d2\u05bc\u05b6\u05e9\u05c1\u05b6\u05dd \u05d7\u05b8\u05dc\u05b7\u05e3 \u05d4\u05b8\u05dc\u05b7\u05da\u05b0 \u05dc\u05d5\u05b9\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">ki-hi-NEH ha-s&#8217;-TAV a-VAR ha-GE-shem kha-LAF ha-LAKH lo<\/p><p class=\"short_translation\">Porque ya ha pasado el invierno, las lluvias han cesado y se han ido.<\/p><figcaption><cite>Cantar de los Cantares 2:11<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div><div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/song-of-songs-2\/#verse_12\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d4\u05b7\u05e0\u05bc\u05b4\u05e6\u05bc\u05b8\u05e0\u05b4\u05d9\u05dd \u05e0\u05b4\u05e8\u05b0\u05d0\u05d5\u05bc \u05d1\u05b8\u05d0\u05b8\u05e8\u05b6\u05e5 \u05e2\u05b5\u05ea \u05d4\u05b7\u05d6\u05bc\u05b8\u05de\u05b4\u05d9\u05e8 \u05d4\u05b4\u05d2\u05bc\u05b4\u05d9\u05e2\u05b7 \u05d5\u05b0\u05e7\u05d5\u05b9\u05dc \u05d4\u05b7\u05ea\u05bc\u05d5\u05b9\u05e8 \u05e0\u05b4\u05e9\u05c1\u05b0\u05de\u05b7\u05e2 \u05d1\u05bc\u05b0\u05d0\u05b7\u05e8\u05b0\u05e6\u05b5\u05e0\u05d5\u05bc\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">ha-ni-tza-NEEM nir-U va-A-retz, ET ha-za-MEER hi-GEE-a, v&#8217;-KOL ha-TOR nish-MA b&#8217;-ar-TZE-nu<\/p><p class=\"short_translation\">Las flores han aparecido en la tierra, ha llegado el tiempo de podar; el canto de la t\u00f3rtola se oye en nuestra tierra.<\/p><figcaption><cite>Cantar de los Cantares 2:12<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Han aparecido las flores. La estaci\u00f3n ha cambiado. Y entonces se convoca a la amada:  <\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/song-of-songs-2\/#verse_10\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05e2\u05b8\u05e0\u05b8\u05d4 \u05d3\u05d5\u05b9\u05d3\u05b4\u05d9 \u05d5\u05b0\u05d0\u05b8\u05de\u05b7\u05e8 \u05dc\u05b4\u05d9 \u05e7\u05d5\u05bc\u05de\u05b4\u05d9 \u05dc\u05b8\u05da\u05b0 \u05e8\u05b7\u05e2\u05b0\u05d9\u05b8\u05ea\u05b4\u05d9 \u05d9\u05b8\u05e4\u05b8\u05ea\u05b4\u05d9 \u05d5\u05bc\u05dc\u05b0\u05db\u05b4\u05d9\u05be\u05dc\u05b8\u05da\u05b0\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">a-NAH do-DEE v&#8217;-a-MAR lee, koo-MEE LAKH, ra-yah-TEE ya-FAH-tee, u-l&#8217;-khee-LAKH<\/p><p class=\"short_translation\">Mi amado me habl\u00f3 as\u00ed, \u201cLev\u00e1ntate, mi amada; mi hermosa, ven conmigo!<\/p><figcaption><cite>Cantar de los Cantares 2:10<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este verso es una invitaci\u00f3n a ascender, a moverse, a hacer el ascenso. La visi\u00f3n de la primavera -de la renovaci\u00f3n, de la redenci\u00f3n- espera a quienes est\u00e9n dispuestos a subir hacia ella. Las flores no esperan indefinidamente. Cuando llega el momento, o te levantas, o te lo pierdes.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los rabinos entendieron el Cantar de los Cantares como una alegor\u00eda de la relaci\u00f3n entre Dios e Israel. Los israelitas que salieron de Egipto tuvieron que adentrarse en el mar antes de que \u00e9ste se partiera. Tuvieron que marchar al desierto antes de que cayera el man\u00e1. Las flores -la revelaci\u00f3n, la alianza, la tierra prometida- nunca fueron visibles desde abajo. Exig\u00edan la escalada.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Caleb lo comprendi\u00f3. Cuando los doce esp\u00edas regresaron de explorar la Tierra de Israel, diez de ellos informaron de flores que no pod\u00edan alcanzar: una tierra que manaba leche y miel, s\u00ed, pero ocupada por gigantes. Parec\u00edamos saltamontes, dijeron. No podemos subir (N\u00fameros 13:31). Caleb vio la misma tierra y sac\u00f3 la conclusi\u00f3n contraria: \u00abSubamos y pose\u00e1mosla, porque somos capaces\u00bb (N\u00fameros 13:30). La diferencia entre Caleb y los diez no era la informaci\u00f3n. Era la voluntad de subir.      <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe una versi\u00f3n de la fe que exige certeza antes de moverse. Ens\u00e9\u00f1ame primero las flores y luego subir\u00e9. Pero no funciona as\u00ed, ni en el valle de Elah, ni en el desierto del Sina\u00ed, ni en el Israel de hoy. Las flores est\u00e1n ah\u00ed arriba. No las ver\u00e1s desde el aparcamiento.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos tenemos una monta\u00f1a en la que estamos al pie, una escalada que vamos posponiendo porque no vemos lo que nos espera en la cima. Muchos de nosotros pasamos mucho tiempo en la base de las monta\u00f1as, esperando una se\u00f1al. Caleb no esper\u00f3. Los israelitas que llegaron a la tierra prometida no esperaron. En alg\u00fan momento, tienes que dejar de preguntarte si las flores est\u00e1n realmente ah\u00ed arriba y empezar a subir.    <br\/><br\/><br\/><br\/><br\/><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La visi\u00f3n de la primavera -de la renovaci\u00f3n, de la redenci\u00f3n- espera a quienes est\u00e9n dispuestos a subir hacia ella.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":38978,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_wpscppro_dont_share_socialmedia":false,"_wpscppro_custom_social_share_image":0,"_facebook_share_type":"","_twitter_share_type":"","_linkedin_share_type":"","_pinterest_share_type":"","_linkedin_share_type_page":"","_instagram_share_type":"","_medium_share_type":"","_threads_share_type":"","_google_business_share_type":"","_selected_social_profile":[],"_wpsp_enable_custom_social_template":false,"_wpsp_social_scheduling":{"enabled":false,"datetime":null,"platforms":[],"status":"template_only","dateOption":"today","timeOption":"now","customDays":"","customHours":"","customDate":"","customTime":"","schedulingType":"absolute"},"_wpsp_active_default_template":true},"categories":[932,1085],"tags":[1116],"class_list":["post-38988","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cantar-de-los-cantares","category-shelach-es","tag-el-pecado-de-los-espias"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38988","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38988"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38988\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38989,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38988\/revisions\/38989"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38978"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38988"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38988"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38988"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}