{"id":28328,"date":"2024-09-13T08:43:11","date_gmt":"2024-09-13T06:43:11","guid":{"rendered":"https:\/\/theisraelbible.com\/no-temas-pues-no-seras-avergonzado\/"},"modified":"2025-02-11T11:10:45","modified_gmt":"2025-02-11T09:10:45","slug":"no-temas-pues-no-seras-avergonzado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/no-temas-pues-no-seras-avergonzado\/","title":{"rendered":"No temas, pues no ser\u00e1s avergonzado"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Haftorah de esta semana, una secci\u00f3n de los profetas que se corresponde con nuestra lectura de la Tor\u00e1, trae un mensaje de profundo consuelo y esperanza a un pueblo que ha experimentado grandes dificultades y penas. En Isa\u00edas 54:4, el profeta habla con ternura a Israel, diciendo: <\/p>\n<div class=\"wp-block-chapter-verse-content\"><a href=\"https:\/\/theisraelbible.com\/es\/bible\/isaiah-54\/#verse_4\"><blockquote><p class=\"short_hebrew\">\u05d0\u05b7\u05dc\u05be\u05ea\u05bc\u05b4\u05d9\u05e8\u05b0\u05d0\u05b4\u05d9 \u05db\u05bc\u05b4\u05d9\u05be\u05dc\u05b9\u05d0 \u05ea\u05b5\u05d1\u05d5\u05b9\u05e9\u05c1\u05b4\u05d9 \u05d5\u05b0\u05d0\u05b7\u05dc\u05be\u05ea\u05bc\u05b4\u05db\u05bc\u05b8\u05dc\u05b0\u05de\u05b4\u05d9 \u05db\u05bc\u05b4\u05d9 \u05dc\u05b9\u05d0 \u05ea\u05b7\u05d7\u05b0\u05e4\u05bc\u05b4\u05d9\u05e8\u05b4\u05d9 \u05db\u05bc\u05b4\u05d9 \u05d1\u05b9\u05e9\u05c1\u05b6\u05ea \u05e2\u05b2\u05dc\u05d5\u05bc\u05de\u05b7\u05d9\u05b4\u05da\u05b0 \u05ea\u05bc\u05b4\u05e9\u05c1\u05b0\u05db\u05bc\u05b8\u05d7\u05b4\u05d9 \u05d5\u05b0\u05d7\u05b6\u05e8\u05b0\u05e4\u05bc\u05b7\u05ea \u05d0\u05b7\u05dc\u05b0\u05de\u05b0\u05e0\u05d5\u05bc\u05ea\u05b7\u05d9\u05b4\u05da\u05b0 \u05dc\u05b9\u05d0 \u05ea\u05b4\u05d6\u05b0\u05db\u05bc\u05b0\u05e8\u05b4\u05d9\u05be\u05e2\u05d5\u05b9\u05d3\u05c3<\/p><p class=\"short_transliteration\">al-ti-RE-i, ki LO te-VO-shi, v&#8217;-al ti-ka-L&#8217;-mi, ki LO takh-pee-RI, ki BO-shet a-lu-MA-yikh tish-KA-khi, v&#8217;-kher-PAT al-m&#8217;-nu-TA-yikh LO tiz-k&#8217;-ri-OD<\/p><p class=\"short_translation\">No temas, no ser\u00e1s avergonzada; no te acobardes, no ser\u00e1s humillada. Olvidar\u00e1s la verg\u00fcenza de tu juventud y no recordar\u00e1s m\u00e1s el oprobio de tu viudez.<\/p><figcaption><cite>Isa\u00edas 54:4<\/cite><\/figcaption><\/blockquote><\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A primera vista, las palabras parecen sencillas: \u00abNo temas\u00bb, \u00abno te averg\u00fcences\u00bb, \u00abno ser\u00e1s deshonrado\u00bb. Sin embargo, al explorar estos t\u00e9rminos, descubrimos capas de significado emocional que hablan directamente de nuestra experiencia humana, ofreciendo consuelo a cualquier persona o comunidad que se haya sentido alguna vez avergonzada, abochornada o sola. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El profeta Isa\u00edas promete un tiempo en el que ya no sufriremos verg\u00fcenza ni pudor. Pero, \u00bfqu\u00e9 significan exactamente estas palabras? Al principio, parecen sin\u00f3nimos, dos formas de decir lo mismo. Sin embargo, una mirada m\u00e1s atenta revela una visi\u00f3n m\u00e1s profunda de nuestro paisaje emocional.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La verg\u00fcenza<\/strong>, o \u05d1\u05d5\u05e9\u05d4 (bosha) en hebreo, es un sentimiento que procede del interior. Es la emoci\u00f3n que experimentamos cuando miramos nuestras propias acciones y nos juzgamos duramente. Es cuando nos preguntamos: \u00ab\u00bfC\u00f3mo he podido hacer algo as\u00ed? \u00bfQu\u00e9 me pasa? La verg\u00fcenza es esa voz interior que nos dice que no somos lo bastante buenos, que de alg\u00fan modo somos defectuosos o estamos rotos. Es un sentimiento autocastigador, centrado en nuestros propios fallos y errores percibidos.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La verg\u00fcenza<\/strong>, o \u05db\u05dc\u05d9\u05de\u05d4 (kelimah), es diferente. La verg\u00fcenza implica a los dem\u00e1s. Es el sentimiento que tenemos cuando pensamos que los dem\u00e1s nos juzgan negativamente. A diferencia de la verg\u00fcenza, que es profundamente personal y privada, el bochorno tiene una dimensi\u00f3n p\u00fablica. Se produce cuando creemos -con raz\u00f3n o sin ella- que nuestras acciones o defectos est\u00e1n expuestos para que los vean los dem\u00e1s. En la verg\u00fcenza, sentimos el peso del juicio externo, la incomodidad de ser percibidos bajo una luz poco favorable.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las palabras de Isa\u00edas hablan de ambos sentimientos. Reconoce que todos hemos cometido errores, que todos nos hemos sentido inadecuados o indignos alguna vez. Pero tambi\u00e9n reconoce que ha habido momentos en los que nos hemos sentido expuestos y vulnerables, temiendo el juicio de los dem\u00e1s. En su visi\u00f3n prof\u00e9tica, Isa\u00edas nos dice que llegar\u00e1 un tiempo en que ni la verg\u00fcenza ni el pudor nos frenar\u00e1n.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, \u00bfc\u00f3mo superamos estas emociones? \u00bfQu\u00e9 puede liberarnos de la pesada carga de la verg\u00fcenza y el bochorno? Bren\u00e9 Brown, renombrada investigadora sobre la vulnerabilidad y la valent\u00eda, ofrece una poderosa respuesta en su famosa charla \u00abEscuchar la verg\u00fcenza\u00bb. Sugiere que el ant\u00eddoto contra estos sentimientos es la empat\u00eda. Cuando experimentamos paciencia, comprensi\u00f3n y compasi\u00f3n por parte de los dem\u00e1s, empezamos a perdonarnos a nosotros mismos. Nos resulta m\u00e1s f\u00e1cil dejar atr\u00e1s el pasado y sanar. La empat\u00eda nos permite ver que no estamos solos, que somos dignos de amor y pertenencia, a pesar de nuestros defectos.      <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa\u00edas proporciona esta empat\u00eda a gran escala. Habla con la voz de un padre amoroso, animando a su pueblo a perdonarse a s\u00ed mismo y a liberarse de la carga de sus errores pasados. Nos asegura que olvidaremos \u00abla verg\u00fcenza de nuestra juventud\u00bb, los errores y pasos en falso que dimos cuando \u00e9ramos m\u00e1s j\u00f3venes. Estos errores, sugiere, se desvanecer\u00e1n con el tiempo. Su recuerdo se suavizar\u00e1, y el agudo aguij\u00f3n de la verg\u00fcenza disminuir\u00e1.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, Isa\u00edas tambi\u00e9n reconoce que algunas heridas son m\u00e1s frescas y dif\u00edciles de olvidar. La \u00abverg\u00fcenza de vuestra viudedad\u00bb se refiere a la sensaci\u00f3n de abandono y rechazo, al sentimiento de haber sido dejados solos y desprotegidos. Aqu\u00ed, el profeta habla a quienes sienten que han estado vagando aislados, como una viuda abandonada a su suerte. Pero Isa\u00edas nos asegura que incluso este profundo dolor ser\u00e1 sanado. \u00abYa no os acordar\u00e9is\u00bb, promete. El recuerdo de estas experiencias dolorosas ya no nos atormentar\u00e1, pues llegar\u00e1 un tiempo de consuelo y restauraci\u00f3n.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta promesa no es s\u00f3lo una vaga esperanza; es una visi\u00f3n de la redenci\u00f3n, un momento en el que todo nuestro dolor -tanto la verg\u00fcenza que llevamos dentro como la que sentimos desde fuera- ser\u00e1 lavado. Este tema tiene un bello eco en el poema \u00abLecha Dodi\u00bb, parte central de las oraciones jud\u00edas del Shabat, donde recitamos: \u00abNo te averg\u00fcences, no te averg\u00fcences&#8230; ya no recordar\u00e1s\u00bb.   <br\/><br\/><em>Lo tevoshi velo tikalmi. Ma tishtochachi uma tehemi. Bach yechesu aniyei ami, venivneta ir al tila.  <\/em><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>No te averg\u00fcences ni te humilles. \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1is abatidos y por qu\u00e9 gem\u00eds? En ti encontrar\u00e1n refugio los pobres de mi pueblo, y la ciudad ser\u00e1 reconstruida sobre sus ruinas.  <\/em><br\/><br\/>El rabino Shlomo Alkabetz, autor de esta oraci\u00f3n, utiliza las palabras de Isa\u00edas para expresar nuestro anhelo colectivo de salvaci\u00f3n, de un tiempo en el que podamos dejar nuestras cargas y abrazar una realidad nueva y redimida.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada semana, al saludar al Sabbat, saboreamos un poco de esta redenci\u00f3n futura. En la paz y la alegr\u00eda del Sabbat, se nos recuerda que no nos definen nuestros errores ni los juicios de los dem\u00e1s. Esperamos y rezamos para que, con la empat\u00eda y la comprensi\u00f3n que nos ofrecen las palabras de Isa\u00edas, avancemos, libres de verg\u00fcenza y pudor, hacia un futuro lleno de luz, amor y la redenci\u00f3n definitiva que nos espera a todos.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El Fondo Ben\u00e9fico Israel365 se dedica a fortalecer y apoyar al pueblo de Israel que necesita nuestra ayuda. Haz un donativo al   <\/em><a href=\"https:\/\/israel365charity.com\/\"><em>Fondo Ben\u00e9fico Israel365<\/em><\/a><em> hoy.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Haftorah de esta semana, una secci\u00f3n de los profetas que se corresponde con nuestra lectura de la Tor\u00e1, trae un mensaje de profundo consuelo y esperanza a un pueblo que ha experimentado grandes dificultades y penas. 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