{"id":37664,"date":"2025-11-19T13:14:21","date_gmt":"2025-11-19T11:14:21","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/y-si-jacob-y-esau-nunca-hubieran-querido-ser-enemigos\/"},"modified":"2025-11-19T13:14:46","modified_gmt":"2025-11-19T11:14:46","slug":"y-si-jacob-y-esau-nunca-hubieran-querido-ser-enemigos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/y-si-jacob-y-esau-nunca-hubieran-querido-ser-enemigos\/","title":{"rendered":"\u00bfY si Jacob y Esa\u00fa nunca hubieran querido ser enemigos?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rebeca estaba desesperada. Los gemelos de su vientre luchaban tan violentamente que, seg\u00fan Najm\u00e1nides, prefer\u00eda morir. Cuando busc\u00f3 la gu\u00eda divina, la respuesta de Dios fue todo menos reconfortante:  <\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/genesis-25\/#verse_23\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b9\u05d0\u05de\u05b6\u05e8 \u05d9\u05b0\u05d4\u05b9\u05d5\u05b8\u05d4 \u05dc\u05b8\u05d4\u05bc \u05e9\u05c1\u05b0\u05e0\u05b5\u05d9 \u05d2\u05d9\u05d9\u05dd [\u05d2\u05d5\u05b9\u05d9\u05b4\u05dd] \u05d1\u05bc\u05b0\u05d1\u05b4\u05d8\u05b0\u05e0\u05b5\u05da\u05b0 \u05d5\u05bc\u05e9\u05c1\u05b0\u05e0\u05b5\u05d9 \u05dc\u05b0\u05d0\u05bb\u05de\u05bc\u05b4\u05d9\u05dd \u05de\u05b4\u05de\u05bc\u05b5\u05e2\u05b7\u05d9\u05b4\u05da\u05b0 \u05d9\u05b4\u05e4\u05bc\u05b8\u05e8\u05b5\u05d3\u05d5\u05bc \u05d5\u05bc\u05dc\u05b0\u05d0\u05b9\u05dd \u05de\u05b4\u05dc\u05b0\u05d0\u05b9\u05dd \u05d9\u05b6\u05d0\u05b1\u05de\u05b8\u05e5 \u05d5\u05b0\u05e8\u05b7\u05d1 \u05d9\u05b7\u05e2\u05b2\u05d1\u05b9\u05d3 \u05e6\u05b8\u05e2\u05b4\u05d9\u05e8\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">vai-YO-mer a-do-NAI LAH, sh&#8217;-NAY (goyim) [go-YIM] b&#8217;-vit-NEKH, u-sh&#8217;-NAY l&#8217;-u-MEEM mi-ME-ay-KHEKH yi-pa-RE-du, u-l&#8217;-OM mil-OM ye-e-MATZ, v&#8217;-RAV ya-a-VOD tza-EER<\/p><p class=\"short_translation\">y <em>Hashem<\/em> le respondi\u00f3: \u201cDos naciones hay en tu vientre, dos pueblos separados saldr\u00e1n de tu cuerpo; un pueblo ser\u00e1 m\u00e1s fuerte que el otro, y el mayor servir\u00e1 al menor.\u201d<\/p><figcaption><cite>G\u00e9nesis 25:23<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante siglos, este vers\u00edculo se ha entendido como una profec\u00eda de suma cero: Jacob y Esa\u00fa, Israel y las naciones de Occidente, enzarzados en una eterna competici\u00f3n en la que uno debe caer para que el otro se levante.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero <a href=\"https:\/\/israel365store.com\/collections\/home-page\/products\/the-universal-torah-genesis-i\">el rabino Pinchas Polonsky<\/a> nos ofrece una lectura radicalmente distinta, que transforma esta antigua profec\u00eda de una predicci\u00f3n de conflicto inevitable en una hoja de ruta con m\u00faltiples destinos.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto hebreo, se\u00f1ala el rabino Polonsky, es deliberadamente ambiguo. S\u00ed, la traducci\u00f3n tradicional habla de dominio y servidumbre. El Midrash incluso lo subraya: cuando Israel se levanta, Esa\u00fa cae, y viceversa: no pueden permanecer juntos. Una naci\u00f3n siempre ser\u00e1 m\u00e1s fuerte que la otra, aunque, en \u00faltima instancia, a la naci\u00f3n m\u00e1s joven, Israel, se le promete la fuerza principal.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, las mismas palabras hebreas pueden tener un significado totalmente opuesto: \u00abCada naci\u00f3n obtendr\u00e1 su fuerza de la otra, y la m\u00e1s joven trabajar\u00e1 intensamente\u00bb. En esta lectura, Jacob y Esa\u00fa -el pueblo jud\u00edo y la civilizaci\u00f3n occidental- no son competidores en absoluto. Son socios, y cada uno posee formas \u00fanicas de poder destinadas a complementar y enriquecer al otro. Y s\u00ed, el hermano menor, Jacob, tendr\u00e1 que trabajar especialmente duro para que este avance conjunto tenga \u00e9xito.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, \u00bfcu\u00e1l es? \u00bfEstamos destinados a la confrontaci\u00f3n o a la cooperaci\u00f3n? <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta, ense\u00f1a el rabino Polonsky, depende totalmente de nuestro nivel de madurez espiritual.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las primeras etapas de desarrollo de la humanidad, naturalmente vemos al otro como un enemigo y un competidor. Esto no es necesariamente err\u00f3neo; de hecho, en etapas inmaduras, el crecimiento puede requerir que cada parte se a\u00edsle, que perciba a la otra como irreconciliable. Al igual que los adolescentes que establecen su identidad mediante la oposici\u00f3n, las naciones tambi\u00e9n necesitan a veces definirse frente al otro.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no podemos seguir siendo adolescentes para siempre.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un nivel superior de conciencia, reconocemos que nuestro destino no es la confrontaci\u00f3n, sino el enriquecimiento mutuo. Entendemos que \u00abcada naci\u00f3n obtendr\u00e1 su fuerza de la otra\u00bb. Este camino requiere un tremendo esfuerzo, mucho m\u00e1s que la v\u00eda f\u00e1cil de la oposici\u00f3n y la enemistad. Pero es el camino que conduce al verdadero \u00e9xito.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta ambig\u00fcedad es la naturaleza misma de la profec\u00eda, nos recuerda el rabino Polonsky. La profec\u00eda no nos encierra en un \u00fanico futuro predeterminado, sino que establece varios caminos posibles para el desarrollo del mundo. \u00bfPero la elecci\u00f3n de qu\u00e9 camino seguir? Eso depende enteramente de nosotros.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Considera el Libro de Jon\u00e1s: Se profetiz\u00f3 que N\u00ednive ser\u00eda \u00abderribada\u00bb en cuarenta d\u00edas. Sin embargo, cuando sus habitantes se arrepintieron, provocaron una revoluci\u00f3n espiritual que hizo innecesaria la destrucci\u00f3n f\u00edsica. La palabra hebrea de la profec\u00eda, <g id=\"gid_0\">nehpechet<\/g>, recoge ambas posibilidades: \u00abvolcada\u00bb en la destrucci\u00f3n o \u00abdada la vuelta\u00bb en la transformaci\u00f3n. La profec\u00eda conten\u00eda ambos resultados; la acci\u00f3n humana determin\u00f3 cu\u00e1l se desarrollar\u00eda.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Precisamente por eso es importante la profec\u00eda: no porque elimine la responsabilidad humana, sino porque revela que nuestro destino depende de nuestras elecciones.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La profec\u00eda de Rebeca, pues, no determina la naturaleza de la relaci\u00f3n entre Jacob y Esa\u00fa. Establece posibilidades. La profec\u00eda se realizar\u00e1 inevitablemente de un modo u otro, pero <g id=\"gid_0\">nosotros<\/g> influimos en el resultado. Que el mundo jud\u00edo y la civilizaci\u00f3n occidental sigan percibi\u00e9ndose mutuamente como competidores y enemigos, o que aprendan a cooperar y complementarse, depende enteramente de nosotros.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos encontramos en una encrucijada, y la antigua profec\u00eda dada a una madre embarazada hace miles de a\u00f1os sigue sin resolverse. Mientras asistimos al auge de la ret\u00f3rica polarizadora y el aislacionismo nacionalista en todo el mundo -la postura por defecto de \u00absuma cero\u00bb de un mundo que lucha contra su adolescencia-, la antigua elecci\u00f3n que se le present\u00f3 a Rebeca vuelve a ser la nuestra. \u00bfElegiremos el camino inmaduro de la sospecha mutua y la competici\u00f3n de suma cero? \u00bfO aceptaremos el reto de la asociaci\u00f3n, reconociendo que la fuerza de Jacob y la fuerza de Esa\u00fa nunca estuvieron destinadas a anularse mutuamente, sino a crear juntas algo m\u00e1s grande?   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La profec\u00eda permanece abierta, esperando que escribamos su conclusi\u00f3n.  <\/p>\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para saber m\u00e1s sobre las ideas del rabino Pinchas Polonsky sobre la Biblia, pide <a href=\"https:\/\/israel365store.com\/collections\/home-page\/products\/the-universal-torah-genesis-i\">La Tor\u00e1 Universal: Crecimiento y Lucha en los Cinco Libros de Mois\u00e9s - G\u00e9nesis Parte 1<\/a>, \u00a1hoy mismo!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La profec\u00eda no nos encierra en un \u00fanico futuro predeterminado, sino que establece varios caminos posibles para el desarrollo del mundo.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":37646,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_wpscppro_dont_share_socialmedia":false,"_wpscppro_custom_social_share_image":0,"_facebook_share_type":"","_twitter_share_type":"","_linkedin_share_type":"","_pinterest_share_type":"","_linkedin_share_type_page":"","_instagram_share_type":"","_medium_share_type":"","_threads_share_type":"","_google_business_share_type":"","_selected_social_profile":[],"_wpsp_enable_custom_social_template":false,"_wpsp_social_scheduling":{"enabled":false,"datetime":null,"platforms":[],"status":"template_only","dateOption":"today","timeOption":"now","customDays":"","customHours":"","customDate":"","customTime":"","schedulingType":"absolute"},"_wpsp_active_default_template":true},"categories":[939,960,1082],"tags":[],"class_list":["post-37664","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-israel-es","category-revelacion-y-profecia","category-toldot-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37664","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37664"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37664\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37665,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37664\/revisions\/37665"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37646"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37664"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37664"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37664"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}