{"id":37790,"date":"2025-11-28T12:29:02","date_gmt":"2025-11-28T10:29:02","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/la-guerra-contra-el-azar\/"},"modified":"2025-11-28T12:29:51","modified_gmt":"2025-11-28T10:29:51","slug":"la-guerra-contra-el-azar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/la-guerra-contra-el-azar\/","title":{"rendered":"La guerra contra el azar"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uri Schechter, oficial de reserva que escribe historias inspiradoras para una publicaci\u00f3n hebrea llamada Giluy Daat, comparti\u00f3 recientemente una historia que llega al coraz\u00f3n de la fe jud\u00eda.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llam\u00f3 un amigo de su unidad de reserva. Dirige una peque\u00f1a sinagoga en un kibbutz laico, y \u00faltimamente estaba ocurriendo algo inesperado: la gente volv\u00eda a rezar tras a\u00f1os de ausencia. Pero sus rollos de la Tor\u00e1 se estaban muriendo, uno roto y otro rasgado.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uri le puso en contacto con el rabino Shlomo Raanan, fundador de Ayelet HaShachar, organizaci\u00f3n dedicada a tender puentes entre los jud\u00edos religiosos y laicos de Israel. Raanan le hizo una pregunta: \u00ab\u00bfCay\u00f3 alguien de tu kibutz en la guerra?\u00bb. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed. Un joven oficial. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Raanan ten\u00eda preparado un Sefer Tor\u00e1 nuevo. El donante quer\u00eda que estuviera dedicado a un soldado ca\u00eddo. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los padres del soldado ca\u00eddo aceptaron que se dedicara el rollo de la Tor\u00e1 en memoria de su hijo. Entonces el padre dijo algo que detuvo a todos: \u00abCuando nuestra sinagoga abri\u00f3 por primera vez, era el Shabat del bar mitzvah de nuestro hijo -parashat Vayera-. Fue la primera persona llamada a la Tor\u00e1 en aquel lugar. Esta semana es el aniversario de su muerte. Tambi\u00e9n es parashat Vaiera. Y ahora llegar\u00e1 un nuevo Sefer Tor\u00e1 en su memoria: la misma parasha, el mismo lugar\u00bb. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conclusi\u00f3n de Uri: \u00abPrecisi\u00f3n divina. Sin errores\u00bb.<\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La filosof\u00eda de Amalek<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Tor\u00e1 nos da un mandato eterno respecto a Amalec:  <\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/deuteronomy-25\/#verse_17\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d6\u05b8\u05db\u05d5\u05b9\u05e8 \u05d0\u05b5\u05ea \u05d0\u05b2\u05e9\u05c1\u05b6\u05e8\u05be\u05e2\u05b8\u05e9\u05c2\u05b8\u05d4 \u05dc\u05b0\u05da\u05b8 \u05e2\u05b2\u05de\u05b8\u05dc\u05b5\u05e7 \u05d1\u05bc\u05b7\u05d3\u05bc\u05b6\u05e8\u05b6\u05da\u05b0 \u05d1\u05bc\u05b0\u05e6\u05b5\u05d0\u05ea\u05b0\u05db\u05b6\u05dd \u05de\u05b4\u05de\u05bc\u05b4\u05e6\u05b0\u05e8\u05b8\u05d9\u05b4\u05dd\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">za-KHOR et a-SHER a-SA le-KHA a-ma-LEK ba-DE-rekh b&#8217;-tze-AT-khem mi-mitz-RA-yim<\/p><p class=\"short_translation\">Recuerda lo que Amalek te hizo en tu viaje, despu\u00e9s de que saliste de Egipto<\/p><figcaption><cite>Deuteronomio 25:17<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div><div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/deuteronomy-25\/#verse_18\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d0\u05b2\u05e9\u05c1\u05b6\u05e8 \u05e7\u05b8\u05e8\u05b0\u05da\u05b8 \u05d1\u05bc\u05b7\u05d3\u05bc\u05b6\u05e8\u05b6\u05da\u05b0 \u05d5\u05b7\u05d9\u05b0\u05d6\u05b7\u05e0\u05bc\u05b5\u05d1 \u05d1\u05bc\u05b0\u05da\u05b8 \u05db\u05bc\u05b8\u05dc\u05be\u05d4\u05b7\u05e0\u05bc\u05b6\u05d7\u05b1\u05e9\u05c1\u05b8\u05dc\u05b4\u05d9\u05dd \u05d0\u05b7\u05d7\u05b7\u05e8\u05b6\u05d9\u05da\u05b8 \u05d5\u05b0\u05d0\u05b7\u05ea\u05bc\u05b8\u05d4 \u05e2\u05b8\u05d9\u05b5\u05e3 \u05d5\u05b0\u05d9\u05b8\u05d2\u05b5\u05e2\u05b7 \u05d5\u05b0\u05dc\u05b9\u05d0 \u05d9\u05b8\u05e8\u05b5\u05d0 \u05d0\u05b1\u05dc\u05b9\u05d4\u05b4\u05d9\u05dd\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">a-SHER ko-R&#8217;-KHA ba-DE-rekh va-y&#8217;-za-NEV b&#8217;-KHA kol ha-ne-khe-sha-LEEM a-kha-RE-kha v&#8217;-a-TAH a-YAYF v&#8217;-ya-GAY v&#8217;-LO ya-RAY e-lo-HIM<\/p><p class=\"short_translation\">c\u00f3mo, sin temor a <em>Hashem<\/em>, te sorprendi\u00f3 en la marcha, cuando estabas hambriento y cansado, y cort\u00f3 a todos los rezagados en tu retaguardia.<\/p><figcaption><cite>Deuteronomio 25:18<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las palabras hebreas <em>asher karcha baderech<\/em>, que aqu\u00ed se traducen como \u00abos sorprendi\u00f3 en la marcha\u00bb, significan literalmente \u00abos sorprendieron en el camino\u00bb. La palabra <em>karcha<\/em> procede de la ra\u00edz <em>mikreh: azar<\/em>, casualidad, accidente. Amalec atac\u00f3 a Israel en el desierto no s\u00f3lo f\u00edsicamente, sino tambi\u00e9n filos\u00f3ficamente. Su ataque llevaba un mensaje:     <em>Todo esto es azar. Tu huida de Egipto: azar. Tu supervivencia en el desierto: suerte. Tu Dios, una ilusi\u00f3n. La historia no tiene autor. El universo no tiene plan.     <\/em><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amalek es la voz que susurra: coincidencia.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y tenemos el mandato eterno de destruir esa voz. No porque sea descort\u00e9s o pesimista, sino porque es mentira. La visi\u00f3n del mundo del azar es la visi\u00f3n del mundo de Amalek, y es lo contrario de la conciencia jud\u00eda.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los que conocen a Dios saben que nada es casual. A veces Su mano est\u00e1 oculta, obrando a trav\u00e9s de lo que parecen procesos naturales. A veces Su mano se revela, innegable, imposible de pasar por alto.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta historia es del segundo tipo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un donante quiere dedicar una Tor\u00e1 a un soldado ca\u00eddo. Al mismo tiempo, un kibbutz necesita una Tor\u00e1. No es un kibbutz cualquiera, sino uno que est\u00e1 experimentando un despertar espiritual, en el que los jud\u00edos laicos est\u00e1n redescubriendo la oraci\u00f3n tras a\u00f1os de ausencia.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No un soldado cualquiera: un joven oficial de esa misma comunidad.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No en cualquier momento: en el aniversario de su muerte, que cae exactamente en la porci\u00f3n de la Tor\u00e1 de su bar mitzvah, el d\u00eda en que ley\u00f3 por primera vez la Tor\u00e1 en ese mismo edificio.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puedes mirar esto y decir: Qu\u00e9 incre\u00edble coincidencia.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O puedes reconocer que la \u00abcoincidencia\u00bb es la voz de Amalek, que intenta drenar el significado de un momento saturado de prop\u00f3sito divino.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El padre comprendi\u00f3. Cuando oy\u00f3 hablar de la Tor\u00e1, no se limit\u00f3 a aceptarla: llor\u00f3 por su precisi\u00f3n. Vio el patr\u00f3n: la primera lectura de la Tor\u00e1 de su hijo y su \u00faltimo Shabat en la tierra, unidos por la llegada de un pergamino con su nombre, que volv\u00eda al lugar exacto donde su voz de trece a\u00f1os pronunci\u00f3 por primera vez las antiguas palabras.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso no es suerte. Eso es autor\u00eda. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Oculto y revelado<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor parte del tiempo, la mano de Dios opera de forma oculta. Vivimos en un mundo que parece funcionar a base de causas y efectos, decisiones humanas y acontecimientos aleatorios. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto es <em>hester panim: la<\/em>ocultaci\u00f3n del rostro de Dios. No es que est\u00e9 ausente. Es que est\u00e1 trabajando a trav\u00e9s de la maquinaria ordinaria del mundo, permitiendo que se desarrollen los procesos naturales, d\u00e1ndonos espacio para elegir, actuar y vivir.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero de vez en cuando -en momentos cruciales, cuando necesitamos verlo- se levanta el velo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una llamada telef\u00f3nica llega en el momento adecuado. Un donante hace la pregunta adecuada. Un calendario se alinea con una precisi\u00f3n imposible. Y de repente te encuentras ante algo que no puede explicarse \u00fanicamente por procesos naturales.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9sta es la revelaci\u00f3n del rostro de Dios para quienes est\u00e1n dispuestos a verlo. No se trata de una violaci\u00f3n de la naturaleza, sino de un momento en el que el patr\u00f3n m\u00e1s profundo se hace visible, en el que la mano oculta se muestra el tiempo suficiente para que la reconozcas:   <em>Yo estoy aqu\u00ed. Estoy orquestando esto. Presta atenci\u00f3n.  <\/em><\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Por qu\u00e9 hay que destruir a Amalec<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La orden de destruir a Amalec no trata de historia antigua. Se trata de destruir una forma de ver el mundo. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amalek dice: <em>karcha-te<\/em>ha sucedido por casualidad. Tu supervivencia es suerte. Tus victorias son aleatorias. No hay patr\u00f3n, ni plan, ni prop\u00f3sito.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Israel dice: No. Nada es casual. Todo es providencia, a veces oculta, a veces revelada, pero siempre autor\u00eda de Aquel que ve el fin desde el principio.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando miras esta historia y dices \u00abcoincidencia\u00bb, est\u00e1s hablando el lenguaje de Amalec. Cuando la miras y dices \u00abprecisi\u00f3n divina\u00bb, est\u00e1s hablando el lenguaje de Israel. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La guerra entre estas dos perspectivas es eterna. Es la guerra entre un universo fr\u00edo y aleatorio frente a un universo c\u00e1lido e intencionado. Entre un mundo en el que las cosas simplemente suceden frente a un mundo en el que las cosas <em>significan<\/em> algo.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque cuando crees en el azar, te lo pierdes todo. Te pierdes la llamada telef\u00f3nica que lleg\u00f3 exactamente en el momento adecuado. El donante que hizo exactamente la pregunta adecuada. El calendario que habl\u00f3 exactamente en el lenguaje necesario para transformar la pena en prop\u00f3sito.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Te pierdes la mano de Dios que llega a trav\u00e9s de la maquinaria ordinaria del mundo para decir:  <em>Estoy aqu\u00ed. Te veo. Nada de esto es aleatorio.  <\/em><\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Amalek en nuestro tiempo<\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ham\u00e1s atac\u00f3 Israel en Simjat Tor\u00e1, el d\u00eda en que celebramos la finalizaci\u00f3n y la renovaci\u00f3n del ciclo de la Tor\u00e1. Eligieron el d\u00eda en que las familias se reun\u00edan con alegr\u00eda, en que las comunidades bailaban con los rollos de la Tor\u00e1 en los brazos. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue el ataque de Amalec, golpeando cuando \u00e9ramos vulnerables, intentando romper nuestra conexi\u00f3n con lo divino, transformar nuestra celebraci\u00f3n en luto, nuestra fe en desesperaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y al igual que Amalec, eran portadores de un mensaje m\u00e1s profundo:  <em>Todo esto carece de sentido. Tu Dios no te protege. Tu Tor\u00e1 no te salvar\u00e1. La Historia es s\u00f3lo violencia y azar.   <\/em><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la respuesta de Israel es la respuesta eterna a Amalec.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un kibbutz laico comienza a volver a la oraci\u00f3n. Se sustituyen los rollos de la Tor\u00e1 rotos. Un joven soldado que cay\u00f3 defendiendo a su pueblo es conmemorado no con amargura, sino con un rollo de la Tor\u00e1 que llega en la semana exacta de la parasha de su bar mitzvah, en el aniversario de su muerte, al lugar donde ley\u00f3 por primera vez de ni\u00f1o.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ham\u00e1s intent\u00f3 separarnos de la Tor\u00e1. En lugar de ello, se escriben rollos de la Tor\u00e1, se dedican, se llevan a comunidades que se hab\u00edan alejado. El ataque que pretend\u00eda destruir nuestra fe se convirti\u00f3 en el catalizador de su renovaci\u00f3n.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9sta es la guerra contra Amalec. No s\u00f3lo una batalla militar, sino espiritual. La elecci\u00f3n entre ver el caos o ver la providencia. Entre creer en el azar o reconocer al Autor.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada Shabat en ese kibbutz, cuando abran el arca, leer\u00e1n de un pergamino que apareci\u00f3 exactamente en el momento adecuado. Esa Tor\u00e1 es una prueba f\u00edsica: el mundo tiene un Autor, el tiempo tiene un significado, y lo que parece coincidencia es en realidad providencia que espera a que abramos los ojos. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abAcu\u00e9rdate de lo que te hizo Amalec&#8230; se te cruzaron en el camino\u00bb.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recordamos. Y respondemos, no con el lenguaje de la coincidencia, sino con el del reconocimiento. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Precisi\u00f3n divina. Sin errores. Sin casualidades.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00f3lo la providencia.<\/p>\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><\/h1>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los que conocen a Dios saben que nada es casual.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":37779,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_wpscppro_dont_share_socialmedia":false,"_wpscppro_custom_social_share_image":0,"_facebook_share_type":"","_twitter_share_type":"","_linkedin_share_type":"","_pinterest_share_type":"","_linkedin_share_type_page":"","_instagram_share_type":"","_medium_share_type":"","_threads_share_type":"","_google_business_share_type":"","_selected_social_profile":[],"_wpsp_enable_custom_social_template":false,"_wpsp_social_scheduling":{"enabled":false,"datetime":null,"platforms":[],"status":"template_only","dateOption":"today","timeOption":"now","customDays":"","customHours":"","customDate":"","customTime":"","schedulingType":"absolute"},"_wpsp_active_default_template":true},"categories":[950,957,1159],"tags":[],"class_list":["post-37790","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-fe-y-espiritualidad","category-antisemitismo","category-ki-teitzei-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37790","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37790"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37790\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37791,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37790\/revisions\/37791"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37779"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37790"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37790"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37790"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}