{"id":35360,"date":"2025-07-06T09:30:03","date_gmt":"2025-07-06T07:30:03","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/estamos-preparados-para-terminar-lo-que-empezamos\/"},"modified":"2025-07-06T09:30:36","modified_gmt":"2025-07-06T07:30:36","slug":"estamos-preparados-para-terminar-lo-que-empezamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/estamos-preparados-para-terminar-lo-que-empezamos\/","title":{"rendered":"\u00bfEstamos preparados para terminar lo que empezamos?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo el mundo conoce a alguien que habla sin parar de irse. Dejar su trabajo, dejar su relaci\u00f3n, dejar su ciudad natal. Hablan con pasi\u00f3n de liberarse, de hacer por fin el cambio que transformar\u00e1 su vida. Pero esto es lo que separa a los so\u00f1adores de los triunfadores: la mayor\u00eda de las personas que consiguen marcharse nunca llegan al destino previsto. Cambian una forma de errar por otra.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abraham era diferente. Dios le habl\u00f3 dos veces en su vida utilizando la misma frase hebrea: <em>lech lecha<\/em> - \u00absal\u00bb. La primera vez, la orden lanz\u00f3 uno de los viajes m\u00e1s trascendentales de la historia:  <\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/genesis-12\/#verse_1\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b9\u05d0\u05de\u05b6\u05e8 \u05d9\u05b0\u05d4\u05b9\u05d5\u05b8\u05d4 \u05d0\u05b6\u05dc\u05be\u05d0\u05b7\u05d1\u05b0\u05e8\u05b8\u05dd \u05dc\u05b6\u05da\u05b0\u05be\u05dc\u05b0\u05da\u05b8 \u05de\u05b5\u05d0\u05b7\u05e8\u05b0\u05e6\u05b0\u05da\u05b8 \u05d5\u05bc\u05de\u05b4\u05de\u05bc\u05d5\u05b9\u05dc\u05b7\u05d3\u05b0\u05ea\u05bc\u05b0\u05da\u05b8 \u05d5\u05bc\u05de\u05b4\u05d1\u05bc\u05b5\u05d9\u05ea \u05d0\u05b8\u05d1\u05b4\u05d9\u05da\u05b8 \u05d0\u05b6\u05dc\u05be\u05d4\u05b8\u05d0\u05b8\u05e8\u05b6\u05e5 \u05d0\u05b2\u05e9\u05c1\u05b6\u05e8 \u05d0\u05b7\u05e8\u05b0\u05d0\u05b6\u05da\u05bc\u05b8\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">va-YO-mer a-do-NAI el av-RAM lekh l&#8217;-KHA may-ar-tz&#8217;-KHA u-mi-mo-lad-t&#8217;-KHA u-mi-BAYT a-VEE-kha el ha-A-retz a-SHER ar-E-ka<\/p><p class=\"short_translation\"><em>Hashem<\/em> le dijo a <em>Avram<\/em>, \u00abSal de tu tierra natal y de la casa de tu padre a la tierra que te mostrar\u00e9.<\/p><figcaption><cite>G\u00e9nesis 12:1<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abraham tuvo que abandonar todo lo que le era familiar: su pa\u00eds, su comunidad, la casa de su familia. La frase hebrea <em>lech lecha<\/em> significa literalmente \u00abve hacia ti mismo\u00bb o \u00abve por ti mismo\u00bb, lo que sugiere que este viaje transformar\u00eda la identidad misma de Abraham. Abandonaba la ciudad id\u00f3latra de <em>Ur Kasdim<\/em> (Ur de los Caldeos) para dirigirse a un destino que Dios a\u00fan no le hab\u00eda revelado.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">D\u00e9cadas m\u00e1s tarde, despu\u00e9s de que Abraham se hubiera establecido en la Tierra Prometida, Dios emiti\u00f3 el mismo mandato con intereses muy diferentes:<\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/genesis-22\/#verse_2\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b7\u05d9\u05bc\u05b9\u05d0\u05de\u05b6\u05e8 \u05e7\u05b7\u05d7\u05be\u05e0\u05b8\u05d0 \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05d1\u05bc\u05b4\u05e0\u05b0\u05da\u05b8 \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05d9\u05b0\u05d7\u05b4\u05d9\u05d3\u05b0\u05da\u05b8 \u05d0\u05b2\u05e9\u05c1\u05b6\u05e8\u05be\u05d0\u05b8\u05d4\u05b7\u05d1\u05b0\u05ea\u05bc\u05b8 \u05d0\u05b6\u05ea\u05be\u05d9\u05b4\u05e6\u05b0\u05d7\u05b8\u05e7 \u05d5\u05b0\u05dc\u05b6\u05da\u05b0\u05be\u05dc\u05b0\u05da\u05b8 \u05d0\u05b6\u05dc\u05be\u05d0\u05b6\u05e8\u05b6\u05e5 \u05d4\u05b7\u05de\u05bc\u05b9\u05e8\u05b4\u05d9\u05bc\u05b8\u05d4 \u05d5\u05b0\u05d4\u05b7\u05e2\u05b2\u05dc\u05b5\u05d4\u05d5\u05bc \u05e9\u05c1\u05b8\u05dd \u05dc\u05b0\u05e2\u05b9\u05dc\u05b8\u05d4 \u05e2\u05b7\u05dc \u05d0\u05b7\u05d7\u05b7\u05d3 \u05d4\u05b6\u05d4\u05b8\u05e8\u05b4\u05d9\u05dd \u05d0\u05b2\u05e9\u05c1\u05b6\u05e8 \u05d0\u05b9\u05de\u05b7\u05e8 \u05d0\u05b5\u05dc\u05b6\u05d9\u05da\u05b8\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">va-YO-mer kakh NA et bin-KHA et y&#8217;-khee-d&#8217;-KHA a-sher a-HAV-ta et yitz-KHAK v&#8217;-LEKH l&#8217;-KHA el E-retz ha-mo-ri-YAH v&#8217;-ha-a-LAY-hu SHAM l&#8217;-o-LAH AL a-KHAD he-ha-REEM a-SHER o-MAR ay-LE-kha<\/p><p class=\"short_translation\">Y \u00c9l dijo: \u00abToma a tu hijo, tu favorito, <em>Yitzchak<\/em>, a quien amas, y ve a la tierra de <em>Moriah<\/em>, y ofr\u00e9celo all\u00ed como un holocausto en una de las alturas que te se\u00f1alar\u00e9\u00bb.<\/p><figcaption><cite>G\u00e9nesis 22:2<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez m\u00e1s, Dios dijo a Abraham que fuera, utilizando la misma frase hebrea <em>lech lecha<\/em>. Esta vez, el destino era concreto: El monte Moriah, futuro emplazamiento del Templo de Salom\u00f3n en Jerusal\u00e9n. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos comandos id\u00e9nticos. Dos desaf\u00edos muy diferentes. Los Sabios advirtieron esta pauta y llegaron a una conclusi\u00f3n interesante. Rab\u00ed Levi ense\u00f1\u00f3:<em>\u00abLej lej\u00e1<\/em> est\u00e1 escrito dos veces, \u00bfy no sabemos cu\u00e1l es m\u00e1s amado, el segundo o el primero? Por lo que est\u00e1 escrito 'a la tierra de Moriah&#8217;, he aqu\u00ed que la segunda es m\u00e1s querida que la primera\u00bb. En otras palabras, la voluntad de Abraham de atar a Isaac en el monte Moriah fue un logro mayor que su valor para abandonar su lugar de nacimiento.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 declararon los Sabios que el segundo <em>lech-lecha<\/em> de Abraham era m\u00e1s querido por Dios que el primero?<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta reside en comprender la diferencia fundamental entre la partida y la llegada. La primera <em>lech leja<\/em> exig\u00eda que Abraham se separara de las tinieblas espirituales. Tuvo que dejar atr\u00e1s la idolatr\u00eda, el materialismo y las influencias corruptoras de su lugar de nacimiento. Esto requer\u00eda un valor y una fe tremendos, pero era esencialmente un acto negativo: un dejar atr\u00e1s, un rechazo de la falsedad.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda <em>lech leja<\/em> exig\u00eda algo mucho m\u00e1s exigente: la construcci\u00f3n positiva de la santidad. Abraham tuvo que ascender al monte Moriah no s\u00f3lo para huir de algo, sino para construir algo eterno. La atadura de Isaac<em>(Akeidat Itzjak<\/em>) nunca tuvo que ver con el sacrificio del ni\u00f1o: Dios lo impidi\u00f3. Se trataba de la voluntad de Abraham de renunciar a todo para establecer la presencia de Dios en el mundo. El Monte Moriah se convertir\u00eda en el Monte del Templo, el lugar donde se unen el cielo y la tierra.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este patr\u00f3n se repite a lo largo de nuestra historia. Los Sabios ense\u00f1an que s\u00f3lo una quinta parte de los israelitas salieron realmente de Egipto durante el \u00c9xodo. Cuatro quintas partes eligieron permanecer en la esclavitud antes que enfrentarse a la incertidumbre de la libertad. Incluso los que partieron necesitaron cuarenta a\u00f1os en el desierto antes de estar espiritualmente preparados para entrar en la Tierra Prometida.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, salir de Egipto y del desierto fue la prueba m\u00e1s f\u00e1cil de superar. Liberarse de Egipto llev\u00f3 cuarenta a\u00f1os, pero la siguiente prueba, la construcci\u00f3n del Templo, llev\u00f3 <em>cuatrocientos <\/em>a\u00f1os. Piensa en esa proporci\u00f3n. El pueblo de Israel tard\u00f3 diez veces m\u00e1s en cumplir su prop\u00f3sito en la tierra que en llegar a la tierra misma. La construcci\u00f3n del Templo requiri\u00f3 un tipo de valor diferente al del \u00c9xodo. Salir de Egipto significaba rechazar la opresi\u00f3n del Fara\u00f3n. Construir el Templo significaba crear una morada para la Presencia Divina. Una era la huida; la otra, el destino.       <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vemos este mismo patr\u00f3n en el retorno moderno del pueblo jud\u00edo a la Tierra de Israel. Millones de jud\u00edos han regresado a nuestra patria ancestral durante el \u00faltimo siglo y medio. Muchos vinieron huyendo de la persecuci\u00f3n, los pogromos y el Holocausto. Otros vinieron impulsados por la ideolog\u00eda sionista o por convicciones religiosas. Esta <em>aliy\u00e1<\/em> (inmigraci\u00f3n a Israel) moderna es un cumplimiento contempor\u00e1neo del primer <em>lech leja<\/em>: el valor de dejar atr\u00e1s el exilio y volver a casa.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el prop\u00f3sito \u00faltimo de Israel trasciende el mero refugio o nacionalismo. Regresamos a nuestra patria ancestral no simplemente para escapar del antisemitismo o para normalizar nuestra existencia entre las naciones. Volvimos para cumplir nuestra vocaci\u00f3n de \u00abreino de sacerdotes y naci\u00f3n santa\u00bb (\u00c9xodo 19:6). Volvimos para reconstruir el Templo y restaurar la presencia de Dios en el mundo.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo <em>lech lecha<\/em> era m\u00e1s querido. Cualquier persona con la suficiente desesperaci\u00f3n puede huir del peligro o la incomodidad. Pero s\u00f3lo los que tienen la fe m\u00e1s profunda pueden construir algo sagrado que perdure durante generaciones. El primer viaje requiere rechazar el pasado; el segundo requiere crear el futuro.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El genio de Abraham consisti\u00f3 en comprender que su primera <em>lech leja<\/em> estaba incompleta sin la segunda. No se limit\u00f3 a vagar de un lugar a otro, cambiando un exilio por otro. Abandon\u00f3 <em>Ur Kasdim<\/em> \u00abpara ir a la tierra de Cana\u00e1n\u00bb con un destino claro en mente. Cada paso de su viaje apuntaba hacia el monte Moriah, hacia el cumplimiento definitivo del prop\u00f3sito de Dios.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El reto al que se enfrenta nuestra generaci\u00f3n es el mismo: \u00bfNos conformaremos con abandonar la oscuridad, o avanzaremos hacia la luz? \u00bfNos contentaremos con rechazar la falsedad, o nos comprometeremos a construir la verdad? La primera <em>lech leja<\/em> es necesaria, pero insuficiente. La segunda <em>lech leja<\/em> -la voluntad de sacrificarlo todo en aras de la santidad- sigue siendo la prueba definitiva de la fe.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abraham super\u00f3 ambas pruebas. Abandon\u00f3 su patria y ascendi\u00f3 al monte Moriah. Rechaz\u00f3 la idolatr\u00eda y prepar\u00f3 los cimientos del Templo. Nos muestra que el viaje lejos de las tinieblas siempre debe apuntar hacia nuestra llegada a la luz. La verdadera cuesti\u00f3n no es si tenemos el valor de abandonar el exilio, sino si estamos dispuestos a hacer los dolorosos sacrificios necesarios para traer la redenci\u00f3n.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cualquier persona con la suficiente desesperaci\u00f3n puede huir del peligro o la incomodidad. 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