{"id":38554,"date":"2026-01-09T10:17:50","date_gmt":"2026-01-09T08:17:50","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/?p=38554"},"modified":"2026-01-08T10:19:55","modified_gmt":"2026-01-08T08:19:55","slug":"el-lider-que-se-dio-cuenta-de-lo-que-faltaba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/el-lider-que-se-dio-cuenta-de-lo-que-faltaba\/","title":{"rendered":"El l\u00edder que se dio cuenta de lo que faltaba"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un momento en la ense\u00f1anza del rabino Elon Adler sobre <em>los primeros cap\u00edtulos del \u00c9xodo<\/em> al que siempre vuelvo. No fue la dram\u00e1tica confrontaci\u00f3n en la zarza ardiente ni el milagroso cayado que se convirti\u00f3 en serpiente. Fue algo m\u00e1s sencillo: un pastor que cuenta su reba\u00f1o y se da cuenta de que una oveja se ha extraviado.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mois\u00e9s podr\u00eda haber hecho cuentas: noventa y nueve de cada cien no est\u00e1 mal. Podr\u00eda haber justificado la p\u00e9rdida: estas cosas pasan cuando gestionas ganado. En lugar de eso, se puso a buscar. Y cuando por fin encontr\u00f3 a la oveja perdida lamiendo agua de un charco, Mois\u00e9s no rega\u00f1\u00f3 al animal por vagabundear. Seg\u00fan la tradici\u00f3n jud\u00eda, dijo: \u00abSi hubiera sabido que ten\u00edas sed, yo mismo te habr\u00eda tra\u00eddo aqu\u00ed\u00bb. Luego volvi\u00f3 a cargar con la oveja sobre sus hombros.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dios observaba. Y Dios tom\u00f3 una decisi\u00f3n: <em>\u00c9ste<\/em> es el hombre que sacar\u00e1 a Mi pueblo de Egipto. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 hace que alguien est\u00e9 cualificado para presentarse ante el gobernante m\u00e1s poderoso de la tierra y exigir la libertad para toda una naci\u00f3n esclavizada?<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta no es la que cabr\u00eda esperar. Mois\u00e9s no fue elegido porque fuera elocuente; de hecho, no sab\u00eda hablar bien. No fue elegido porque fuera audaz: intent\u00f3 repetidamente convencer a Dios de que no le diera la misi\u00f3n. Fue elegido porque se dio cuenta de lo que faltaba y se neg\u00f3 a seguir adelante hasta que lo hubiera recuperado.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Tor\u00e1 nos presenta a Mois\u00e9s en un momento de crisis nacional. El Fara\u00f3n ha pasado de los trabajos forzados al genocidio absoluto, ordenando que se arroje al Nilo a todos los beb\u00e9s hebreos. Cuando ni siquiera eso satisface su odio, ampl\u00eda el decreto para incluir a <em>todos los<\/em> ni\u00f1os varones, tanto egipcios como hebreos. El texto plantea un punto que reconocemos hoy: los tiranos sacrificar\u00e1n a su propio pueblo para destruir a los que odian.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esta oscuridad llegan dos mujeres cuyos nombres la Tor\u00e1 conserva para siempre: Shifrah y Puah, las comadronas.  <\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/exodus-1\/#verse_17\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b7\u05ea\u05bc\u05b4\u05d9\u05e8\u05b6\u05d0\u05df\u05b8 \u05d4\u05b7\u05de\u05b0\u05d9\u05b7\u05dc\u05bc\u05b0\u05d3\u05b9\u05ea \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05d4\u05b8\u05d0\u05b1\u05dc\u05b9\u05d4\u05b4\u05d9\u05dd \u05d5\u05b0\u05dc\u05b9\u05d0 \u05e2\u05b8\u05e9\u05c2\u05d5\u05bc \u05db\u05bc\u05b7\u05d0\u05b2\u05e9\u05c1\u05b6\u05e8 \u05d3\u05bc\u05b4\u05d1\u05bc\u05b6\u05e8 \u05d0\u05b2\u05dc\u05b5\u05d9\u05d4\u05b6\u05df \u05de\u05b6\u05dc\u05b6\u05da\u05b0 \u05de\u05b4\u05e6\u05b0\u05e8\u05b8\u05d9\u05b4\u05dd \u05d5\u05b7\u05ea\u05bc\u05b0\u05d7\u05b7\u05d9\u05bc\u05b6\u05d9\u05df\u05b8 \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05d4\u05b7\u05d9\u05b0\u05dc\u05b8\u05d3\u05b4\u05d9\u05dd\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">va-tee-RE-na ha-m&#8217;-ya-l&#8217;-DOT et ha-e-lo-HEEM v&#8217;-LO a-SU ka-a-SHER di-BER a-lay-HEN ME-lekh mitz-RA-yim vat-kha-YE-na et hai-la-DEEM<\/p><p class=\"short_translation\">Las parteras, temiendo a <em>Hashem<\/em>, no hicieron lo que el rey de Egipto les hab\u00eda dicho; dejaron vivir a los ni\u00f1os.<\/p><figcaption><cite>\u00c9xodo 1:17<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El rabino Adler dice que se le pone la carne de gallina cada vez que lee este vers\u00edculo: dos mujeres sentadas frente al hombre m\u00e1s poderoso del mundo antiguo, y su temor a Dios superaba su temor a \u00e9l. Miraron a aquellos beb\u00e9s y dijeron no. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9ste es el mundo que da forma a Mois\u00e9s. Crece en el palacio del fara\u00f3n, pero nunca olvida que es hebreo. Cuando ve a un egipcio golpear a un esclavo hebreo, interviene -violentamente, fatalmente. Tiene que huir. El ni\u00f1o criado en el lujo se convierte en pastor en Madi\u00e1n, cuidando los reba\u00f1os de su suegro en el desierto.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ah\u00ed es donde Dios le encuentra. No en un palacio. No al mando de un ej\u00e9rcito. Llevando a hombros una oveja perdida.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tradici\u00f3n midr\u00e1shica nos dice que esto ocurri\u00f3 en el monte Sina\u00ed -s\u00ed, <em>ese<\/em> monte Sina\u00ed, donde Mois\u00e9s recibir\u00e1 finalmente la Tor\u00e1-. Es el mismo lugar donde se encontrar\u00e1 con la zarza ardiente, y ese detalle importa. La zarza arde sin consumirse, lo que significa que Mois\u00e9s tuvo que observarla el tiempo suficiente para darse cuenta. Eso requiere paciencia. Eso requiere la capacidad de ir m\u00e1s despacio y mirar atentamente lo que tienes delante.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mois\u00e9s tuvo la empat\u00eda de darse cuenta de que faltaba una oveja entre muchas. Tuvo la paciencia de observar c\u00f3mo ard\u00eda una zarza el tiempo suficiente para darse cuenta de que estaba ocurriendo algo sobrenatural. No son los elementos del curr\u00edculum que esperar\u00edamos para un libertador, pero son exactamente lo que Dios buscaba. Un l\u00edder que ve a cada individuo. Un l\u00edder que no se precipita ante lo inexplicable. Un l\u00edder cuyo primer instinto sea llevar al perdido a casa.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando por fin Dios convence a Mois\u00e9s para que acepte el trabajo -tras m\u00faltiples objeciones-, las cosas no mejoran inmediatamente. De hecho, empeoran. Cuanto m\u00e1s suplican Mois\u00e9s y Aar\u00f3n al fara\u00f3n que deje marchar al pueblo, m\u00e1s dura se hace la esclavitud. Es una guerra psicol\u00f3gica superpuesta a la brutalidad f\u00edsica. El rabino Adler se\u00f1ala que los comentaristas de la Tor\u00e1 describen c\u00f3mo se asignaban a los esclavos tareas dise\u00f1adas no para la dificultad f\u00edsica, sino para la ruptura psicol\u00f3gica: hombres musculosos obligados a transportar paja mientras los d\u00e9biles arrastraban rocas. A los fuertes no se les asignaban trabajos pesados porque el objetivo era la humillaci\u00f3n, no la productividad.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el momento m\u00e1s bajo, cuando todo parece derrumbarse, Dios dice a Mois\u00e9s: \u00abAhora ver\u00e1s lo que voy a hacer\u00bb.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro de <em>Shemot -que<\/em>significa \u00abnombres\u00bb- comienza enumerando nombres, conservando la identidad de cada tribu que baj\u00f3 a Egipto. Conserva los nombres de dos parteras que desafiaron al Fara\u00f3n. Nos dice el nombre del pastor que regres\u00f3 en busca de la oveja perdida. Porque en la econom\u00eda de Dios, cada nombre importa. Merece la pena perseguir a cada persona perdida. Cada acto de valor contra probabilidades imposibles se recuerda.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mois\u00e9s no se convirti\u00f3 en l\u00edder buscando el poder. Se convirti\u00f3 en uno al darse cuenta de qui\u00e9n faltaba y negarse a aceptar su ausencia como inevitable. As\u00ed sigue siendo el liderazgo. Y por eso esta antigua historia parece tan inmediata ahora mismo, mientras Israel lucha contra enemigos que sacrifican a su propio pueblo por odio al nuestro, mientras contamos los nombres de los rehenes que a\u00fan esperan volver a casa.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pastor que cont\u00f3 su reba\u00f1o y descubri\u00f3 que faltaba uno es el mismo que se presentar\u00e1 ante el Fara\u00f3n y dir\u00e1: Deja ir a mi pueblo. No a la mayor\u00eda. No a los convenientes. A todos ellos. Cada uno de ellos.    <\/p>\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00bfQuieres profundizar en el Libro del \u00c9xodo con el rabino Elon Adler? 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