{"id":38216,"date":"2025-12-24T09:21:00","date_gmt":"2025-12-24T07:21:00","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/que-hay-en-un-error\/"},"modified":"2025-12-24T09:21:22","modified_gmt":"2025-12-24T07:21:22","slug":"que-hay-en-un-error","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/que-hay-en-un-error\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 hay en un error?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando daba clases de preescolar, uno de mis libros favoritos para compartir con los m\u00e1s peque\u00f1os era <em>Beautiful Oops<\/em>, de Barney Saltzberg. La premisa es sencilla pero revolucionaria: un derrame se convierte en una jirafa, una l\u00e1grima se transforma en la boca de un caim\u00e1n, una p\u00e1gina arrugada se convierte en una cordillera. El libro ense\u00f1a a los ni\u00f1os que los errores no son fracasos: son invitaciones a crear algo nuevo. He visto c\u00f3mo se iluminaban las caras de los ni\u00f1os cuando se daban cuenta de que la mancha de pintura que hab\u00edan derramado accidentalmente pod\u00eda convertirse en una mariposa, que la esquina rasgada de su dibujo pod\u00eda reconvertirse en una puerta.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta lecci\u00f3n era m\u00e1s importante durante la \u00e9poca de colorear. Era cuando el perfeccionismo golpeaba con m\u00e1s fuerza. Un l\u00e1piz de color que se saliera de las l\u00edneas pod\u00eda provocar l\u00e1grimas. Una elecci\u00f3n de color \u00abequivocada\u00bb pod\u00eda significar arrugar toda la p\u00e1gina. Pero <em>Beautiful Oops<\/em> compart\u00eda un mensaje diferente: tus errores no te definen. Lo que haces con ellos, s\u00ed.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Pero, \u00bfpuede una persona cambiar realmente? \u00bfPuede alguien que ha causado un da\u00f1o real (no s\u00f3lo una imagen desordenada, sino un da\u00f1o aut\u00e9ntico) transformarse en alguien digno de honor? <\/strong><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia de Jos\u00e9 y sus hermanos nos obliga a enfrentarnos frontalmente a esta cuesti\u00f3n. Jos\u00e9 domina el \u00faltimo tercio de Bereshit. Desde el adolescente so\u00f1ador hasta el virrey de Egipto, la narraci\u00f3n gira en torno a \u00e9l. Parece destinado a la grandeza desde el principio y, de hecho, la tradici\u00f3n jud\u00eda lo conoce como <em>Yosef HaTzaddik<\/em>, Yosef el Justo. Sin embargo, cuando examinamos la historia jud\u00eda, no nos llamamos \u00abjosefitas\u00bb. Somos <em>Yehudim<\/em>, jud\u00edos. Llevamos el nombre de Yehudah, Jud\u00e1.      <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El rabino Jonathan Sacks se\u00f1ala lo sorprendente que es esto si tenemos en cuenta qui\u00e9n era Jud\u00e1 al principio de la historia. Fue \u00e9l quien propuso vender a Jos\u00e9 como esclavo:   <\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/genesis-37\/#verse_26\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b9\u05d0\u05de\u05b6\u05e8 \u05d9\u05b0\u05d4\u05d5\u05bc\u05d3\u05b8\u05d4 \u05d0\u05b6\u05dc\u05be\u05d0\u05b6\u05d7\u05b8\u05d9\u05d5 \u05de\u05b7\u05d4\u05be\u05d1\u05bc\u05b6\u05e6\u05b7\u05e2 \u05db\u05bc\u05b4\u05d9 \u05e0\u05b7\u05d4\u05b2\u05e8\u05b9\u05d2 \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05d0\u05b8\u05d7\u05b4\u05d9\u05e0\u05d5\u05bc \u05d5\u05b0\u05db\u05b4\u05e1\u05bc\u05b4\u05d9\u05e0\u05d5\u05bc \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05d3\u05bc\u05b8\u05de\u05d5\u05b9\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">vai-YO-mer y&#8217;-hu-DA el e-KHA-yav, mah be-TZA ki na-ha-ROG et a-KHEE-nu, v&#8217;-ki-see-NU et da-MO<\/p><p class=\"short_translation\">Entonces <em>Yehuda<\/em> dijo a sus hermanos: \u201c\u00bfQu\u00e9 ganamos con matar a nuestro hermano y ocultar su sangre?<\/p><figcaption><cite>G\u00e9nesis 37:26<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div><div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/genesis-37\/#verse_27\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05dc\u05b0\u05db\u05d5\u05bc \u05d5\u05b0\u05e0\u05b4\u05de\u05b0\u05db\u05bc\u05b0\u05e8\u05b6\u05e0\u05bc\u05d5\u05bc \u05dc\u05b7\u05d9\u05bc\u05b4\u05e9\u05c1\u05b0\u05de\u05b0\u05e2\u05b5\u05d0\u05dc\u05b4\u05d9\u05dd \u05d5\u05b0\u05d9\u05b8\u05d3\u05b5\u05e0\u05d5\u05bc \u05d0\u05b7\u05dc\u05be\u05ea\u05bc\u05b0\u05d4\u05b4\u05d9\u05be\u05d1\u05d5\u05b9 \u05db\u05bc\u05b4\u05d9\u05be\u05d0\u05b8\u05d7\u05b4\u05d9\u05e0\u05d5\u05bc \u05d1\u05b0\u05e9\u05c2\u05b8\u05e8\u05b5\u05e0\u05d5\u05bc \u05d4\u05d5\u05bc\u05d0 \u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b4\u05e9\u05c1\u05b0\u05de\u05b0\u05e2\u05d5\u05bc \u05d0\u05b6\u05d7\u05b8\u05d9\u05d5\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">le-KHU v&#8217;-nim-ke-RE-nu la-yish-m&#8217;-a-EE-liym v&#8217;-ya-DAY-nu al-t&#8217;-hi-BO kee-a-KHEE-nu v&#8217;-ya-yish-m&#8217;-U e-KHA-yu<\/p><p class=\"short_translation\">Vamos, vend\u00e1moslo a los ismaelitas, pero no lo matemos nosotros mismos. Despu\u00e9s de todo, es nuestro hermano, nuestra propia carne.\u201d Sus hermanos estuvieron de acuerdo.<\/p><figcaption><cite>G\u00e9nesis 37:27<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La insensibilidad es impresionante. No hay objeci\u00f3n moral al fratricidio, s\u00f3lo fr\u00edo c\u00e1lculo. Llama a Jos\u00e9 \u00abnuestra propia carne y sangre\u00bb en la misma frase en la que sugiere venderlo como mercanc\u00eda.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, en la porci\u00f3n de Vayigash, G\u00e9nesis 44:18-47:2, nos encontramos con un Jud\u00e1 totalmente distinto. Cuando Benjam\u00edn se enfrenta a la esclavitud en Egipto, Jud\u00e1 da un paso al frente: \u00abDeja que tu siervo se quede como esclavo de mi se\u00f1or en lugar del muchacho, y que \u00e9ste vuelva con sus hermanos. Pues \u00bfc\u00f3mo podr\u00e9 volver con mi padre si el muchacho no est\u00e1 conmigo? No soportar\u00eda ver la miseria que abrumar\u00eda a mi padre\u00bb. El rabino Sacks observa que la transformaci\u00f3n es completa, una \u00abinversi\u00f3n precisa del car\u00e1cter\u00bb. El hombre dispuesto a vender a su hermano como esclavo ahora se ofrece voluntario para ese mismo destino a fin de salvar a otro hermano. La indiferencia se ha convertido en valent\u00eda. La insensibilidad se ha convertido en compasi\u00f3n.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 le hizo cambiar? La respuesta est\u00e1 en un extra\u00f1o interludio de G\u00e9nesis 38, la historia de Tamar. Despu\u00e9s de que mueran los hijos de Jud\u00e1 y \u00e9ste no cumpla su obligaci\u00f3n de proporcionar a Tamar otro marido, ella se disfraza y Jud\u00e1 se acuesta con ella sin saberlo. Cuando se queda embarazada, Jud\u00e1 ordena su ejecuci\u00f3n por inmoralidad. Pero Tamar le env\u00eda su propio sello, cord\u00f3n y bast\u00f3n con un mensaje: el padre de este ni\u00f1o es quien posea estos objetos. Se niega a avergonzarle p\u00fablicamente aunque le revele la verdad.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta de Jud\u00e1 lo cambia todo: \u00abEra m\u00e1s justa que yo\u00bb.  <\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/genesis-38\/#verse_26\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b7\u05db\u05bc\u05b5\u05e8 \u05d9\u05b0\u05d4\u05d5\u05bc\u05d3\u05b8\u05d4 \u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b9\u05d0\u05de\u05b6\u05e8 \u05e6\u05b8\u05d3\u05b0\u05e7\u05b8\u05d4 \u05de\u05b4\u05de\u05bc\u05b6\u05e0\u05bc\u05b4\u05d9 \u05db\u05bc\u05b4\u05d9\u05be\u05e2\u05b7\u05dc\u05be\u05db\u05bc\u05b5\u05df \u05dc\u05b9\u05d0\u05be\u05e0\u05b0\u05ea\u05b7\u05ea\u05bc\u05b4\u05d9\u05d4\u05b8 \u05dc\u05b0\u05e9\u05c1\u05b5\u05dc\u05b8\u05d4 \u05d1\u05b0\u05e0\u05b4\u05d9 \u05d5\u05b0\u05dc\u05b9\u05d0\u05be\u05d9\u05b8\u05e1\u05b7\u05e3 \u05e2\u05d5\u05b9\u05d3 \u05dc\u05b0\u05d3\u05b7\u05e2\u05b0\u05ea\u05bc\u05b8\u05d4\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">vai-YA-kayR y&#8217;-hu-DA va-YO-mer tza-D&#8217;-KA mi-ME-ni, kee-al-KAYN lo n&#8217;-ta-TEE-ha l&#8217;-she-LAH b&#8217;-NEE, v&#8217;-lo ya-SAF OD l&#8217;-da-a-TAH<\/p><p class=\"short_translation\"><em>Yehuda<\/em> los reconoci\u00f3, y dijo, \u201cElla tiene m\u00e1s raz\u00f3n que yo, ya que no la di a mi hijo <em>Sheila<\/em>.\u201d Y no volvi\u00f3 a intimar con ella.<\/p><figcaption><cite>G\u00e9nesis 38:26<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El rabino Sacks lo identifica como \u00abla primera vez en la Tor\u00e1 que alguien reconoce su propia culpa\u00bb. No a la defensiva. No excusas. S\u00f3lo la admisi\u00f3n honesta de haber obrado mal. \u00c9ste es el nacimiento de <em>la teshuvah<\/em>, el concepto exclusivamente jud\u00edo de que una persona puede volver, puede cambiar, puede convertirse en alguien nuevo. Como escribe el rabino Sacks: \u00abAqu\u00ed nace la capacidad de reconocer la propia maldad, de sentir remordimientos y de cambiar\u00bb.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ra\u00edz hebrea del nombre de Jud\u00e1, <em>yud-dalet-hey<\/em>, lleva esta transformaci\u00f3n en sus letras. <em>Lehodot<\/em> significa tanto \u00abagradecer\u00bb como \u00abconfesar\u00bb. Su madre Lea le puso ese nombre en se\u00f1al de gratitud: \u00abEsta vez dar\u00e9 gracias al Se\u00f1or\u00bb. Pero su nombre tambi\u00e9n significa \u00abel que reconoci\u00f3\u00bb, el que pod\u00eda decir \u00abme equivoqu\u00e9\u00bb. De esta ra\u00edz procede <em>vidui<\/em>, la confesi\u00f3n que est\u00e1 en el coraz\u00f3n del arrepentimiento. El rabino Sacks lo explica \u00abJud\u00e1 significa \u00abel que reconoci\u00f3 su pecado\u00bb\u00bb.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Talmud ense\u00f1a: \u00abEn el lugar donde est\u00e1n los penitentes, ni siquiera pueden estar los perfectamente justos\u00bb. El rabino Sacks utiliza esto para explicar por qu\u00e9 Jud\u00e1, y no Jos\u00e9, se convirti\u00f3 en el padre de los reyes de Israel. Iosef era <em>tzadik<\/em>, justo desde el principio. \u00bfPero Jud\u00e1? Iehud\u00e1 era <em>baal teshuvah<\/em>, maestro del retorno. Iosef se convirti\u00f3 en el segundo del Fara\u00f3n. Jud\u00e1 se convirti\u00f3 en padre de los reyes de Israel, antepasado de David, del propio Mes\u00edas. Como concluye el rabino Sacks: \u00abDonde est\u00e1 el penitente Jud\u00e1, no puede estar ni el perfectamente justo Jos\u00e9\u00bb.       <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto es lo que hay en un nombre. El nombre de Jud\u00e1 no celebra la perfecci\u00f3n. Celebra la transformaci\u00f3n. Honra el valor de enfrentarte a tus propios errores, dejar que te abran y construir algo hermoso a partir de los restos. El derrame se convierte en arte. El desgarro se convierte en posibilidad. El pecado se convierte en la puerta a la grandeza.      <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando daba clases de preescolar, uno de mis libros favoritos para compartir con los m\u00e1s peque\u00f1os era Beautiful Oops, de Barney Saltzberg. La premisa es sencilla pero revolucionaria: un derrame se convierte en una jirafa, una l\u00e1grima se transforma en la boca de un caim\u00e1n, una p\u00e1gina arrugada se convierte en una cordillera. 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