{"id":35346,"date":"2025-07-05T09:01:30","date_gmt":"2025-07-05T07:01:30","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/los-grunones-que-llegaron-a-la-tierra-prometida\/"},"modified":"2025-07-05T09:02:06","modified_gmt":"2025-07-05T07:02:06","slug":"los-grunones-que-llegaron-a-la-tierra-prometida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/los-grunones-que-llegaron-a-la-tierra-prometida\/","title":{"rendered":"Los gru\u00f1ones que llegaron a la Tierra Prometida"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo profesor conoce la sensaci\u00f3n de hundimiento. Acabas de explicar un concepto, has repasado ejemplos, has respondido a preguntas. Los alumnos asienten con la cabeza. Entonces les das un problema para que lo resuelvan, y cometen exactamente los mismos errores de los que acabas de advertirles.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mois\u00e9s debi\u00f3 de sentir algo parecido cuando la segunda generaci\u00f3n de israelitas empez\u00f3 a quejarse en el desierto. Despu\u00e9s de cuarenta a\u00f1os de ver perecer a la generaci\u00f3n de sus padres por sus quejas y su falta de fe, seguramente estos hijos ser\u00edan diferentes. Hab\u00edan aprendido la lecci\u00f3n, \u00bfno? En Parashat Jukat (N\u00fameros 19:1-22:1), somos testigos de lo que parece ser la historia repiti\u00e9ndose de la forma m\u00e1s enloquecedora. Los israelitas -ahora la segunda generaci\u00f3n, nacida en el desierto- vuelven a quejarse. No hay agua. Sin comida.       \u00bfTe suena?<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus padres hab\u00edan hecho exactamente lo mismo. Refunfu\u00f1aron por el man\u00e1, a\u00f1oraron el pescado de Egipto y, en \u00faltima instancia, se negaron a entrar en la Tierra Prometida. Toda aquella generaci\u00f3n estaba condenada a morir en el desierto. Seguramente sus hijos, criados con historias de milagros y castigos divinos, ser\u00edan diferentes.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 no lo estaban?<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A primera vista, el paralelismo es sorprendente y profundamente inquietante. Cuando el pueblo se queda sin agua, se enfrenta a Mois\u00e9s con palabras amargas:   <\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/numbers-20\/#verse_5\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b0\u05dc\u05b8\u05de\u05b8\u05d4 \u05d4\u05b6\u05e2\u05b1\u05dc\u05b4\u05d9\u05ea\u05bb\u05e0\u05d5\u05bc \u05de\u05b4\u05de\u05bc\u05b4\u05e6\u05b0\u05e8\u05b7\u05d9\u05b4\u05dd \u05dc\u05b0\u05d4\u05b8\u05d1\u05b4\u05d9\u05d0 \u05d0\u05b9\u05ea\u05b8\u05e0\u05d5\u05bc \u05d0\u05b6\u05dc\u05be\u05d4\u05b7\u05de\u05bc\u05b8\u05e7\u05d5\u05b9\u05dd \u05d4\u05b8\u05e8\u05b8\u05e2 \u05d4\u05b7\u05d6\u05bc\u05b6\u05d4 \u05dc\u05b9\u05d0 \u05de\u05b0\u05e7\u05d5\u05b9\u05dd \u05d6\u05b6\u05e8\u05b7\u05e2 \u05d5\u05bc\u05ea\u05b0\u05d0\u05b5\u05e0\u05b8\u05d4 \u05d5\u05b0\u05d2\u05b6\u05e4\u05b6\u05df \u05d5\u05b0\u05e8\u05b4\u05de\u05bc\u05d5\u05b9\u05df \u05d5\u05bc\u05de\u05b7\u05d9\u05b4\u05dd \u05d0\u05b7\u05d9\u05b4\u05df \u05dc\u05b4\u05e9\u05c1\u05b0\u05ea\u05bc\u05d5\u05b9\u05ea\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">v&#8217;-la-MA he-e-li-TU-nu mi-mitz-RA-yim l&#8217;-ha-VEE o-TA-nu el ha-ma-KOM ha-RA ha-ZEH, lo ma-KOM ze-RA u-te-E-na, u-ge-FEN ve-ri-MON, u-MA-yim a-YIN lish-TOT.<\/p><p class=\"short_translation\">\u00bfPor qu\u00e9 nos hiciste salir de Egipto para traernos a este lugar miserable, un lugar sin grano ni higos ni vi\u00f1as ni granadas? \u00a1Ni siquiera hay agua para beber!\u201d<\/p><figcaption><cite>N\u00fameros 20:5<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se ven obligados a dar un rodeo por Edom, evitando la ruta directa a Israel, pierden la paciencia con el man\u00e1:  <\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/numbers-21\/#verse_15\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d5\u05b0\u05d0\u05b6\u05e9\u05c1\u05b6\u05d3 \u05d4\u05b7\u05e0\u05bc\u05b0\u05d7\u05b8\u05dc\u05b4\u05d9\u05dd \u05d0\u05b2\u05e9\u05c1\u05b6\u05e8 \u05e0\u05b8\u05d8\u05b8\u05d4 \u05dc\u05b0\u05e9\u05c1\u05b6\u05d1\u05b6\u05ea \u05e2\u05b8\u05e8 \u05d5\u05b0\u05e0\u05b4\u05e9\u05c1\u05b0\u05e2\u05b7\u05df \u05dc\u05b4\u05d2\u05b0\u05d1\u05d5\u05bc\u05dc \u05de\u05d5\u05b9\u05d0\u05b8\u05d1\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">v&#8217;-e-SHED ha-ne-kha-LEEM a-SHER na-TAH l&#8217;-SHE-vet AR, v&#8217;-nish-AN li-g&#8217;-VUL mo-AV<\/p><p class=\"short_translation\">con sus arroyos tributarios, extendidos a lo largo del pa\u00eds poblado de Ar, abrazando el territorio de Moab\u2026\u201d<\/p><figcaption><cite>N\u00fameros 21:15<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las quejas suenan id\u00e9nticas. Las acusaciones son las mismas. Incluso Mois\u00e9s parece perder la esperanza. Tras la queja sobre el agua, golpea la roca con frustraci\u00f3n en lugar de hablarle como Dios le orden\u00f3 y habla airadamente a la naci\u00f3n, gan\u00e1ndose su propia prohibici\u00f3n de entrar en la tierra.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero mira m\u00e1s de cerca, y se hace visible una notable transformaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El rabino Samson Raphael Hirsch observ\u00f3 algo crucial en las quejas de esta segunda generaci\u00f3n. Cuando vieron que volv\u00edan atr\u00e1s y daban un largo rodeo por la tierra de Edom, se sintieron desolados. Pero su frustraci\u00f3n no se deb\u00eda a que echaran de menos Egipto, sino a que \u00abno soportaban la espera del fin deseado\u00bb. El esp\u00edritu de vida que empujaba hacia delante no pod\u00eda soportar pacientemente el largo, largo camino, hacia la meta buscada.\u00bb  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto es revolucionario. La primera generaci\u00f3n se quej\u00f3 porque miraban <em>hacia atr\u00e1s,<\/em> a Egipto, con a\u00f1oranza. Recordaban el pescado, los pepinos, los melones&#8230; y olvidaban convenientemente la esclavitud. Como explica el rabino Yair Kahn, prefer\u00edan la seguridad de la esclavitud a la responsabilidad de la libertad.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero cuando la segunda generaci\u00f3n menciona \u00abgrano o higos o vides o granadas\u00bb, no est\u00e1n recordando Egipto. Anhelan los productos de Israel; los mismos frutos que los esp\u00edas hab\u00edan tra\u00eddo de la Tierra Prometida. Las mismas uvas y granadas que hab\u00edan aterrorizado a sus padres representan ahora su deseo m\u00e1s profundo.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Donde sus padres ve\u00edan gigantes y obst\u00e1culos, ellos ven abundancia y hogar.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La diferencia es m\u00e1s profunda que la geograf\u00eda o las preferencias alimentarias. La primera generaci\u00f3n sufr\u00eda por su mentalidad de esclavos. Hab\u00edan dependido completamente de sus amos para sobrevivir. Incluso despu\u00e9s de salir de Egipto, no pod\u00edan librarse de la necesidad psicol\u00f3gica de que otro cuidara de ellos. Cuando se enfrentaban a desaf\u00edos, quer\u00edan que Dios funcionara como un esclavista divino, satisfaciendo todas sus necesidades sin exigir nada a cambio.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda generaci\u00f3n era diferente. Nunca hab\u00edan conocido la esclavitud. Hab\u00edan nacido libres, se hab\u00edan criado con historias de milagros y hab\u00edan sido formados por 40 a\u00f1os de provisi\u00f3n divina. Cuando se quejaban, no lo hac\u00edan desde la inseguridad o la dependencia, sino desde la impaciencia y la confianza. <em>Esperaban<\/em> heredar la tierra. Estaban ansiosos por llegar all\u00ed.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo m\u00e1s notable fue que, cuando se dieron cuenta de que hab\u00edan pecado, tras ser mordidos por serpientes como castigo por sus quejas sobre el man\u00e1, hicieron algo que sus padres nunca hicieron: admitieron su error. \u00abHemos pecado al hablar contra el Se\u00f1or y contra ti\u00bb (N\u00fameros 21:7), dijeron a Mois\u00e9s. Asumieron su responsabilidad personal.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto revela una de las verdades m\u00e1s profundas sobre la naturaleza humana y el progreso hist\u00f3rico. La historia se repite, pero no de la forma que pensamos. Cada generaci\u00f3n se enfrenta a retos similares, pero el contexto, la motivaci\u00f3n y la capacidad de crecimiento pueden ser totalmente distintos.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las quejas de la segunda generaci\u00f3n sonaban como las de sus padres, pero proven\u00edan de la fuerza, no de la debilidad. De impaciencia orientada hacia el futuro, no de nostalgia orientada hacia el pasado. De la confianza en su destino, no del miedo a su futuro.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El rabino Mosheh Lichtenstein lo capta maravillosamente: \u00abEl hecho de que la historia se repita no significa que sea imposible avanzar\u00bb. Los mismos retos que destruyeron a una generaci\u00f3n pueden convertirse en pelda\u00f1os para la siguiente, si los abordan con la actitud adecuada. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 por eso la Tor\u00e1 recoge ambas historias. No para desanimarnos cuando vemos pautas familiares de queja y lucha, sino para ense\u00f1arnos a mirar m\u00e1s profundamente. A preguntarnos no s\u00f3lo \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 se quejan?\u00bb, sino \u00ab\u00bfHacia d\u00f3nde miran? \u00bfQu\u00e9 esperan? \u00bfC\u00f3mo responden cuando se enfrentan a sus errores?\u00bb.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda generaci\u00f3n s\u00ed entr\u00f3 en la Tierra Prometida. Sus quejas, que parec\u00edan tan similares a las de sus padres, proced\u00edan de un lugar fundamentalmente distinto y condujeron a un resultado fundamentalmente distinto. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A veces, lo que parece una regresi\u00f3n es en realidad un progreso disfrazado. A veces las quejas de los hijos no son una repetici\u00f3n de los fracasos de sus padres, sino la prueba de su propio crecimiento, de sus propios sue\u00f1os, de su propio af\u00e1n impaciente por avanzar hacia el futuro que se les ha prometido. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuesti\u00f3n no es si nos enfrentaremos a los mismos retos que las generaciones anteriores. La cuesti\u00f3n es si los afrontaremos mirando hacia atr\u00e1s con nostalgia o hacia delante con esperanza. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los mismos retos que destruyeron a una generaci\u00f3n pueden convertirse en pelda\u00f1os para la siguiente, si los afrontan con la actitud adecuada.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":35304,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_wpscppro_dont_share_socialmedia":false,"_wpscppro_custom_social_share_image":0,"_facebook_share_type":"","_twitter_share_type":"","_linkedin_share_type":"","_pinterest_share_type":"","_linkedin_share_type_page":"","_instagram_share_type":"","_medium_share_type":"","_threads_share_type":"","_google_business_share_type":"","_selected_social_profile":[],"_wpsp_enable_custom_social_template":false,"_wpsp_social_scheduling":{"enabled":false,"datetime":null,"platforms":[],"status":"template_only","dateOption":"today","timeOption":"now","customDays":"","customHours":"","customDate":"","customTime":"","schedulingType":"absolute"},"_wpsp_active_default_template":true},"categories":[1123],"tags":[1103],"class_list":["post-35346","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-chukat-es","tag-vagando-por-el-desierto"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35346","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35346"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35346\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35347,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35346\/revisions\/35347"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35304"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35346"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35346"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35346"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}