{"id":37324,"date":"2025-10-26T11:50:34","date_gmt":"2025-10-26T09:50:34","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/por-que-fracaso-el-primer-mundo\/"},"modified":"2025-10-26T11:51:04","modified_gmt":"2025-10-26T09:51:04","slug":"por-que-fracaso-el-primer-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/por-que-fracaso-el-primer-mundo\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 fracas\u00f3 el Primer Mundo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1ndo se vuelve peligroso decir \u00abhe sido creado a imagen de Dios\u00bb?<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parece absurdo. Al fin y al cabo, esta idea b\u00edblica -que los seres humanos son portadores de la imagen divina- es uno de los conceptos fundacionales de la civilizaci\u00f3n occidental. Ha inspirado movimientos de derechos humanos, declaraciones de dignidad y la abolici\u00f3n de la esclavitud. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda una verdad as\u00ed ser tambi\u00e9n peligrosa?   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El rabino Jonathan Sacks, en su penetrante an\u00e1lisis del libro del G\u00e9nesis, revela una idea sorprendente. El problema no es la idea en s\u00ed, sino que la entendemos al rev\u00e9s. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras la creaci\u00f3n del mundo, la violencia consumi\u00f3 la tierra. G\u00e9nesis 6:13 informa de la valoraci\u00f3n de Dios: \u00abLa tierra est\u00e1 llena de anarqu\u00eda\u00bb. Cada rinc\u00f3n de la civilizaci\u00f3n se hab\u00eda podrido desde dentro. Los seres humanos, esas criaturas formadas a imagen divina con tanta promesa y potencial, hab\u00edan abrazado la violencia como forma de vida. As\u00ed que Dios hizo lo que parec\u00eda impensable: Lo destruy\u00f3 todo. Inund\u00f3 la Tierra. Empez\u00f3 de nuevo.      <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobrevivieron ocho personas. Cuando No\u00e9 baj\u00f3 por fin del arca, pensaste que Dios intentar\u00eda algo completamente distinto. Nuevas especies, tal vez. Un dise\u00f1o diferente. Pero no: empez\u00f3 de nuevo con los mismos seres humanos, el mismo proyecto que acababa de fracasar estrepitosamente. Dios reconoce expl\u00edcitamente que \u00abla inclinaci\u00f3n del coraz\u00f3n del hombre es mala desde su juventud\u00bb (G\u00e9nesis 8:21). No endulza esto despu\u00e9s del Diluvio. Llevamos dentro una atracci\u00f3n gravitatoria hacia el ego\u00edsmo, la violencia y la destrucci\u00f3n. Crearnos a Su imagen no elimin\u00f3 esa atracci\u00f3n.          <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cual plantea la pregunta. Si Dios no alter\u00f3 la naturaleza humana tras el diluvio, ni dio a los descendientes de No\u00e9 alguna nueva capacidad de bondad de la que carec\u00eda la l\u00ednea de Ad\u00e1n, \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda esperar Dios resultados diferentes la segunda vez? La imagen divina no impidi\u00f3 que la humanidad descendiera a la violencia total la primera vez; \u00bfpor qu\u00e9 iba a funcionar la segunda? \u00bfQu\u00e9 cambi\u00f3 Dios despu\u00e9s del Diluvio para impedir que la humanidad volviera a destruirse a s\u00ed misma?   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El rabino Sacks observ\u00f3 algo notable entre el relato de la creaci\u00f3n y los vers\u00edculos que aparecen despu\u00e9s del diluvio. En el relato de la creaci\u00f3n del G\u00e9nesis 1, una palabra hebrea aparece siete <em>veces-tov<\/em>, que significa \u00abbueno\u00bb. Dios mira Su creaci\u00f3n y la declara buena repetidamente. La luz es buena. La separaci\u00f3n de las aguas es buena. La vegetaci\u00f3n es buena. El sol y la luna son buenos. Los animales son buenos. Toda la creaci\u00f3n, incluida la humanidad, hecha a imagen divina, es muy buena. La repetici\u00f3n subraya un punto: la creaci\u00f3n refleja el dise\u00f1o divino, y ese dise\u00f1o es fundamentalmente bueno.         <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero despu\u00e9s del Diluvio, cuando Dios establece Su pacto con No\u00e9, aparece siete veces una palabra distinta: <em>brit<\/em>, que significa pacto. No es una evaluaci\u00f3n de la calidad inherente, sino una descripci\u00f3n de la relaci\u00f3n. El cambio de <em>tov<\/em> a <em>brit<\/em> indica que Dios ha aprendido algo sobre Su creaci\u00f3n, y que la humanidad tambi\u00e9n tiene que aprenderlo. El mundo no se va a sostener porque las personas sean intr\u00ednsecamente buenas. Se va a sostener porque la gente respete los pactos, reconozca las obligaciones que trascienden el inter\u00e9s propio, establezca relaciones vinculantes con los dem\u00e1s.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este cambio refleja una dura realidad que el mundo anterior al Diluvio demostr\u00f3 sin lugar a dudas: la naturaleza humana, incluso cuando est\u00e1 estampada con la imagen divina, se inclina hacia la corrupci\u00f3n cuando est\u00e1 desconectada de las relaciones con los dem\u00e1s. Dios cambi\u00f3 Su enfoque porque la primera versi\u00f3n hab\u00eda fracasado catastr\u00f3ficamente. Y la clave de ese cambio, dice el rabino Sacks, aparece en la forma en que la Biblia habla de la imagen divina antes y despu\u00e9s del Diluvio.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera versi\u00f3n, en G\u00e9nesis 1, proclama nuestra propia imagen divina. Habla del dominio humano sobre la creaci\u00f3n, del poder y del potencial.   <\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/genesis-1\/#verse_26\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b9\u05d0\u05de\u05b6\u05e8 \u05d0\u05b1\u05dc\u05b9\u05d4\u05b4\u05d9\u05dd \u05e0\u05b7\u05e2\u05b2\u05e9\u05c2\u05b6\u05d4 \u05d0\u05b8\u05d3\u05b8\u05dd \u05d1\u05bc\u05b0\u05e6\u05b7\u05dc\u05b0\u05de\u05b5\u05e0\u05d5\u05bc \u05db\u05bc\u05b4\u05d3\u05b0\u05de\u05d5\u05bc\u05ea\u05b5\u05e0\u05d5\u05bc \u05d5\u05b0\u05d9\u05b4\u05e8\u05b0\u05d3\u05bc\u05d5\u05bc \u05d1\u05b4\u05d3\u05b0\u05d2\u05b7\u05ea \u05d4\u05b7\u05d9\u05bc\u05b8\u05dd \u05d5\u05bc\u05d1\u05b0\u05e2\u05d5\u05b9\u05e3 \u05d4\u05b7\u05e9\u05c1\u05bc\u05b8\u05de\u05b7\u05d9\u05b4\u05dd \u05d5\u05bc\u05d1\u05b7\u05d1\u05bc\u05b0\u05d4\u05b5\u05de\u05b8\u05d4 \u05d5\u05bc\u05d1\u05b0\u05db\u05b8\u05dc\u05be\u05d4\u05b8\u05d0\u05b8\u05e8\u05b6\u05e5 \u05d5\u05bc\u05d1\u05b0\u05db\u05b8\u05dc\u05be\u05d4\u05b8\u05e8\u05b6\u05de\u05b6\u05e9\u05c2 \u05d4\u05b8\u05e8\u05b9\u05de\u05b5\u05e9\u05c2 \u05e2\u05b7\u05dc\u05be\u05d4\u05b8\u05d0\u05b8\u05e8\u05b6\u05e5\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">vai-YO-mer e-lo-HEEM na-a-SEH a-DAM b&#8217;-tza-l&#8217;-ME-nu ki-d&#8217;-mu-TE-nu v&#8217;-yir-DU vi-D&#8217;-gat ha-YAM u-ve-OF ha-sha-MA-yim u-va-b&#8217;-HE-ma u-ve-KOL ha-A-retz u-ve-KOL ha-RE-mes ha-RO-mes al ha-A-retz<\/p><p class=\"short_translation\">Y <em>Hashem<\/em> dijo, \u201cHagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza. Ellos gobernar\u00e1n los peces del mar, las aves del cielo, el ganado, toda la tierra, y todos los seres que se arrastran en la tierra.\u201d<\/p><figcaption><cite>G\u00e9nesis 1:26<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div><div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/genesis-1\/#verse_27\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b4\u05d1\u05b0\u05e8\u05b8\u05d0 \u05d0\u05b1\u05dc\u05b9\u05d4\u05b4\u05d9\u05dd \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05d4\u05b8\u05d0\u05b8\u05d3\u05b8\u05dd \u05d1\u05bc\u05b0\u05e6\u05b7\u05dc\u05b0\u05de\u05d5\u05b9 \u05d1\u05bc\u05b0\u05e6\u05b6\u05dc\u05b6\u05dd \u05d0\u05b1\u05dc\u05b9\u05d4\u05b4\u05d9\u05dd \u05d1\u05bc\u05b8\u05e8\u05b8\u05d0 \u05d0\u05b9\u05ea\u05d5\u05b9 \u05d6\u05b8\u05db\u05b8\u05e8 \u05d5\u05bc\u05e0\u05b0\u05e7\u05b5\u05d1\u05b8\u05d4 \u05d1\u05bc\u05b8\u05e8\u05b8\u05d0 \u05d0\u05b9\u05ea\u05b8\u05dd\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">vai-YI-v&#8217;RA e-lo-HIM et ha-a-DAM b&#8217;-tza-L&#8217;MO, b&#8217;-TZE-lem e-lo-HIM ba-RA o-TO, za-KHAR u-ne-KE-va ba-RA o-TAM<\/p><p class=\"short_translation\">Y <em>Hashem<\/em> cre\u00f3 al hombre a su imagen, a imagen de <em>Hashem<\/em> lo cre\u00f3; hombre y mujer los cre\u00f3.<\/p><figcaption><cite>G\u00e9nesis 1:27<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando leemos estas palabras, pensamos naturalmente: Estoy hecho a imagen de Dios. Tengo un estatus especial. Soy importante.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces llega el Diluvio -el bot\u00f3n de reinicio b\u00edblico- y G\u00e9nesis 9 lo replantea todo. Esta vez, la imagen divina aparece en un vers\u00edculo sobre el asesinato: <\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/genesis-9\/#verse_6\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05e9\u05c1\u05b9\u05e4\u05b5\u05da\u05b0 \u05d3\u05bc\u05b7\u05dd \u05d4\u05b8\u05d0\u05b8\u05d3\u05b8\u05dd \u05d1\u05bc\u05b8\u05d0\u05b8\u05d3\u05b8\u05dd \u05d3\u05bc\u05b8\u05de\u05d5\u05b9 \u05d9\u05b4\u05e9\u05c1\u05bc\u05b8\u05e4\u05b5\u05da\u05b0 \u05db\u05bc\u05b4\u05d9 \u05d1\u05bc\u05b0\u05e6\u05b6\u05dc\u05b6\u05dd \u05d0\u05b1\u05dc\u05b9\u05d4\u05b4\u05d9\u05dd \u05e2\u05b8\u05e9\u05c2\u05b8\u05d4 \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05d4\u05b8\u05d0\u05b8\u05d3\u05b8\u05dd\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">SHO-fech DAM ha-a-DAM ba-a-DAM DA-mo yish-PAKH, KEE b&#8217;-TZE-lem e-lo-HEEM a-SA et-ha-a-DAM.<\/p><p class=\"short_translation\">Quien derrame la sangre del hombre, por el hombre su sangre ser\u00e1 derramada; porque a imagen de <em>Hashem<\/em> hizo al hombre.<\/p><figcaption><cite>G\u00e9nesis 9:6<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan el rabino Sacks, no se trata de una repetici\u00f3n, sino de una transformaci\u00f3n. G\u00e9nesis 9 no nos dice que seamos a imagen de Dios. Nos dice que la otra persona es a imagen de Dios. Este cambio, de la primera a la tercera persona, lo cambia todo.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras ser testigo de la capacidad de la humanidad para la violencia -un mundo tan corrupto que hab\u00eda que lavarlo-, Dios cambi\u00f3 de estrategia. Cada uno de nosotros es \u00fanico, pero somos criaturas sociales que se necesitan mutuamente. Cuando un individuo empieza a considerarse divino en relaci\u00f3n con otro ser humano, surge la violencia. La imagen divina, entendida s\u00f3lo como mi estatus especial, se convierte en un arma. Me eleva a m\u00ed mientras te disminuye a ti. Pero cuando reconozco la imagen divina en ti -especialmente en ti, que eres diferente de m\u00ed-, todo cambia.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese cambio -de reconocer la divinidad en m\u00ed mismo a reconocer la divinidad en la persona que tengo enfrente- representa el coraz\u00f3n de la nueva alianza de Dios con la humanidad. El mundo anterior al Diluvio se derrumb\u00f3 porque la gente se consideraba divina. Cuando crees que tienes un estatus divino y un poder divino, la persona que tienes delante se convierte en un objeto, una herramienta, un obst\u00e1culo. Dejas de verlos como portadores de algo sagrado. La violencia se vuelve f\u00e1cil. El asesinato se convierte en rutina. La Biblia no dice que la tierra fuera ocasionalmente violenta o frecuentemente turbulenta. Dice que la tierra estaba <em>llena<\/em> de anarqu\u00eda. Saturaci\u00f3n total. Colapso moral total.         <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La soluci\u00f3n de Dios tras el Diluvio no fue hacer a los humanos menos poderosos o eliminar la imagen divina de la humanidad. Su soluci\u00f3n fue redirigir nuestra atenci\u00f3n. Deja de centrarte en la chispa divina que hay en ti. Empieza a ver la chispa divina en los dem\u00e1s. Especialmente -y aqu\u00ed es donde la ense\u00f1anza es m\u00e1s profunda- en las personas que no se parecen a ti, ni piensan como t\u00fa, ni creen lo que t\u00fa crees.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El rabino Sacks se\u00f1ala una bendici\u00f3n de la oraci\u00f3n jud\u00eda que capta este principio. Despu\u00e9s de comer o beber ciertos alimentos, recitamos una bendici\u00f3n que alaba a Dios como<em>\u00abborei nefashot rabot v&#8217;chesronan<\/em>\u00bb -que crea muchas almas y sus deficiencias. La frase parece extra\u00f1a al principio. \u00bfPor qu\u00e9 dar gracias a Dios por hacernos deficientes, incompletos y carentes? Porque nuestras deficiencias nos obligan a necesitarnos. Si lo tuvieras todo, no necesitar\u00edas a nadie. Estar\u00edas completamente solo, autosuficiente hasta el punto del aislamiento. Pero a ti te faltan cosas. A m\u00ed me faltan cosas. Lo que a ti te falta, yo podr\u00eda proporcion\u00e1rtelo. Lo que a m\u00ed me falta, t\u00fa podr\u00edas suplirlo. Nuestra incompletud nos une. Nuestras diferencias crean la necesidad de relaci\u00f3n, de dependencia mutua y de alianza.            <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso el extranjero, el forastero, el extra\u00f1o que nos incomoda no es una amenaza que haya que eliminar, sino un portador de la imagen que hay que honrar. La persona cuya pol\u00edtica te enfurece, cuya teolog\u00eda te parece err\u00f3nea, cuyo modo de vida te parece extra\u00f1o&#8230; esa persona es portadora de la imagen de Dios con tanta certeza como t\u00fa. El mundo anterior al Diluvio no pod\u00eda comprender esto. La gente ve\u00eda la diferencia como un peligro. Ve\u00edan al forastero como un enemigo. Ve\u00edan a los que no eran como ellos como menos que humanos. Y el mundo se llen\u00f3 de violencia hasta que Dios la borr\u00f3.      <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos viendo c\u00f3mo se repite la historia. La violencia que consume nuestro mundo hoy -el derramamiento de sangre en nuestras calles, las guerras entre naciones, la crueldad casual que se ha convertido en ruido de fondo- procede de la misma fuente que destruy\u00f3 el primer mundo. Vemos a personas diferentes de nosotros y las clasificamos. Las medimos. Decidimos que valen menos. \u00bfDiferente color de piel? Menos. \u00bfDiferentes creencias? Amenazantes. \u00bfDistinta nacionalidad? Prescindible. Hemos vuelto a G\u00e9nesis 6, donde la vida humana se abarat\u00f3 porque la gente dej\u00f3 de ver la imagen divina en nadie m\u00e1s que en s\u00ed mismos y en su propia tribu.           <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pacto post-Diluvio exige algo m\u00e1s dif\u00edcil que ser bueno. Exige ver a Dios en personas que no son como nosotros. Exige reconocer que el otro humano -especialmente el otro humano que nos desaf\u00eda, que perturba nuestro sentido del orden, que representa todo lo desconocido- est\u00e1 hecho a imagen divina y, por tanto, posee un valor infinito. Ad\u00e1n sab\u00eda que estaba hecho a imagen de Dios. No\u00e9 tuvo que aprender que todos los dem\u00e1s tambi\u00e9n lo eran. Vivimos en el mundo de No\u00e9, no en el de Ad\u00e1n. Vivimos bajo el pacto, no s\u00f3lo bajo la declaraci\u00f3n de bondad. Y ese pacto s\u00f3lo sobrevive cuando vemos el rostro de Dios en el rostro del extranjero.       <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 cambi\u00f3 tras el Diluvio? Dios desplaz\u00f3 la mirada de la humanidad de dentro a fuera, de uno mismo a los dem\u00e1s, de mi imagen divina a la tuya. Estableci\u00f3 que el mundo no se salvar\u00eda porque la gente reconociera su propia divinidad, sino porque la gente reconociera la de los dem\u00e1s. \u00c9se es el pacto. Eso es lo que significa <em>brit<\/em> en lugar de <em>tov<\/em>. El mundo no es bueno por lo que somos. El mundo sobrevive por lo que nos debemos los unos a los otros: el deber sagrado de ver la imagen de Dios en cada ser humano que conocemos, especialmente en los que nos hacen sentir m\u00e1s inc\u00f3modos. Eso es lo \u00fanico que se interpone entre nosotros y la violencia.         <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras el diluvio, Dios desplaz\u00f3 la mirada de la humanidad del interior al exterior, del yo al otro, de mi imagen divina a la tuya.  <\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":37322,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_wpscppro_dont_share_socialmedia":false,"_wpscppro_custom_social_share_image":0,"_facebook_share_type":"","_twitter_share_type":"","_linkedin_share_type":"","_pinterest_share_type":"","_linkedin_share_type_page":"","_instagram_share_type":"","_medium_share_type":"","_threads_share_type":"","_google_business_share_type":"","_selected_social_profile":[],"_wpsp_enable_custom_social_template":false,"_wpsp_social_scheduling":{"enabled":false,"datetime":null,"platforms":[],"status":"template_only","dateOption":"today","timeOption":"now","customDays":"","customHours":"","customDate":"","customTime":"","schedulingType":"absolute"},"_wpsp_active_default_template":true},"categories":[962,964,972,997,1105],"tags":[],"class_list":["post-37324","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noach-es","category-dios","category-el-bien-y-el-mal","category-humildad","category-bereshit"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37324","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37324"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37324\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37325,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37324\/revisions\/37325"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37322"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37324"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37324"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37324"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}